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13.05.2021

Los intensos bombardeos israelíes llevan a Gaza al borde de la catástrofe

El uso de la fuerza por parte de la policía israelí es inaceptable y damos la voz de alarma sobre el impacto devastador que puede causar la escalada de los ataques en la Franja de Gaza. El nivel de violencia y de heridos de los últimos días es terrible e inaceptable. Estamos profundamente preocupados por la seguridad de la población civil.

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Tras los actos de violencia en Jerusalén que han dejado heridos a cientos de palestinos, incluidos niños y niñas, afirmamos que el uso de la fuerza por parte de la policía israelí es inaceptable y damos la voz de alarma sobre el impacto devastador que puede causar la escalada de los ataques en la Franja de Gaza.

"Los bombardeos israelíes son increíblemente intensos y más fuertes que en anteriores campañas", afirma Hellen Ottens-Patterson, nuestra coordinadora general en los Territorios Palestinos Ocupados (TPO). "Los constantes bombardeos han destruido muchas casas y edificios a nuestro alrededor. No es seguro salir a la calle y nadie está tampoco seguro dentro de los edificios; la gente está atrapada.  El personal sanitario de emergencias está corriendo increíbles pero necesarios riesgos para desplazarse".

El Ministerio de Salud de Gaza calcula que, desde la tarde del 10 de mayo hasta hoy, los ataques aéreos israelíes han matado ya a 67 palestinos —entre ellos, 17 niños y niñas—, y han causado cerca de 400 heridos. Por su parte, las autoridades israelíes han notificado la muerte de siete personas durante ese mismo periodo de tiempo como consecuencia de los cohetes y misiles lanzados por grupos militantes palestinos de Gaza.

Los recientes ataques aéreos sobre Gaza se producen tras días de violencia en Jerusalén. Durante la noche del lunes 10 de mayo, nuestros equipos prestaron apoyo a la Media Luna Roja Palestina para la exploración y estabilización de cientos de pacientes heridos por la policía israelí, la mayoría de los cuales habían sufrido traumatismos y heridas por balas de goma y granadas aturdidoras.

“Nuestros equipos tuvieron que lidiar con heridas serias infligidas por la policía israelí a hombres, mujeres y niños”, denuncia Ottens-Patterson. “Atendieron a niños y niñas de apenas 12 años que habían sido heridos por balas de goma. La violencia que sufrieron es la peor que nuestros equipos han presenciado en Jerusalén en años”.

No es la primera vez que MSF somos testigo de las devastadoras consecuencias de la violencia en Gaza. Las anteriores confrontaciones armadas entre Israel y Gaza han provocado la muerte de miles de civiles palestinos y han dejado innumerables heridos, muchos de ellos niños.

"Después de cada guerra, de cada 'escalada', de cada ola de protestas, atendemos en nuestras clínicas y hospitales a personas heridas por las fuerzas armadas israelíes", afirma Dr Nathalie Thurtle, nuestra coordinadora médica. "Vemos a diario las discapacidades y el dolor que causa esta violencia a largo plazo. Cuanto más tiempo dure esta nueva serie de ataques, más personas resultarán heridas y más terminarán sufriendo las consecuencias, incluso mucho tiempo después de que las bombas hayan cesado".

"Los 14 años de bloqueo israelí sobre Gaza hacen que el sistema sanitario de la Franja carezca de muchas de las herramientas necesarias para tratar a los pacientes, incluso en tiempos normales. Sin embargo, cada pocos años, los hospitales tienen que hacer frente a una enorme afluencia de heridos: 11.000 durante la guerra de 2014; más de 7.000 heridos de bala durante las protestas de 2018 y 2019; y los cientos de heridos y decenas de muertos que ya han causado los bombardeos que llevan produciéndose desde el pasado lunes".

MSF, que llevamos presentes en la Franja de Gaza desde hace más de 20 años, mostramos nuestra disposición a apoyar a las autoridades pertinentes para proporcionar atención médica vital a quienes la necesiten. "El nivel de violencia y de heridos de los últimos días es terrible e inaceptable. Estamos profundamente preocupados por la seguridad de la población civil", afirma Ottens-Patterson.


Artículo publicado originalmente en Al-Jazeera