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15.01.2016

RCA: una campaña para vacunar a uno de cada cuatro niños menores de 5 años

Médicos Sin Fronteras (MSF) planea vacunar a uno de cada cuatro niños menores de 5 años de República Centroafricana (RCA) contra las enfermedades infantiles que más mortalidad provocan. La posibilidad de llevar a cabo este tipo de campañas es, por desgracia, excepcional, sobre todo por el alto precio de la vacuna contra el neumococo.

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MSF) tiene en marcha una campaña de vacunación a gran escala cuyo objetivo es inmunizar a 220.000 niños y niñas. Realizada en colaboración con el Ministerio de Salud centroafricano, la campaña dio comienzo a mediados de julio en el norte del país y actualmente se desarrolla en la subprefectura de Berberati, en el suroeste. La campaña se extenderá hasta finales de 2016 y, durante este periodo, llegará a 13 subprefecturas donde trabaja MSF.

Las cifras oficiales del Ministerio de Salud muestran que la crisis política y militar que comenzó en 2013 ha provocado el colapso de las tasas de cobertura vacunal. Entre 2012 y 2014, el número de niños vacunados contra el sarampión se redujo de 64% a 25%. En el caso de la inmunización frente a las infecciones respiratorias agudas, esta cayó del 52% al 20%. A finales de 2013, sólo el 13% de los niños menores de un año había completado completamente el calendario de vacunación.

"Esta campaña de vacunación preventiva es la mayor realizada jamás por MSF en RCA y una de los primeras que tiene como meta proteger a niños menores de 5 años contra numerosas enfermedades”, afirma el Dr. Pauline Lechevalier, asesor de Vacunación de MSF. “En la situación que se vive hoy en República Centroafricana, el riesgo de epidemias, y por tanto, de muertes relacionadas con enfermedades prevenibles mediante vacunación, es extremadamente alto. Es vital proteger al mayor número de niños posible contra estas patologías".

Como parte de su campaña, MSF está administrando la vacuna conjugada contra el neumococo (PCV). Se trata de una vacuna que, por su prohibitivo precio, las agencias de ayuda humanitaria aún no han podido emplear a gran escala.

"Por el momento nos estamos beneficiando de una donación por parte del laboratorio farmacéutico Pfizer, uno de los dos fabricantes de la PCV. Sin esta, tendríamos que destinar varios millones de dólares sólo para la compra de la vacuna ", continúa Lechevalier. "Pero las donaciones no son una solución viable. La vacuna tiene que ser puesta a disposición a un precio justo para que se puede usar cuándo y dónde los profesionales sanitarios la consideren necesaria".

Además de esta campaña de inmunización masiva, MSF reforzará y ampliará los servicios de vacunación en centros de salud donde ya opera. A través de estas dos estrategias, MSF tratará de proporcionar a los niños menores de cinco años que no las hayan recibido con anterioridad todas las vacunas necesarias hasta nueve antígenos . De acuerdo con las necesidades específicas de cada subprefectura se llevarán a cabo otras medidas preventivas asociadas a la vacunación como la distribución de vitamina A y mosquiteras, el control de plagas y la detección de casos de desnutrición, entre otras.

Desde diciembre de 2013, MSF ha duplicado sus operaciones de asistencia médica en RCA con el objetivo de responder a la crisis permanente que vive el país. MSF trabaja en República Centroafricana desde 1996 y, en la actualidad, cuenta con más de 300 trabajadores humanitarios internacionales y más de 2.000 nacionales desplegados en el país. La organización lleva a cabo 15 programas, algunos de los cuales están dirigidos a prestar ayuda a los refugiados centroafricanos en los países vecinos de Chad, Camerún y República Democrática del Congo. Nuestros equipos proporcionan atención médica gratuita (pediatría, salud materna, cirugía, tratamiento de la tuberculosis y el VIH, entre otras) y apoyan actividades de vacunación rutinaria.

En abril de 2015, MSF puso en marcha una campaña global dirigida GlaxoSmithKline (GSK) y Pfizer, los dos laboratorios farmacéuticos fabricantes de la vacuna PCV para que revelaran el precio cobrado en todos los países y redujeran el importe de la vacuna para los países en desarrollo a 5 dólares por niño (4,50 euros para las tres dosis). En noviembre, MSF inició una recogida de firmas (https://ponunavacuna.msf.es/firma) de una petición en el mismo sentido dirigida a los presidentes de Pfizer y GSK, Ian Read y Andrew Witty, a la que se han sumado más de 148.000 personas.