Back to top
13.12.2018

La epidemia de Ébola se expande en áreas urbanas y zonas remotas de Kivu Norte

Hasta ahora, 440 personas han sido infectadas con el virus, de las cuales 255 han muerto. Nuestros equipos en República Democrática del Congo trabajan sin descanso para controlar la epidemia.

-A A +A

Es la décima y la más grave epidemia de Ébola en la República Democrática del Congo desde que se descubrió el virus en 1976, cerca del río Ébola, en una región llamada en aquel entonces ‘Zaire’.

Cuarenta años después, a pesar de una movilización masiva y coordinada por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Ministerio de Salud congoleño y organizaciones como MSF, el virus mortal aún se está propagando.

En concreto, las áreas urbanas afectadas son ahora mismo la ciudad de Butembo, Kalenguta (ambas a 25 kilómetros en el norte), y Katwa (a 30 kilómetros en este).

Y es que en todos estos lugares han aumentado los casos confirmados de Ébola y la resistencia por parte de la comunidad.

Por ahora, la cifra de casos en el centro de la ciudad de Butembo es baja, aunque aumentan rápidamente en los suburbios orientales y en los distritos aislados más remotos.

"Estamos muy preocupados por la situación epidemiológica en el área de Butembo", explica John Johnson, nuestro coordinador en la zona. “Sabemos que este brote durará, debemos aumentar nuestros esfuerzos para controlarlo. En colaboración con las autoridades locales, hemos decidido trabajar cerca de las poblaciones afectadas y formar a personas clave en la comunidad para llegar a los pacientes y sus familiares".

Nuestros esfuerzos para llegar a los casos sospechosos de Ébola que viven en zonas aisladas han tenido un éxito inicial. Aquí, se están reportando nuevos casos y los estamos llevando a Butembo, donde gestionamos un centro de tratamiento de Ébola en colaboración con el Ministerio de Salud. En este centro aumentamos el número de camas a 64.

Mientras tanto, hemos reforzado nuestras actividades para descontaminar los centros de salud y vacunar a los trabajadores sanitarios que están en primera línea de la epidemia. Hasta ahora, 2.000 trabajadores han sido vacunados contra el Ébola.

En Mangina, donde empezó el brote, no se han reportado nuevos casos desde hace varias semanas. "Deberíamos terminar nuestras actividades en el centro de tratamiento dentro de poco", comenta Axelle Ronsse, nuestra coordinadora de la respuesta al Ébola.

En Beni, el número de casos semanales se  mantiene estable pero cada día se confirman nuevos casos. "Para luchar contra esta epidemia hemos intensificado nuestras actividades médicas y sanitarias con la apertura de un centro de tránsito con capacidad de 48 camas aún ocupado", dice Ronsse. 

“También llevamos a cabo descontaminaciones en los centros de salud donde han estado pacientes con casos confirmados. Pero nuestras acciones no se limitan a respuestas reactivas: hemos aumentado la formación a profesionales sanitarios y la sensibilización sobre prácticas de higiene en el seno de las comunidades. Cuatro meses después del principio de la epidemia, seguimos movilizados y atentos ante los nuevos acontecimientos".

Antoine trabaja en la promoción de la salud en el centro de tratamiento de Ébola en Butembo. "Mi trabajo diario es vital para hacer frente a la epidemia", explica.

“Queremos alentar a las personas a que vengan y sean tratadas lo más rápido posible. También informamos que sí es posible recuperarse del Ébola. Pedimos a todos los supervivientes que salen de nuestro centro que se conviertan en embajadores y sensibilicen a la población contando su historia. Algunas personas ahora inmunes al virus pueden ser de valiosa ayuda, sobre todo cuidando a los niños que han sido aislados de sus familias. Al trabajar juntos podremos vencer esta epidemia. Nos concierne a todos”.

Nuestros equipos han estado respondiendo a la epidemia de Ébola en Kivu Norte y en la provincia de Ituri desde que se declaró el pasado 1 de agosto. Gestionamos centros de tratamiento de Ébola en las ciudades de Mangina, Butembo y Tchomia, un centro de aislamiento en Bunia y un centro de tránsito en Beni. También llevamos a cabo actividades de control, prevención y sensibilización en los centros de salud y entre las comunidades afectadas.