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Bangladesh

En 2017, seguimos prestando asistencia sanitaria a colectivos vulnerables de Bangladesh, al tiempo que intensificábamos nuestras actividades para responder a la gran afluencia de refugiados rohingyas procedentes de Myanmar.

Mapa de proyectos MSF Bangladesh
309.900 
consultas externas
30.800 
consultas prenatales
10.600 
consultas individuales de salud mental
1.300 
víctimas de violencia
600 
víctimas de violencia sexual
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Asistencia a los rohingyas en Cox's Bazar

La campaña de violencia organizada por el Ejército de Myanmar contra la población rohingya en el estado de Rakhine a partir del 25 de agosto hizo que cientos de miles de personas huyeran al vecino Bangladesh; para finales de año, unos 660.000 refugiados habían llegado al distrito de Cox’s Bazar y aumentaba así a más de 830.000 personas la población rohingya en el país asiático. La mayoría viven en refugios precarios en asentamientos muy congestionados, propensos a corrimientos de tierra e inundaciones, con nefastas condiciones de higiene y salubridad y escasa agua potable.

En respuesta al pronunciado agravamiento de las necesidades, ampliamos masivamente nuestras operaciones en Cox's Bazar. A fines de 2017, dirigíamos 19 puestos de salud, tres centros de atención primaria y cuatro hospitales. Si en julio nuestros equipos atendían a unos 200 pacientes al día, para diciembre la media había subido a más de 2.000; las principales afecciones eran las infecciones de las vías respiratorias, las enfermedades diarreicas y la desnutrición infantil, todas ellas directamente relacionadas con las deplorables condiciones de los asentamientos.

A finales de año, miles de personas con sospecha de sarampión o de difteria habían acudido a las instalaciones de MSF. Además de tratar a más de 2.624 pacientes con difteria, comenzamos a investigar los casos activos en la mayoría de los asentamientos, para identificar a posibles enfermos y a sus contactos (empezando por las personas con las que compartieran alojamiento) y dar a estos últimos un tratamiento profiláctico con antibióticos. Pusimos en marcha varios centros de tratamiento de la difteria, como en Rubber Garden, cerca del asentamiento improvisado de Kutupalong.

Por otra parte, ampliamos el número de camas en las instalaciones de Kutupalong y en el nuevo centro de salud de Balukhali. En Tasnimarkhola, nuestro hospital (con 50 camas) era el único con capacidad de ingreso de pacientes en toda la región. Un segundo hospital que habíamos planificado en las inmediaciones del asentamiento de Moynarghona tuvo que ser transformado en centro de tratamiento de la difteria (con 85 camas) y así seguía funcionando en diciembre.

Como parte de los planes de preparación para posibles brotes de cólera u otras enfermedades diarreicas, identificamos ubicaciones idóneas para unidades de tratamiento en Balukhali, Hakimpara, Jamtoli y Unchiprang.

También redoblamos las actividades de agua y saneamiento, que en 2017 incluyeron el suministro de unos ocho millones de litros de agua tratada con cloro, la instalación de más de 1.700 letrinas y la excavación de 170 pozos en los asentamientos del norte y sur de Cox's Bazar. Además, se organizaron actividades de promoción de la higiene y se distribuyó jabón. Tuvimos equipos desplegados en los puntos de llegada, tránsito y asentamiento, para garantizar que los recién llegados tuvieran agua potable e instalaciones sanitarias adecuadas.

Por otra parte, colaboramos con el Ministerio de Salud y Bienestar Familiar para ampliar la cobertura de vacunación entre los rohingyas. El Ministerio completó con éxito una campaña contra el sarampión y la rubeola a principios de diciembre, en la que colaboramos con acciones de sensibilización comunitaria, identificación de ubicaciones, servicios de logística y transporte de vacunas; esta campaña estaba destinada a más de 330.000 niños de entre 6 meses y 15 años de edad. Fueron vacunadas más de 156.000 personas en Kutupalong y 41.000 en Balukhali.

Entre el 25 de agosto y el 31 de diciembre, atendimos a 120 víctimas de violencia sexual en las unidades de salud sexual y reproductiva. Más del 80% habían sido violadas y más de un tercio eran menores de 18 años.

En diciembre, publicamos los resultados de seis estudios llevados a cabo en los asentamientos de refugiados en Bangladesh. Según estas encuestas retrospectivas, al menos 9.000 rohingyas murieron en Rakhine entre el 25 de agosto y el 24 de septiembre de 2017. Dado que el 71,7% de las muertes se debieron a la violencia, según las estimaciones más conservadoras, se estima que fueron asesinadas al menos 6.700 personas, entre ellas 730 niños menores de 5 años.

La encuesta también determinó las causas de esas muertes: un 69,4% falleció por disparo de arma de fuego, un 8,8% fue “quemado vivo dentro de su casa”, un 5% fue golpeado hasta la muerte, un 2,6% murió durante o después de una agresión sexual y un 1% a consecuencia de la explosión de una mina. Estas encuestas proporcionaron pruebas epidemiológicas de las altas tasas de mortalidad en la población rohingya debido a la violencia y sugerían que fueron víctimas de asesinatos en masa. Recopilamos sistemáticamente los testimonios de los refugiados que llegaron a Bangladesh con posterioridad al 25 de agosto para comprender mejor las circunstancias de su huida y los patrones de violencia que sufrieron.

A finales de 2017, los rohingyas seguían huyendo a Bangladesh en busca de refugio y es previsible que en 2018 sea necesario un importante refuerzo de la ayuda humanitaria que reciben.

El suburbio de Kamrangirchar

En 2017, atendimos a 6.996 pacientes en el programa de salud ocupacional para trabajadores de las industrias instaladas en el suburbio de Kamrangirchar, a las afueras de Daca. El proyecto incluye servicios de salud reproductiva para mujeres y niñas. Este equipo atendió 10.055 consultas prenatales y organizó 4.371 sesiones de planificación familiar, además de asistir 974 partos. Además, trató a más de 400 víctimas de violencia sexual y atendió 2.300 consultas de salud mental.

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en Bangladesh entre enero y diciembre de 2017; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2017, contábamos en Bangladesh con 529 trabajadores, entre personal nacional e internacional, y gastamos 15,5 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1985.

MSF España es una de las secciones de MSF que trabajan en el país. Si quieres conocer más en profundidad el trabajo de nuestra sección allí, consulta nuestro Informe de Misiones.