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03.05.2011

Sur de Sudán: MSF trabaja para reducir la tasa de mortalidad materna

En Bahr el Ghazal del Norte, sur de Sudán, donde la mayoría de personas apenas tiene acceso a la atención sanitaria, MSF lleva a cabo un programa de salud materno-infantil. En la maternidad del hospital civil de Aweil, se ha reducido la tasa de mortalidad de un 14% a un 0’6% en tres años.

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Sentada en la bulliciosa maternidad del hospital civil de Aweil en el sur de Sudán se encuentra Mary, de 22 años, embarazada de nueve meses y a punto de dar a luz. No es su primer embarazo, pero sí es su primer parto seguro en un hospital. Mary ha estado embarazada en dos ocasiones y las dos veces dio a luz en casa. Ambos partos fueron largos,  difíciles y sin ningún tipo de asistencia. En ambos casos, sus bebés nacieron muertos.

Mary está resuelta esta vez a dar a luz a un bebé sano y es por ello que decidió venir al hospital en el que Médicos Sin Fronteras (MSF) gestiona la maternidad. Ya lleva aquí un mes, esperando pacientemente a salir de cuentas.

“Decidí venir al hospital por falta de condiciones en casa”, dice Mary. “Aquí es más seguro. Esperaré aquí hasta que el bebé nazca sin problemas. Seré feliz si logra sobrevivir. Sentí una enorme tristeza cuando mis bebés anteriores murieron, y quiero que éste viva”.

Con acceso gratuito a la atención materna de calidad que presta MSF y que garantiza embarazos y partos seguros, Mary finalmente da a luz por cesárea. “Mary tiene una deformidad en la columna vertebral, y seguramente ni su pelvis ni su columna hubieran podido soportar un parto normal, especialmente si éste hubiera sido en casa”, explica la comadrona de MSF, Janet Fields. “Practicarle una cesárea fue una decisión obligada. Ahora tanto ella como su bebé están sanos y salvos”.

Una de cada siete mujeres muere durante el embarazo o el parto en el sur de Sudán

A pesar de la tragedia de haber perdido a sus dos primeros hijos, la historia de Mary es una historia afortunada. Su insistencia en querer dar a luz en un hospital le ha permitido evitar el alto riesgo que corren las mujeres en el sur de Sudán: una de cada siete muere durante el embarazo o el parto. En una región que todavía se está recuperando de décadas de guerra civil, donde las infraestructuras sanitarias están destruidas o son inexistentes, y donde hay una importante falta de trabajadores sanitarios cualificados, se estima que sólo una cuarta parte de la población tiene acceso a la asistencia sanitaria más básica. Mujeres y niños son los más vulnerables. Muchas parturientas, por ejemplo, tienen que caminar durante horas o incluso días hasta llegar a un centro de salud, debido a la falta de carreteras o de opciones de transporte asequibles. Si consiguen llegar, suele ser demasiado tarde para ellas o para sus hijos.

MSF trabaja en el hospital civil de Aweil, en el estado de Bahr El Ghazal del Norte desde 2008. Es el único hospital en todo el estado que cubre a una población de aproximadamente 750.000 personas. El programa se inició para responder a las necesidades sanitarias de mujeres y niños, y también a posibles emergencias estacionales como brotes de meningitis o malaria y picos de desnutrición. En la maternidad y la unidad de pediatría del hospital, los equipos sanitarios de MSF proporcionan atención sanitaria gratuita de calidad a mujeres embarazadas y niños menores de 15 años.

“En el sur de Sudán la situación es crítica”, afirma Janet Fields. “En zonas remotas, las mujeres suelen tener partos prolongados, y por lo tanto obstruidos, y los recursos para ayudarlas en esta difícil situación son limitados. Ocurren tantas cosas impredecibles antes y durante el parto que es muy importante para la salud de la madre y del bebé disponer de un hospital donde esto pueda gestionarse adecuadamente, con los suministros y el personal adecuado”.

La actual tasa de mortalidad materna en el hospital de Aweil es del 0,6%


Globalmente, se reconoce que las cinco principales causas de mortalidad materna son infecciones, hipertensión, hemorragias, partos obstruidos y abortos inseguros. En el hospital civil de Aweil, la presencia de MSF supone disponer de personal sanitario cualificado, medicamentos y equipamiento adecuado. Las estadísticas de 2010 en este centro revelan que el 93% de los partos fueron normales por vía vaginal. Entre el porcentaje de mujeres que presentaron dificultades, una de las complicaciones más frecuentes fueron las hemorragias posparto.

“Justo ayer, una madre vino con lo que parecía un parto normal,” añade Janet. “Fue rápido,  pero a los 30 segundos de haber expulsado la placenta, empezó a sangrar. Ya le habíamos administrado oxitocina, un medicamento que ayuda cuando hay hemorragias, pero como no dejaba de sangrar, inmediatamente le administramos otra medicación en la pierna, le pusimos suero por vía intravenosa y le dimos masajes uterinos. Tardamos mucho en detener la hemorragia, pero finalmente lo conseguimos. Lo que más asusta de esta historia es que esta mujer sin duda habría muerto si hubiera dado a luz en su aldea. La gente que la hubiera podido ayudar allí posee ciertos conocimientos que están muy bien, pero no dispone de la medicación que le salvó la vida. Esta mujer tiene otros cuatro hijos a su cuidado. Sobrevivió porque estaba en el hospital”.

Son muchas las historias como ésta en Aweil, donde gracias a la presencia de personal cualificado y al acceso a medicamentos y equipamiento, muchas mujeres logran sobrevivir. Durante los últimos tres años de trabajo en el hospital, MSF ha ayudado a reducir la tasa de mortalidad materna a un 0,6%. Esta tasa es del 14% en el sur de Sudán, con lo que el impacto del programa y la importancia de que las mujeres den a luz en el hospital no deja lugar a dudas.

Desde que empezó el programa de MSF en 2008, cada vez más mujeres acuden al hospital para controles prenatales y para dar a luz. En 2010, se realizaron más de 37.000 controles, y se asistieron más de 3.000 partos en el hospital civil de Aweil.

MSF ofrece asistencia médico-humanitaria de emergencia en Sudán desde 1979. Actualmente, MSF lleva a cabo 13 proyectos en siete estados del sur del país, con servicios de atención primaria y secundaria de salud, respuesta a emergencias, apoyo nutricional, salud reproductiva, tratamiento del kala azar, cirugía, pediatría y obstetricia, entre otros.

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