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26.07.2021

Los países opositores deben dejar de obstruir las negociaciones sobre la exención de los ADPIC en la OMC

Instamos a la Unión Europea (UE), Noruega, el Reino Unido y Suiza a que dejen de detener la propuesta histórica en la OMC que busca una exención de la propiedad intelectual (PI) sobre las herramientas médicas vitales para combatir la COVID-19.

La pandemia no se termina hasta que se termine para todas las personas
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Mientras los países se preparan para la reunión del Consejo General de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que se celebra el 27 de julio, instamos a la Unión Europea (UE), Noruega, Reino Unido y Suiza a dejar de detener la propuesta histórica en la OMC que busca una exención de la propiedad intelectual (PI) sobre las herramientas médicas vitales para combatir la COVID-19, y a unir fuerzas con más de 100 países que apoyan la propuesta, participando abiertamente en negociaciones formales para acelerar el consenso sobre la misma. Desde que se presentó la propuesta por primera vez hace casi 10 meses, la pandemia ha empeorado y ha afectado a muchos países de África, América Latina y Asia. Oficialmente, la enfermedad ha cobrado las vidas de más de 4 millones de personas en todo el mundo.

“Como muchos países de África están informando actualmente sobre un alto número de muertes debido a la propagación de variantes nuevas y existentes de la COVID-19, los gobiernos de estos países necesitan urgentemente vacunas, pruebas de diagnóstico, oxígeno y otros tratamientos para ayudar a salvar las vidas de personas enfermas en estado crítico”, aseveró el Dr. Tom Ellman, director de nuestra Unidad Médica en África Meridional. “Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS)recomienda dos terapias nuevas para pacientes con casos graves de COVID-19, el personal médico y sus pacientes en muchos países de ingresos bajos y medios no pueden acceder a ellas debido a los monopolios, la oferta limitada y los altos precios. Es indignante ver países que bloquean la exención de los ADPIC, que se necesita desesperadamente para eliminar los obstáculos legales y permitir que múltiples fabricantes aumenten la producción de medicamentos, diagnósticos y vacunas vitales contra la COVID-19".

Los países que se oponen a la propuesta de exención a menudo apuntan a depender de las acciones voluntarias de las corporaciones farmacéuticas para garantizar el acceso a las herramientas médicas esenciales para combatir la COVID-19. Pero en realidad las corporaciones no han actuado y continúan siguiendo un enfoque de negocios habitual, al asegurar monopolios y cobrar precios exorbitantes por las herramientas médicas esenciales para luchar contra la COVID-19. La Organización Mundial de la Salud recomendó recientemente dos terapias nuevas, el tocilizumab y el sarilumab, para el tratamiento de pacientes con COVID-19 en estado crítico y grave. Sin embargo, el acceso a estos medicamentos sigue siendo limitado debido a los monopolios de patentes, la oferta limitada y los altos precios.

La corporación farmacéutica Roche suministra el tocilizumab y continúa cobrando altos precios por el medicamento, y recientemente anunció, de forma poco entusiasta, que no cumpliría sus patentes secundarias sobre el medicamento en un número seleccionado de países. El sarilumab está bajo una amplia protección de patentes a nivel mundial por parte de Regeneron, que ha solicitado y obtenido patentes para el medicamento y su formulación en al menos 50 países de ingresos bajos y medios. El medicamento tiene un precio exorbitante de 1.554 euros (1.830 dólares) por dosis en Estados Unidos. Dos nuevos tratamientos potenciales de COVID-19, casivirimab e imdevimab, también están patentados por Regeneron y se venden como cóctel a un precio por dosis de 696 euros (820 dólares) en India, 1.700 euros (2.000 dólares) en Alemania y 1.784 euros (2.100 dólares) en los EE. UU. Los altos precios de los medicamentos y las acciones monopólicas son barreras para su acceso en todo el mundo.

