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17.03.2021

Nuestro nuevo hospital en Yemen permite dar a luz de forma segura en un país en guerra

Traer una nueva vida al mundo nunca debería ser un riesgo para la vida de madres y bebés. Pero, en un país en guerra como Yemen, lo es. Nuestra pediatra Irene Pérez relata desde el hospital al Qanauis su experiencia personal y la hermosa historia de Jamila y sus dos mellizas, Nahma y Hadra.

Nahma y Hadra, las mellizas que nacieron de forma prematura en el nuevo hospital de Al Qanauis. Yemen
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“Mi nombre es Irene Pérez, soy pediatra y te escribo desde Yemen en mi primera misión con Médicos Sin Fronteras. ¿Por qué estoy aquí? Desde pequeña, he tenido claro que soy una privilegiada, por nacer en un país sin guerras ni desastres, por vivir bajo un techo seguro, con una familia que ha cuidado de mí y me ha dado la oportunidad de estudiar y llegar a ser médico.

De ahí mi decisión: tengo que ayudar a personas que no han tenido la misma suerte que yo. Y la verdad es que aquí, en Yemen, mi trabajo como pediatra es un verdadero desafío. Tras seis años de conflicto armado, con cientos de miles de desplazados, casi 20 millones de personas dependiendo de la ayuda humanitaria y la infraestructura de salud pública derrumbada por la violencia y la falta de fondos, la atención materno-infantil es más necesaria que nunca.

Cuando llegué aquí, encontré un escenario devastador: inseguridad, gran escasez alimentaria y falta de asistencia médica básica, especialmente para embarazadas y bebés antes, durante y después del parto. Y eso lo que provoca es una altísima mortalidad materno-infantil. Parece mentira que, en pleno siglo XXI, el sangrado, las infecciones o un parto adelantado sigan siendo causas frecuentes de muerte. Pero, en lugares como este, lo son.

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Jamila (a la izquierda) y sus mellizas han necesitado cuidados médicos durante más de 20 días en nuestro hospital.

Por eso, como pediatra y mujer, quiero explicarte un proyecto tan ilusionante como necesario y que ha sido enteramente financiado con las aportaciones de personas como tú: el nuevo hospital materno-infantil que abrimos en al Qanauis el 27 de diciembre de 2020 y que ofrece asistencia médica a una zona con una población de más de 360.000 personas.

Esta maternidad nació con el objetivo de ofrecer la asistencia necesaria para que dar a luz deje de ser un riesgo para la vida de madres y bebés. Para comprender la importancia de este hospital, quiero compartir contigo la historia de tres de mis pacientes, que me anima a seguir adelante: la de Jamila y sus mellizas, Nahma y Hadra (nos puedes ver a las cuatro juntas en esta foto).

Jamila tiene 35 años, no había recibido seguimiento de ningún tipo en sus anteriores embarazos y había dado a luz cerca de su pueblo, donde, según explica ella misma, no pudieron atenderla correctamente y tardó mucho en recuperarse después de cada parto.


Irene Pérez con las mellizas Nahma y Hadra, nacidas de forma prematura en nuestra maternidad.

Por ello, cuando hace unos meses descubrió que estaba embarazada de mellizas y supo que eso significaba una situación de riesgo, decidió dar a luz en el nuevo hospital de al Qanauis, que está a más de dos horas en coche de su casa. Hace unas semanas, sintió que algo no iba bien, porque empezó a sufrir dolores.

Cuando llegó al hospital, y tras el examen ginecológico, vimos que tenía síntomas de sufrir un parto prematuro, lo que ponía en peligro la vida de sus pequeñas, así que iniciamos un tratamiento para intentar frenarlo.

Tres días después y, a pesar de nuestros esfuerzos, Nahma y Hadra llegaron a este mundo. Al recordar sus anteriores partos, Jamila nos confesó que estaba muy asustada, pero que, cuando vio a todo nuestro equipo preparado para atenderlas a ella y a sus hijas, se sintió aliviada y confiada. Fue una gran suerte poder anticipar el nacimiento de las bebés y atenderlas desde su primer minuto de vida.
 

Jamila (a la izquierda) y sus mellizas han necesitado cuidados médicos durante más de 20 días en nuestro hospital.

Durante más de 20 días, Jamila y sus mellizas han recibido atención médica en nuestro hospital, donde han podido estar juntas las 24 horas del día. Poco a poco, las pequeñas han ido creciendo y ganando peso, y su madre se ha recuperado de forma más rápida que en anteriores embarazos. Jamila estaba tan contenta que, durante su estancia, ayudó a otras madres a salir adelante. Y desde que recibió el alta junto a sus hijas, está recomendando nuestro centro a otras mujeres de su comunidad para que puedan tener un embarazo y un parto más seguros.

Historias como la de Jamila solo son posibles gracias a la ayuda de personas como tú. Lo tengo muy claro, porque estaba acostumbrada a trabajar en nuestro país con los recursos médicos necesarios y personal con gran experiencia. En cambio, aquí, en Yemen, los recursos son escasos, apenas hay personal y el que queda no tiene suficiente preparación.

Contigo, además de ofrecer asistencia materno-infantil, también podemos preparar a más profesionales para que atiendan mejor a madres y bebés. Solo en el primer mes desde que abrimos el hospital en al Qanauis, atendimos a más de 320 embarazadas, madres y recién nacidos, pero no es suficiente.

Aquí la situación sigue siendo muy grave y te necesitamos para que el hospital siga funcionando y asistiendo a muchas más personas. Por eso te pido que, si puedes, hagas hoy mismo un donativo a Médicos Sin Fronteras. ¡Muchas gracias!

Muchas gracias”.


Irene Pérez, pediatra de MSF en el hospital al Qanauis, en Yemen.