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25.07.2006

Territorios palestinos: MSF sigue de cerca la situación de la población en Gaza

Perdura la crítica situación que prevalecía ya en los Territorios palestinos hace algunos meses, sobre todo en Gaza.

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En Gaza entre el 28 de junio, cuando empezó la operación Lluvia de Verano, y el 18 de julio de 2006, 101 palestinos han perdido la vida (entre ellos 18 niños, 9 mujeres y 3 personas discapacitadas). Cerca de la mitad eran civiles. El número de heridos a raíz de las incursiones y ataques se estima en más de 300.

Las infraestructuras civiles puentes, ministerios, así como la central eléctrica que alimentaba toda la Franja de Gaza han sido destruidas. La apertura del punto de tránsito de mercancías de Karni continúa siendo aleatoria y todos los cruces están parcial o completamente cerrados, lo que significa que Gaza se encuentra en una situación de embargo casi total.

SALUD
Gaza cuenta con 22 hospitales y 58 centros de salud primaria. De estos centros 22 disponen de generadores eléctricos y 21 han sido asignados a urgencias.

El personal de salud hace cinco meses que no recibe su salario y su vida diaria y familiar es muy difícil. A pesar de esto y de la falta de material médico, de electricidad y de combustible, los médicos y diplomados continúan trabajando. El 75% de los servicios hospitalarios están asegurados, 12 centros de salud funcionan las 24 horas del día y 4 centros 12 horas al día. Sin embargo, es difícil asegurar todos los niveles de asistencia, sobre todo los menos urgentes.

EL DÍA A DÍA DE LA POBLACIÓN
Se ha restablecido la electricidad una media de seis a ocho horas al día. Resulta muy difícil encontrar generadores en la zona. En Rafah no hubo corriente eléctrica entre el día 7 y el 13 de julio.

Se suministra agua de dos a tres horas cada día, pero como no hay ni electricidad ni combustible el agua no puede ni bombearse ni almacenarse. El suministro del noroeste de la Franja de Gaza lleva mucho tiempo interrumpido porque en el transcurso de una incursión las conducciones quedaron destruidas: con cada incursión, se destruyen nuevos depósitos de agua y el acceso a los pozos resulta imposible.

El depósito de aguas usadas (situado en el norte de la Franja de Gaza) está lleno porque vaciarlo resulta imposible (debido a la falta de combustible y de electricidad). Además, desde hace algunas semanas no se recoge la basura en algunas zonas de la Franja de Gaza.

LA INTERVENCIÓN DE MSF
Médica
Tras la suspensión de la ayuda financiera a la Autoridad Palestina, ha habido rupturas de stock de farmacia. MSF ha efectuado donaciones de medicamentos a los principales hospitales y ha hecho pedidos más específicos, sobre todo para el tratamiento de enfermos crónicos. También se han distribuido y almacenado in situ medicamentos y material médico para los hospitales situados en primera línea donde llegan los heridos.

Los equipos de MSF están en contacto permanente con los hospitales a fin de cubrir necesidades médicas y hacer frente a eventuales demandas de recursos humanos y aprovisionamiento de los servicios de urgencia y las unidades de cuidados intensivos.

Las necesidades en materia de salud mental son obvias. A pesar de las dificultades de movimientos, los pacientes han continuado acudiendo a MSF para reiniciar las terapias. En realidad, el contexto actual, la violencia y las consecuencias de las incursiones y del lanzamiento diario de obuses genera estrés y trauma que deben ser tratados de inmediato. Tres psicólogos de la organización han podido reiniciar sus consultas (a domicilio y en los puntos fijos).

Finalmente, un cirujano está a punto de llegar para reforzar el equipo, a fin de establecer una colaboración a corto o medio plazo con los hospitales de la zona.

Logística
Se han suministrado depósitos y agua a un grupo de refugiados que huían de los bombardeos sobre Al Shoka (cerca del aeropuerto). Las necesidades de alimentos están cubiertas por UNRWA, el PAM y el CICR*.

MSF es responsable de cubrir las necesidades puntuales de algunas poblaciones desplazadas en el interior de la Franja de Gaza a consecuencia de las incursiones. También atiende a ciertas comunidades especialmente afectadas por la falta de agua y de electricidad: en los alrededores de El Fara donde se intervino en 2005; en la aldea beduina de Beit Lahya situada cerca del depósito de aguas usadas y que ha sufrido cortes de corriente eléctrica; y en el norte, donde muchos depósitos particulares han sido destruidos por los obuses.

A principios de junio, se localizó y ayudó a 200 familias que vivían en la línea del frente o zonas regularmente afectadas por disparos y obuses. Hoy, MSF sigue la situación de muy cerca (número de heridos, casas destruidas, personas que han huido de la zona de combates, pacientes que sufren sobre todo problemas psicológicos y personas que reciben o no alimentos y material) y está preparada para intervenir en cualquier momento.

* Respectivamente, Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina, Programa Mundial de Alimentos y Comité Internacional de la Cruz Roja.

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