Back to top
18.02.2016

Siria: los civiles, blanco continuo de ataques

Más de un tercio de los heridos y muertos son mujeres y niños.

-A A +A

Los civiles son víctimas de ataques continuos en la sangrienta guerra que asola Siria desde hace cinco años, con 1,9 millones de personas asediadas, las fronteras cerradas a los refugiados y las instalaciones médicas y áreas densamente pobladas bombardeadas cada vez con más frecuencia, advierte hoy Médicos Sin Fronteras (MSF). La organización médico-humanitaria pide a los Estados miembros del Consejo de Seguridad de la ONU –en concreto a Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos como participantes activos en el conflicto sirio– que acaten las resoluciones que han aprobado para detener la carnicería y garantizar que sus aliados aplican la debida protección de la población civil y prevención de conflictos en o sobre zonas civiles.

En un informe hecho público hoy, MSF detalla el impacto del conflicto en la población civil a partir de datos recogidos en 70 hospitales y clínicas apoyadas por la organización en el noroeste, oeste y centro de Siria. En 2015, 154.647 heridos de guerra y 7.009 muertos fueron contabilizados en estas instalaciones; las mujeres y los niños representan entre el 30 y el 40 por ciento de las víctimas.

Estos datos médicos recogidos por MSF prueban que los civiles y las zonas civiles continúan siendo las víctimas de ataques voluntarios o indiscriminados en este brutal conflicto. “Aunque los datos recogidos son sobrecogedores, son solo una instantánea de un peaje mucho mayor”, afirma Joanne Liu, Presidenta Internacional de MSF. “Los heridos o fallecidos fuera de los centros de salud apoyados por MSF siguen siendo incalculables. La situación real es, muy probablemente, mucho, mucho peor”.

Los datos hechos públicos por MSF revelan que 63 hospitales y clínicas apoyadas por la organización sufrieron bombardeos o ataques de artillería en 94 ocasiones, destruyendo 12 instalaciones y matando a 23 miembros del personal de los centros. En lo que va de año, ha habido siete ataques más en seis instalaciones médicas apoyadas por MSF.

“Los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, cuatro de los cuales están involucrados activamente en la guerra en Siria, deben responder por no afrontar sus más básicas responsabilidades hacia los civiles", subraya Joanne Liu, Presidenta Internacional de MSF. “Las propias resoluciones del Consejo de Seguridad prohíben los ataques contra civiles, contra las instalaciones médicas, asedios y tácticas de hambre, y sin embargo, es exactamente así como se están comportando en esta guerra”, denuncia Liu.

En la región de Damasco, más de 70 comunidades y vecindarios están sitiados. Esta zona tiene una población estimada de 1.450.000 personas, pero los suministros médicos y las evacuaciones médicas casi nunca son autorizados. Solo en 2015, las instalaciones apoyadas por MSF en esta región trataron a 93.162 heridos.

Como consecuencia de las tácticas de asedio, el hambre llegó a la población de Madaya y 49 personas murieron por ello entre diciembre de 2015 y enero de 2016. Se estima que casi medio millón de personas se encuentran bajo asedio en otras zonas de Siria, incluyendo las provincias de Homs y Deir ez-Zor. MSF ha pedido reiteradamente que se permitan las evacuaciones médicas para enfermos críticos en las áreas asediadas, así como que se pueda proporcionar asistencia humanitaria regular dentro de las mismas.

En este 2016, al menos 17 instalaciones médicas han sido bombardeadas en Siria, incluyendo seis apoyadas por MSF. El pasado 15 de febrero, un hospital apoyado por MSF en Ma'arat Al-Numan, en Idlib, fue destruido por múltiples ataques aéreos, matando a 25 personas, entre ellas nueve miembros del personal del centro. El hospital, de 30 camas, estaba en pleno funcionamiento y trataba a miles de personas cada mes.

“El bombardeo del hospital Ma'arat Al-Numan es una violación flagrante de las leyes de la guerra, y es solo la punta del iceberg de los ataques a las instalaciones médicas en Siria", denuncia Liu. “Lo decimos alto y claro: el médico de tu enemigo no es tu enemigo”.

MSF hace un nuevo llamamiento para que los estados implicados en la guerra en Siria activen una investigación independiente sobre el bombardeo de este hospital apoyado por la organización, o a través Comisión Internacional Humanitaria de Encuesta (CIHE) o cualquier otro mecanismo independiente.

En el distrito de Azaz, en el norte de Siria, se estima que unas 45.000 personas han huido hacia la frontera turca solo en febrero, donde ya había otros 55.000 desplazados. Las líneas de frente se acercan y están ahora a apenas ocho kilómetros de los campos de desplazados. Los grupos armados en la zona, deben evitar operaciones militares cerca de personas desplazada y atrapadas entre dos fuegos. Como en cualquier otro lugar en Siria, las operaciones militares en esta zona deben garantizar la protección de los civiles y evitar ataques a las estructuras de salud, subraya MSF.

“Las personas no tienen a dónde escapar”, denuncia Liu. “Agradecemos a los países vecinos a Siria, incluido Turquía, que hayan acogido a tantos refugiados sirios, y esperamos que continúe este compromiso humanitario, dado que la situación se agrava en el distrito de Azaz. Al mismo tiempo, todos los países deben cumplir sus compromisos sobre los tratados de protección de refugiados que han firmado. En particular, los países que participan en coaliciones militarmente activas en Siria deben hacer mayores esfuerzos para garantizar el paso seguro y la recepción digna de los refugiados que huyen para salvar sus vidas. Deben apoyar a los países vecinos de Siria en la acogida de un número mayor de sirios. No deben condenar a estas personas a la muerte sellando sus propias fronteras a los refugiados”.