Back to top
09.02.2022

Sin patentes en pandemia: el medicamento contra la COVID-19 podría costar 40 veces más en Sudáfrica que en India

El monopolio de la patente de la farmacéutica Eli Lilly sobre el baricitinib en Sudáfrica bloquea la producción y el acceso a genéricos de bajo coste en el país, por lo que el precio del baricitinib, proporcionado por Eli Lilly, seguiría siendo prohibitivo. Pedimos medidas urgentes para reformar la obsoleta ley de patentes que conduce a la proliferación de inmerecidos monopolios.

-A A +A

Dado que es probable que las patentes en Sudáfrica socaven el acceso de las personas a los tratamientos y las vacunas contra la COVID-19, Médicos Sin Fronteras, junto con el Movimiento por la Salud de los Pueblos (PHM), hemos hecho un llamamiento al gobierno sudafricano para que trabaje por la revocación de las patentes otorgadas a las farmacéuticas Eli Lilly y Moderna sobre un medicamento de la COVID-19 y una vacuna ARNm. Los grupos también pidieron al gobierno sudafricano que tome medidas urgentes para reformar la obsoleta ley de patentes del país que conduce a la proliferación de inmerecidos monopolios de patentes.

Una patente otorgada en Sudáfrica a la corporación estadounidense Eli Lilly para baricitinib actualmente limita el acceso a versiones genéricas asequibles de este medicamento que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó recientemente para personas con COVID-19 grave y crítico. Baricitinib es un fármaco oral fácil de administrar, especialmente en entornos de recursos limitados, como aquellos en los que operamos. Los fabricantes de genéricos en India y Bangladesh han hecho que el baricitinib esté disponible por menos de 6,14 euros por ciclo de tratamiento de 14 días, es significativamente menor que el precio prohibitivo de Eli Lilly de 972 euros por el mismo ciclo en EE. UU.

Sin embargo, el monopolio de la patente de Eli Lilly sobre el baricitinib en Sudáfrica bloquea la producción y el acceso a estas versiones genéricas de bajo coste en el país, por lo que el precio del baricitinib, proporcionado por Eli Lilly, seguiría siendo prohibitivo en Sudáfrica, a 236 euros 14 días de tratamiento. Además, las licencias que Eli Lilly firmó con empresas de genéricos indias en mayo de 2021 son restrictivas y no abren un suministro asequible de genéricos a Sudáfrica y muchos otros países.

 

La doctora Kirsten Arendse chequea a una paciente antes de darle sus medicamentos contra el HIV para los próximos 4 meses. Khayelitsha, Sudáfrica..

“Es indignante que a las personas en Sudáfrica se les niegue el acceso a tratamientos contra el COVID-19 que salvan vidas, como el baricitinib, debido a las patentes”, subraya el Dr. Tom Ellman, director de nuestra Unidad Médica de África Meridional. “Mientras los países ricos han estado acumulando pruebas, tratamientos y vacunas para la COVID-19, el gobierno sudafricano no ha abordado los problemas de acceso nacional a los medicamentos. Es hora de que el gobierno sudafricano solicite la revocación de la patente otorgada a Eli Lilly sobre el baricitinib para que las versiones genéricas de este medicamento a menor precio estén disponibles para las personas que las necesitan. Sudáfrica necesita reformar su ley de patentes y debe cumplir con los compromisos de examinar de cerca todas las patentes en el futuro para eliminar las barreras que pueden dificultar el acceso a herramientas médicas que salvan vidas”.

Además de las barreras de patentes en los tratamientos de COVID-19, la producción local de vacunas ARNm de COVID-19 puede verse afectada por el hecho de que Sudáfrica ha otorgado a Moderna al menos tres patentes relacionadas con vacunas ARNm. En particular, estas patentes podrían crear riesgos legales de posibles disputas de patentes para las entidades que adquieren tecnologías del Centro de Transferencia de Tecnología de Vacunas de ARNm COVID-19 en Sudáfrica, establecido en colaboración con la OMS. En particular, varias patentes equivalentes en otros países (Australia, Canadá, China, India, Israel, Japón, México, Singapur y Corea del Sur) han sido rechazadas por las oficinas nacionales de patentes o retiradas o abandonadas por Moderna. Moderna anunció en octubre de 2020 que no aplicaría sus patentes relacionadas con las vacunas ARNm de COVID-19 durante la pandemia, pero también creó incertidumbre en ese momento al afirmar que la pandemia podría terminar dentro de un año.

“Las patentes otorgadas a Moderna relacionadas con las vacunas ARNm pueden poner en peligro el éxito del Centro de Transferencia de Tecnología de Vacunas de ARNm de la Organización Mundial de la Salud, así como el futuro de la producción de vacunas autosuficientes en Sudáfrica, y deben revocarse de inmediato”, explica Candice Sehoma, asesora de nuestra campaña de Acceso a Medicamentos para Sudáfrica. “Si bien Sudáfrica continúa liderando la histórica propuesta de 'Exención de los ADPIC' en la Organización Mundial del Comercio, el gobierno también debe tomar medidas inmediatas para abordar las barreras de acceso a los medicamentos a nivel nacional y priorizar la reforma de la ley de patentes”.

 

Bhelekazi Mdlalose, trabajadora de terreno de MSF que está trabajando como trazadora de contactos, da una formación sobre el uso de EPIs a  a una enfermera durante un chequeo masivo de COVID-19 en Johannesburgo, Sudáfrica.



La ley de patentes de Sudáfrica tiene varias deficiencias clave, que incluyen exámenes de solicitud de patente débiles y vías limitadas para que las partes interesadas impugnen patentes inmerecidas. Esto ha llevado a la proliferación de patentes inmerecidas de medicamentos y vacunas en el país. Las barreras de patentes pueden evitar la competencia a la baja de precios entre los productores de genéricos y son una preocupación a largo plazo para el acceso a los medicamentos. En respuesta a los esfuerzos de defensa de las organizaciones de la sociedad civil, el gobierno sudafricano se comprometió a impulsar reformas a la ley de patentes en 2013 y adoptó una política de PI revisada en 2018, pero esto solo será efectivo cuando se firmen las revisiones de la ley nacional. Es inaceptable que este proceso continúe retrasándose, especialmente durante una pandemia mundial donde la reforma de la ley de patentes podría fomentar la producción y el suministro local y hacer que las herramientas médicas de COVID-19 sean más accesibles para las personas que las necesitan.

“La desigualdad global en el acceso a las herramientas médicas de COVID-19 ha dejado muy claro que Sudáfrica debe centrarse en crear una producción y suministro local e independiente de vacunas y tratamientos para garantizar el acceso de las personas en esta pandemia y más allá”, comenta Lauren Paremoer, miembro del Movimiento de Salud Popular de Sudáfrica. “El gobierno sudafricano debe priorizar la salud de las personas sobre los beneficios lucrativos de las farmacéuticas a través de los monopolios de patentes y reformar su ley de patentes para que ya no impidan que los productores genéricos entren al mercado para producir y suministrar herramientas médicas más asequibles. Lo hemos dicho antes y lo diremos de nuevo: los medicamentos no deberían ser un lujo”.
 

*La dosis recomendada por la OMS de baricitinib en personas con COVID-19 es de 4 mg una vez al día durante 14 días y se recomendó como alternativa al tocilizumab. El baricitinib es un fármaco oral ya aprobado para otras indicaciones como la artritis reumatoide