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Madagascar

Pacientes con malaria tratados: 
2.500
Niños con desnutrición severa atendidos en centros de nutrición terapéutica: 
1.300
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En 2015, Médicos Sin Fronteras regresó a Madagascar para responder a una crisis de desnutrición y a un brote de malaria.

La escasez de lluvias en el sur de Madagascar provocó una cosecha escasa en 2015, y la consiguiente carestía de alimentos se vio además agravada por la falta de infraestructuras sanitarias. Los primeros equipos de MSF que llegaron al país para evaluar la gravedad de la crisis encontraron a muchas personas en una situación extrema, alimentándose de plantas silvestres y vendiendo sus enseres, animales e incluso sus tierras para comprar comida. Para entonces, la mayoría de las reservas de alimentos ya se habían agotado.

En junio, MSF abrió un centro de nutrición terapéutica en el distrito de Ambovombe, en la región de Androy, donde fueron ingresados casi 140 niños (un 90% de ellos menores de 5 años) y otros 1.500 fueron atendidos en los servicios ambulatorios (75% menores de 5 años).

Afortunadamente, la situación mejoró en septiembre, gracias a la inesperada llegada de las lluvias, y el número de casos de desnutrición no fue tan alto como se preveía. MSF optó entonces por lanzar las llamadas caravanas de vigilancia de la nutrición, para controlar el estado nutricional de la población dispersa en varias áreas de esta región predominantemente rural. Estas actividades concluirán en 2016.

Respuesta a la malaria

Al mismo tiempo, en mayo se produjo un pico de malaria en el sur del país, al que el sistema nacional de salud era incapaz de responder debido a la falta de medicamentos adecuados (el más efectivo es la terapia combinada a base de artemisinina, TCA) y a lo remoto de la zona. MSF desplegó clínicas móviles en cuatro distritos y 13 municipios de la región de Atsimo Andrefana: entre junio y julio, se realizaron pruebas de malaria a casi 4.200 personas, y más de la mitad de ellas dieron positivo y recibieron tratamiento con TCA. Además, MSF dio apoyo a dos hospitales, 16 clínicas y 18 centros de salud primaria mediante la donación de antipalúdicos y equipamiento médico.

 

Este artículo ofrece una visión general del trabajo de MSF en Madagascar entre enero y diciembre de 2015; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2015, MSF contaba en Madagascar con 60 trabajadores, entre personal nacional e internacional, y gastó 1,8 millones de euros en sus actividades médico-humanitarias. MSF trabajó por primera vez en este país en 1987.