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22.05.2017

República Centroafricana: las represalias contra los civiles disparan las necesidades médicas

Miles de habitantes han huido de Bria, en el sur del país, y se han establecido en el hospital de la zona en busca de asistencia y protección. Muchos desplazados presentan condiciones médicas severas, sobre todo debido a la malaria.

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A pesar de que la situación en Bangassou, en el sur de República Centroafricana, se estabilizó el pasado lunes 15 de mayo, los enfrentamientos entre diferentes grupúsculos ex-Seleka por el control del territorio provocaron un estallido de violencia en Bria, una ciudad donde gestionamos un proyecto pediátrico.

El Ministerio de Salud, los Cuerpos Médicos Internacionales (IMC) y nuestros equipos presentes en la ciudad lanzaron un plan de contingencia y, entre el 15 y el 18 de mayo, 44 víctimas recibieron tratamiento en el hospital de Bria. El jueves 18 de junio, nuestro equipo quirúrgico llegó para asistir a los heridos en el quirófano.

Buscando protegerse de los enfrentamientos, miles de habitantes de la ciudad han huido. Las familias se han establecido en el recinto hospitalario esperando que los beligerantes respeten la neutralidad y el estatus de protección del lugar.

Pésimas condiciones de vida

En concreto, 15.000 ya se han refugiado en el campo PK3 para personas desplazadas, que ahora está tan sobrepasado que ya no puede hacer frente a la afluencia de personas. Durante la temporada de lluvias y con la malaria en su temporada alta, los recién llegados están expuestos a condiciones de vida extremadamente precarias, a pobres condiciones de saneamiento y a un acceso inadecuado al agua potable. Nuestros equipos han incrementado la cantidad de clínicas dentro del campo para que quienes han huido tengan acceso a la atención médica.

Mientras tanto, se ha detenido la campaña de vacunación planeada para esta semana. Esto implica que 6.500 niños menores de 5 años en el área seguirán privados de una importante medida de salud preventiva.

A los enfrentamientos se suman los ataques en los sitios de culto, comercios y edificios de gobierno locales asociados con una de las partes en conflicto. Estos ataques están causando divisiones étnicas y religiosas en Bria, y están alimentando el ciclo de represalias y ataques contra civiles que hace meses estallaron en el este del país.

La situación en la ciudad de Bangassou se ha estabilizado, pero sigue siendo volátil. Alrededor de 7.000 personas siguen refugiadas en la iglesia.

Hemos reiniciado nuestras actividades rutinarias en el hospital para cubrir las necesidades de la gran cantidad de pacientes, de los cuales muchos presentan condiciones médicas severas, principalmente debido a la malaria. Nuestros equipos también están gestionando clínicas móviles para proporcionar atención médica a las personas desplazadas por la violencia. Alrededor de 250 pacientes recibieron tratamiento en las clínicas móviles y 250 más fueron atendidos en el hospital entre el 16 y el 18 de mayo.

La semana pasada, los enfrentamientos en Alindao causaron un desplazamiento de la población hacia Bambari. Nuestros compañeros en el hospital de Bambari atendieron a seis personas desplazadas que fueron heridas. Otro equipo se encuentra en camino para evaluar la situación de las personas desplazadas en Mobaye y en Alindao y sus alrededores.