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11.12.2019

Se duplican los casos de malaria en el oeste de Sudán

El brote en el estado Darfur del Norte es especialmente peligroso este año: nuestra respuesta de emergencia busca gestionar mejor los casos y tratar a los pacientes cuanto antes. Algunas personas llegan inconscientes, no pueden hablar ni caminar.

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Entrevista a Annie Kashung, responsable de gestionar la actividad médica en nuestra respuesta al brote de malaria en El Fasher, la capital del estado de Darfur del Norte, en Sudán.

¿Por qué es tan peligroso el actual brote de malaria en El Fasher?

La malaria es una enfermedad parasitaria transmitida por un mosquito. Puede ser muy peligrosa y causar la muerte si no se trata de manera rápida y adecuada. Las personas desarrollan diferentes síntomas como fiebre alta, vómitos, dolor abdominal y dolor en las articulaciones. En algunos casos graves, pueden sufrir alucinaciones, entrar en coma y perder el conocimiento.

Sudán- en general- y el estado de Darfur del Norte -en particular- tienen una alta carga de malaria con un pico estacional durante la temporada de lluvias. Normalmente supervisamos la situación, incluso en la capital del estado, El Fasher, una de las ciudades más pobladas del país, que alberga a un gran número de desplazados internos. Este año, hemos visto en la ciudad un fuerte aumento en el número de casos, alrededor de dos veces más que durante el mismo período en 2018.

¿Qué está haciendo MSF para responder al brote?

Tras el gran aumento de casos, a finales de septiembre, en colaboración con el Ministerio de Salud, decidimos lanzar una respuesta de emergencia. Hoy nos centramos sobre todo en los dos principales centros de salud de referencia de El Fasher: el Hospital Universitario y el Hospital de Pediatría. El objetivo, fortalecer la gestión de casos de malaria, ya que son muchísimos y estamos trabajando las 24 horas del día, los siete días de la semana.

La tasa media de ocupación de camas en dichas instalaciones ha sido un 90% superior a la capacidad durante el último mes. Algunas veces, había de tres a cuatro pacientes por cama en algunas salas. Estaba realmente congestionado, por lo que hemos instalado tiendas de campaña para aumentar dicha capacidad. 

También hemos fortalecido el sistema de clasificación según la gravedad de la llegada de los pacientes (urgente, grave, estable) para así no perder casos críticos o tratarlos demasiado tarde, lo que causa su muerte.

Entre el 23 de septiembre y el 26 de octubre, realizamos más de 13.000 pruebas rápidas de malaria y el 51% de las personas dieron positivo. Nuestros equipos han admitido a más de 2.450 personas en el hospital desde entonces, la mitad de ellas, niños. Entre la última semana de septiembre y la última de noviembre (ambas incluidas), nuestros equipos han tratato casi 27.000 casos de malaria en El Fasher y las zonas circundantes. Más de 3.000 eran severos. A finales de noviembre, no obstante, el número de ingresos y casos tratatos estaba, al fin, decreciendo. 

“También hemos lanzado actividades móviles en las afueras de la ciudad, en áreas rurales y en lugares donde hay campamentos para desplazados internos, por lo que estamos enfocando el problema raíz en la comunidad, lo que nos permitirá reducir la carga y el número de personas en el hospital. Con estos servicios, hemos tratado a casi 3.000 personas. 

¿Qué población corre el riesgo de contraer malaria?

La malaria puede atacar a cualquiera. La gente viene de diferentes áreas de la ciudad y de las aldeas circundantes. Las mujeres y los hombres, los locales y las personas desplazadas, las personas de todos los grupos de edad… todos corren el riesgo de contraerla. Las personas más vulnerables son los niños menores de 5 años. Estos niños llegan en estados muy críticos y, en algunos casos, podemos ver que muchos miembros de la familia han contraído la enfermedad. Esto les afecta psicológica, emocional y físicamente. Algunas personas llegan inconscientes, no pueden hablar ni caminar.

De media, un niño con malaria severa permanecerá entre cuatro y cinco días en el hospital. El paciente comenzará con un tratamiento intravenoso contra la malaria, según su peso. Tras 24 horas, evaluamos su estado: si el paciente puede tomar tratamiento oral, lo hará durante tres días más hasta completar la dosis.

¿Cuáles son las causas de este brote?

Varios factores han contribuido a este gran brote de malaria. Por un lado, Darfur del Norte y El Fasher albergan a una gran cantidad de desplazados internos que viven en diferentes campamentos en condiciones precarias. Las instalaciones de salud en las áreas fuera de la ciudad no tienen la misma capacidad de respuesta que las de la ciudad, y las medidas preventivas implementadas en las comunidades a menudo no han sido sostenibles. Si bien se han distribuido mosquiteras, muchos hogares no recibían suficientes, lo hacían demasiado tarde o no los usaban adecuadamente.

Por otro lado, este año, la temporada de lluvias ha sido más larga y pesada que en 2018. Suele terminar en septiembre, pero este año se ha alargado hasta octubre. Tenemos mucha agua estancada, lo que significa que muchos mosquitos se reproducen y llevan el parásito que causa la malaria.