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Etiopía

Personal sobre el terreno 
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MSF trabajó por primera vez en Etiopía en 1984
En Etiopía, los nómadas, los refugiados, las víctimas del conflicto y las poblaciones de las zonas más remotas carecen de acceso a la atención médica.
MSF proporcionó atención médica a 1.880 niños en la woreda de Teru (Afar), golpeada por la sequía. © Faith Schwieker-Miyandazi

Ante la falta de servicios médicos para mujeres embarazas y niños en Sidama, en la Región de las Naciones, Nacionalidades y Pueblos del Sur (SNNPR), Médicos Sin Fronteras (MSF) opera un proyecto de salud materno-infantil: consiste en una red de centros de salud en Mejo y Chire, reforzados con clínicas móviles a 15 emplazamientos más. MSF cuenta también con una casa de espera para mujeres con embarazos de alto riesgo: una o dos semanas antes de parto, son ingresadas para tenerlas lo más cerca posible de los servicios obstétricos. En 2013, este equipo realizó 10.460 controles pre y posnatales, asistió 800 partos y vacunó a 19.260 niños. Además, fueron ingresados 3.000 pacientes.

Por otra parte, el kala azar (leishmaniasis visceral) es endémico y a veces epidémico en Etiopía. En Abdurafi (región de Amhara), MSF trató a personas con kala azar y VIH y a aquellas co-infectadas con tuberculosis (TB). En 2013, MSF completó el traspaso de pacientes con VIH a la Oficina de Salud. El programa de Abdurafi también ofrece apoyo nutricional y nutrición terapéutica a menores de 5 años.

Brechas sanitarias en la Región Somalí

En la depauperada Región Somalí (Ogadén), la escasez de personal sanitario cualificado y el conflicto entre las fuerzas gubernamentales y varios grupos armados limitan enormemente el acceso a la atención médica. En Degahbur, MSF trabajó en el hospital regional, con obstetricia de emergencia, salud mental, atención a víctimas de la violencia (incluyendo violencia sexual), y tratamiento de la desnutrición y la TB. Además, las clínicas móviles recorrieron las woredas (distritos) de Birqod, Ararso y Degahbur. En total, MSF realizó 3.460 controles prenatales y trató a 960 niños desnutridos. Las sesiones de salud mental, individuales y en grupo, beneficiaron a 890 personas, y 430 pacientes iniciaron el tratamiento de la TB. Además, con el fin de mejorar la atención pediátrica, MSF se encargó de la construcción de una sala de hospitalización de 35 camas. También donó medicamentos y material, y mejoró la calidad del suministro de agua en las estructuras de salud. Finalmente, llevó a cabo una campaña de vacunación contra el sarampión en colaboración con la Oficina de Salud.

MSF también apoyó al hospital de Wardher, centrándose en la atención especializada para niños gravemente enfermos o desnutridos, la maternidad y el tratamiento de la TB. MSF también dispensó atención primaria en el dispensario de Yucub, y aportó personal, formación y suministros a dos centros de salud (Yucub y Danod). Además, clínicas móviles regulares se desplazaron a nueve localidades vecinas, para ofrecer controles prenatales, nutrición terapéutica y vacunaciones. Las necesidades de otras 12 aldeas se cubrieron mediante una ambulancia gratuita. En total, MSF trató a 1.467 niños desnutridos, realizó 2.242 controles prenatales y asistió 325 partos.

Asistencia vital a los refugiados

MSF siguió prestando atención médica especializada a los refugiados somalíes y a la población local de Dolo Ado (en Liben, Región Somalí): hospitalización, obstetricia de emergencia y nutrición terapéutica para los niños. También vacunó contra el sarampión a 12.180 niños y, en colaboración con la Oficina Regional de Salud, llevó a cabo varias rondas de inmunización contra la poliomielitis.

En la región de Benishangul-Gumuz (oeste), otro equipo asistió a los refugiados de Sudán del Sur. En el campo de Bambasi, MSF prestaba atención nutricional desde 2012, y una evaluación confirmó que la situación había mejorado enormemente. MSF siguió trabajando con las autoridades locales para mejorar la atención médica y nutricional en Bambasi, Tongo y en el nuevo campo de Ashura. En estos campos, se realizaron 23.170 consultas y se proporcionó nutrición suplementaria a 21.025 niños.

Además, en julio, tras un estallido de violencia en Sudán del Sur, MSF empezó a asistir a unos 3.000 refugiados y a otras 3.000 personas de la comunidad local de Raad (en la región de Gambella). A finales de año, MSF había realizado 5.500 consultas y vacunado a 1.280 niños contra el sarampión y a otros 1.980 contra la meningitis.

Vista de uno de los puntos de entrada de los refugiados sursudaneses en la región de Gambella. © Francois Servranckx/MSF

Respuesta a la sequía y a las deportaciones

Afar sufrió la peor sequía de los últimos años, que debilitó enormemente el estado de salud y nutrición de la población. En abril, MSF intervino en el árido distrito de Teru, una zona de difícil acceso y escaso desarrollo: abrió un programa de nutrición suplementaria y una unidad de hospitalización, y reforzó las actividades de tratamiento mediante clínicas móviles. En total, más de 1.880 niños recibieron atención médica.

En noviembre, Arabia Saudí empezó a deportar a los trabajadores extranjeros considerados ilegales: en Etiopía, 154.837 hombres, mujeres y niños llegaron al aeropuerto de Bole en diciembre. MSF dio apoyo psicosocial a 15.673 personas. Una quinta parte de los pacientes atendidos padecían problemas psicológicos, y 40 tuvieron que ser referidos al hospital psiquiátrico de Addis Abeba para recibir tratamiento especializado.

Cierre de proyectos

La TB es la segunda causa de muerte en Etiopía después de la malaria, y las cepas resistentes a los medicamentos parecen estar ganando terreno. MSF respaldó a la Oficina de Salud mediante un programa innovador de tratamiento en Dire Dawa. MSF traspasó el proyecto tras donar el equipamiento para diagnóstico, revisar los protocolos médicos y realizar algunas modificaciones en la sala de TB y en las casas de los pacientes, con el fin de que puedan recibir tratamiento a domicilio sin necesidad de largas hospitalizaciones.

La clínica de East Imey (Región Somalí) fue traspasada a la Oficina de Salud en marzo, y el centro nutricional terapéutico del campo de refugiados de Buramino cerró en abril. MSF también traspasó en junio sus actividades en un centro de salud en Mattar (al norte de Gambella), que incluían hospitalización, maternidad y nutrición. En el primer semestre del año, MSF realizó 33.140 consultas médicas y 650 controles prenatales, y asistió 170 partos.