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Bolivia

MSF trabajó por primera vez en Bolivia en 1986
Médicos Sin Fronteras (MSF) traspasó su programa de Chagas en Aiquile, tras implantar con éxito una estrategia integrada de prevención, diagnóstico y tratamiento.
Los talleres de sensibilización sobre el Chagas han sido una parte sustancial del trabajo de MSF en Bolivia. © Juan Renau

El Chagas, enfermedad parasitaria endémica en Latinoamérica, se transmite por la picadura de una chinche que vive en las paredes y tejados de las casas de adobe y paja. El Chagas puede ser asintomático durante años, pero, sin tratamiento, puede afectar a los órganos internos y provocar fallo cardiaco e incluso la muerte.

En la provincia de Narciso Campero, se estima que la prevalencia del Chagas puede llegar al 40%. Tratarlo siempre ha planteado dificultades geográficas y económicas: la mayor parte de la población vive en zonas remotas, lejos de los hospitales urbanos y los centros de salud; estos, además, suelen cobrar.

En 2009, MSF inició un programa integral de Chagas en las clínicas y centros de salud de Aiquile, Omereque y Pasorapa. Los equipos diagnosticaron y trataron el Chagas a personas de hasta 60 años de edad, y formaron a trabajadores sanitarios locales. Además, se dedicó un gran esfuerzo a las tareas de sensibilización e implicación de las comunidades en la vigilancia y el control del Chagas, todo ello mediante talleres educativos, reuniones semanales y programas de radio.

En septiembre, el proyecto se traspasó al Programa Nacional de Control del Chagas del Ministerio de Salud y a la dirección de la Región Sanitaria. MSF prepara un nuevo proyecto en Aiquile, que implantará un modelo sostenible de tratamiento que pueda replicarse en otros lugares.