Recientemente, las farmacéuticas Pfizer / BioNTech, que poseen una gran cantidad de patentes, secretos comerciales e información de fabricación necesaria para producir las vacunas de ARNm aprobadas por la OMS, cuya producción puede ampliarse rápidamente, han firmado otro acuerdo bilateral y confidencial de fabricación por contrato de llenado y acabado con un productor de vacunas de Sudáfrica, a pesar de la demanda por la independencia de la vacuna en el continente y la oportunidad de unirse al centro mundial de transferencia de tecnología ARNm alojado en Sudáfrica y respaldado por la OMS.

Si se adopta la exención de los ADPIC propuesta, se proporcionaría a los países una forma eficaz y rápida de eliminar las principales barreras de propiedad intelectual y los riesgos legales en medio de la pandemia; y facilitaría la ampliación y la diversidad de la producción y los suministros. Brindaría a los países el espacio normativo para abordar rápidamente las barreras y los riesgos sobre la propiedad intelectual para aumentar la fabricación, la ampliación, el registro y el suministro de vacunas, medicamentos, diagnósticos y otras tecnologías de salud para combatir la COVID-19, y también facilitaría una colaboración más fácil en su investigación y desarrollo (I + D).

Si bien muchos países de ingresos bajos y medios golpeados por las nuevas variantes peligrosas se ven afectados por las muertes a causa de la COVID-19, permanece la escasez de camas de hospital y oxígeno medicinal; y el acceso a las vacunas en estos países para protegerse contra la enfermedad y reducir el riesgo de desarrollar una enfermedad grave es abismalmente bajo. La eliminación de las incertidumbres legales mediante la adopción de la exención de los ADPIC y la transferencia de tecnología por parte de las corporaciones farmacéuticas puede permitir a los fabricantes de países de ingresos bajos y medios aumentar la producción y el suministro de las pruebas contra la COVID-19.

“En un momento en el que estamos en una carrera contra el tiempo para salvar vidas y controlar la propagación de la transmisión sin control del virus y el desarrollo de nuevas variantes peligrosas, el enfoque habitual de las corporaciones farmacéuticas es intolerable. Con tratamientos potencialmente prometedores en curso, los países que se oponen deben dejar de obstruir la propuesta de exención y apoyarla para que cubra no solo las vacunas, sino también los tratamientos, diagnósticos y otras tecnologías médicas”, asevera Ellman.

A pesar de los claros beneficios de la exención de los ADPIC para la salud pública a largo plazo, un pequeño grupo de naciones continúa paralizando enérgicamente las negociaciones sobre esta propuesta histórica en la OMC. En un intento de descarrilar el proceso, la UE presentó una propuesta competitiva en la OMC y presionó para que se discutiera  inmediatamente en lugar de priorizar la finalización de las negociaciones sobre la propuesta de exención, que es fuertemente apoyada.

“En lugar de actuar con urgencia y con solidaridad global, la UE presentó una propuesta separada que es un intento de limitar algunas de las salvaguardas clave de salud pública utilizadas por los países. No proporciona nada significativamente nuevo ni útil para abordar las limitaciones de las reglas actuales y aliviar la creciente pandemia de COVID-19”, explica Yuanqiong Hu, Asesor Legal y de Políticas de nuestra Campaña de Acceso. “Esta medida demuestra claramente una táctica cuestionable y preocupante de la UE para descarrilar el creciente consenso mundial para contar con una opción más rápida para superar las barreras de propiedad intelectual en la pandemia, con el fin de salvar más vidas. A medida que el virus sigue cobrando millones de vidas en todo el mundo, no podemos permitirnos perder más tiempo”.

Originalmente propuesta por India y Sudáfrica en octubre de 2020, la propuesta de exención ahora cuenta con el respaldo oficial de 63 gobiernos copatrocinadores, y alrededor de 100 países apoyan la propuesta en general. Ha obtenido el apoyo mundial de cientos de organizaciones de la sociedad civil, académicos, científicos, asociaciones médicas, sindicatos y agencias de las Naciones Unidas, incluidas la OMS y ONUSIDA. Recientemente, más de 100 abogados y académicos en materia de PI publicaron una carta en apoyo de la exención de los ADPIC.