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05.05.2016

Casi 400.000 ciudadanos de todo el mundo demandan a Pfizer y Gsk que reduzcan el precio de la vacuna de la neumonía

MSF entrega las peticiones en las sedes de las dos farmacéuticas en Madrid, Londres y Nueva York.

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Médicos Sin Fronteras (MSF) ha entregado en Pfizer y  GlaxoSmithKline (GSK) las firmas de casi 400.000 personas que han apoyado la petición para que estas compañías farmacéuticas, las dos únicas que producen la vacuna contra la neumonía, reduzcan su precio a 4,5 euros por niño en todos los países en vías de desarrollo y para organizaciones humanitarias. A pesar de que esta vacuna puede prevenirla, la neumonía sigue siendo la mayor causa de muerte infantil en muchos países en desarrollo y está detrás de la muerte de casi un millón de niños por año.

“Millones de recién nacidos y niños pequeños de todo el mundo no están protegidos contra la neumonía porque Pfizer y GSK establecen precios tan altos para la vacuna que muchos Gobiernos y organizaciones humanitarias no pueden afrontar el gasto de inmunizarlos contra el neumococo”, explica el Dr. Greg Elder, coordinador médico de la Campaña de Acceso a medicamentos esenciales de MSF. “Después de facturar por la venta de la vacuna solo 26 mil millones de euros en cinco años, creemos que Pfizer y GSK están en condiciones de permitirse el lujo de bajar los precios para que los países en vías de desarrollo puedan proteger a sus niños de esta enfermedad”.

Representantes de MSF han entregado las firmas de unas 400.000 personas de 170 países que han apoyado la campaña, lanzada en noviembre del año pasado, en las oficinas de Pfizer y GSK en Madrid, Londres y Nueva York. En la sede internacional de Pfizer en Nueva York, MSF entregó las peticiones en vísperas de la reunión anual de accionistas de la compañía. En el acto se colocaron 2.500 flores en las puertas de la multinacional, una por cada niño que fallece al día por neumonía. Una enorme pila de páginas con los nombres de los centenares de miles personas que han apoyado la campaña se colocó en una cuna vacía frente a la entrada de la oficina internacional de Pfizer.

La petición, dirigida a los consejeros delegados de Pfizer y GSK, Ian Read y Andrew Witty respectivamente, MSF urge a las dos compañías que fabrican la vacuna de la neumonía a reduzcan su precio a 4,5 euros por niño (para las tres dosis). En el último año las ventas de esta vacuna han generado a Pfizer ingresos de 5.300 millones de euros. En este sentido, los firmantes de la petición han enviado un mensaje claro al consejero delegado, a la junta directiva y los accionistas de Pfizer: la compañía no debería seguir poniendo los beneficios de miles de millones de euros por delante de la vida de los niños. 

El año pasado, 193 Gobiernos reunidos en la Asamblea Mundial de la Salud aprobaron por unanimidad una resolución histórica demandando vacunas asequibles y mayor transparencia en torno a los precios de las vacunas. En esa misma cita, más de 50 países subrayaron las crecientes inequidades causadas por la mayor carga financiera que suponen las nuevas vacunas. Muchos de estos estados afirmaron que el alto precio de las nuevas vacunas, como la de la neumonía, amenazaba su capacidad para mantenerlas en sus programas de inmunización de rutina o, directamente, impedía incorporarlas a los mismos. Países como Argelia, Bosnia, Egipto, Indonesia, Jordania, Tailandia y Túnez, entre otros, expresaron que no podían introducir la vacuna de la neumonía en sus calendarios por su alto coste.

MSF ha vacunado contra la neumonía a niños atrapados en situaciones de emergencia en países como República Centroafricana, Etiopía, Sudán del Sur o Uganda, entre otros. Después de más de cinco años batallando para que Pfizer y GSK vendieran la vacuna a MSF a un precio asequible, la organización médico-humanitaria lanzó en 2015 una campaña para que ambas farmacéuticas redujeran el precio para las tres dosis de la vacuna de la neumonía a 4,5 euros.

En 2015 MSF publicó su informe sobre los precios de las vacunas bajo el título: ‘La mejor vacuna: por un acceso sin barreras a vacunas asequibles y adaptadas’. Dicho estudio mostró que, en los países con escasos recursos, el precio del paquete completo de vacunas para niños es hoy 68 veces más caro que en 2001. Muchos países no pueden asumir el coste de las vacunas más nuevas y caras como la antineumocócica.

“Hemos visto morir a demasiados niños de neumonía y no vamos a parar hasta que tengamos la seguridad de que todos los países pueden pagar una vacuna que resulta vital”, recalca Miriam Alía, especialista en Vacunación de MSF. “Es fantástico comprobar que casi 400.000 personas de todo el mundo se han unido a nuestra demanda  para decirles a Pfizer y GSK que deben reducir el precio de la vacuna para se puedan salvar las vidas de más niños. ¿Para qué sirve una vacuna que protege vidas si los más vulnerables no pueden acceder a ella?”, concluye Alía.
 

Cada año, los equipos de MSF vacunan a millones de personas, tanto como respuesta a brotes de enfermedades como sarampión, meningitis, fiebre amarilla y cólera, como parte de las actividades de inmunización rutinaria en proyectos en los que facilita atención materno-infantil. Solo en 2014, MSF proporcionó más de 3,9 millones de dosis de vacunas y productos inmunológicos. En el pasado, MSF ha comprado la vacuna antineumocócica conjugada (PCV) para emplearla en sus operaciones de emergencia. MSF está ampliando el uso de la PCV y de otras vacunas prestando especial atención a la mejora de su trabajo en las vacunaciones rutinarias y a la ampliación del paquete de las vacunas utilizadas en situaciones de emergencia.

#PonUnaVacuna: entrega de firmas de Pfizer en Madrid