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Serbia

Trabajamos en Serbia desde 2014; brindamos apoyo médico y de salud mental a los migrantes y refugiados que cruzan las fronteras del país o quedan bloqueados en su territorio.

22.800 
consultas externas
3.600  
consultas individuales de salud mental
760 
consultas en grupo de salud mental
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A pesar del cierre oficial de la llamada ‘ruta de los Balcanes’ en 2016, los migrantes y refugiados siguieron llegando a Serbia en 2017 de camino a otros países de Europa. A principios de año, al menos 2.000 personas quedaron bloqueadas en un edificio abandonado del centro de Belgrado, cuando las temperaturas llegaron a caer a -20 °C. Dado que no recibían atención médica, intervinimos para atenderlos y también instalamos varias carpas durante el invierno para acoger a los más vulnerables. En marzo, pusimos en marcha una clínica de atención primaria y salud mental en el centro de la ciudad.

Mientras tanto, las personas que trataban de cruzar las fronteras sufrieron episodios de violencia y abusos presuntamente perpetrados por los guardias fronterizos de varios países europeos, que hicieron uso de una fuerza innecesaria para expulsarlas. Ofrecimos apoyo médico y de salud mental a estas personas y denunciamos el trato inhumano al que eran sometidas. Un equipo móvil continuó proporcionando servicios de atención primaria a lo largo de las fronteras húngara y croata durante 2017.

Entre enero y diciembre, atendimos más de 22.800 consultas a personas atrapadas en Serbia y a los recién llegados que huían de la guerra o buscaban una vida mejor. La mayoría tenía edades comprendidas entre los 16 y los 25 años, aunque también había familias y menores no acompañados. También iniciamos actividades de salud mental en el exterior de los dos campos principales del área de Belgrado, debido al preocupante aumento de personas con síntomas de trastornos (como estrés postraumático), sobre todo entre quienes que no tienen más alternativa que aguardar en un limbo administrativo y legal.

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en Serbia entre enero y diciembre de 2017; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2017, contábamos en Serbia con 66 trabajadores, entre personal nacional e internacional, y gastamos 2,6 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1991.