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19.12.2018

Yemen: la guerra ha devastado la vida de miles de personas

Tras cuatro años de conflicto, el pueblo yemení sigue sufriendo: necesita asistencia humanitaria adecuada e independiente que incluya apoyo alimenticio y nutricional, servicios de agua y saneamiento, y la rehabilitación de las instalaciones sanitarias.

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Robert Onus, nuestro antiguo coordinado general en Yemen, describe el impacto del conflicto en la población yemení:

¿Cómo ha afectado la guerra a la población en Yemen?

Se puede ver cómo, año tras año, el efecto de la guerra ha diezmado sobremanera gran parte de la sociedad yemení. La infraestructura de salud pública ha colapsado. El sistema de agua y saneamiento está dañado. Cada vez más personas luchan por conseguir alimentos. Cada vez menos personas tienen trabajo.

La guerra ha impactado directamente la vida de las personas. Ves a civiles heridos, a personas asesinadas en ataques aéreos, o debido a los bombardeos y tiroteos. También ves cómo personas mueren por enfermedades prevenibles, a niños que fallecen por enfermedades prevenible con vacunaciones. Los niños no han sido vacunados porque, donde viven, el sistema de salud es inexistente.

Vemos el impacto de la guerra en los niños con desnutrición que llegan a nuestros hospitales: niños que no tienen suficiente para comer; familias que no tienen suficiente para comer.

En todo el país, sin importar dónde o a qué parte de la sociedad mires, el impacto de la guerra en la vida de las personas es muy visible.

¿Las personas pueden acceder a la atención médica?

“El sistema de salud ha sido destruido directamente por el conflicto, al ser bombardeado y tiroteado. Pero también ha sido destruido indirectamente por la falta de financiación, la escasez de medicamentos y la falta de personal, a quienes no se les ha pagado por más de dos años.

Durante los cuatro años transcurridos desde que se intensificó el conflicto, el acceso de las personas a la atención médica se ha reducido drásticamente.

Si vives en un área rural en Yemen, lo más probable es que el centro de salud más cercano no funcione. Si está abierto, entonces es probable que sea solo por un par de días a la semana, porque solo hay un médico que puede visitar el lugar sin recibir un sueldo y que además cuenta con un mínimo de medicamentos. Si tienes una urgencia y el centro de salud está cerrado, tienes que viajar más lejos para llegar a un centro que aún funcione - probablemente privado- y cuyo tratamiento no podrás pagar. No importa de qué manera lo mires, es una situación devastadora.

¿Cómo ha afectado el conflicto a la población en Taiz?

MSF hemos brindado atención médica en la gobernación de Taiz, en ambos lados de las líneas del frente, desde el inicio del reciente conflicto. Somos la única organización internacional que opera dentro de la ciudad de Taiz, considerada una ciudad ‘enclave’ [con áreas controladas por una de las partes en conflicto completamente rodeadas por áreas controladas por otra de las partes].

Allí apoyamos múltiples hospitales; vemos grandes necesidades en los civiles heridos por el conflicto. También con respecto a los niños que carecen de  acceso a la atención hospitalaria y servicios de hospitalización. Con respecto a las mujeres, no tienen un lugar seguro donde dar a luz. Son necesidades comunes y diarias de la población. Necesidades que todos dan por sentado en Alemania o Australia, por ejemplo.

Además de estas necesidades básicas, con el desmoronamiento del sistema de salud, aumentan las epidemias y las enfermedades prevenibles con campañas de vacunación. Ahora mismo, hay una epidemia de dengue, una enfermedad estacional en Yemen, pero este año es mucho peor que en 2017 porque la infraestructura de agua y saneamiento de la ciudad ha sido diezmada.

La infraestructura del hospital se ha quebrado debido al conflicto. El año pasado, por ejemplo, hubo un brote de cólera a gran escala. Año tras año, observaremos un aumento de epidemias y enfermedades prevenibles por vacunación en todo Yemen. La ciudad de Taiz es un ejemplo perfecto de ello. Es un microcosmos de lo que atestiguamos en todo el país”.

¿A qué cambios cotidianos se enfrentan las personas?

"Las personas no se sienten seguras fuera de sus hogares. Puedes comprender totalmente cuán difícil es para las personas seguir adelante con sus vidas, mirar hacia adelante, con cualquier tipo de esperanza, tener un propósito. Pero a pesar de todas las dificultades, sí vemos esa esperanza, esa capacidad de recuperación en los pacientes que acuden a nuestros hospitales. También lo vemos en el tejido social de las comunidades en las que trabajamos. Las personas tienen una enorme capacidad para hacer frente a las dificultades y los peligros del conflicto. Es impresionante, es algo que me asombra cada día.

"Es una verdadera lucha no solo para el pueblo yemení, sino también para nuestros equipos, incluso para mí personalmente, vivir esto todos los días y saber que la resolución de este conflicto aún está muy lejos".

¿Cuáles son los desafíos para las organizaciones que trabajan en Yemen?

Yemen es un lugar increíblemente difícil para las organizaciones internacionales. Trabajar en una zona de conflicto siempre es complicado y conlleva un peligro. Pero también hay muchos obstáculos que superar para poder trabajar en este país.

En parte se debe a la politización de la ayuda en Yemen. Las partes en el conflicto están muy interesadas en dónde se entrega la ayuda. Como organización humanitaria, es absolutamente esencial mantener nuestra independencia y neutralidad, pero también es muy difícil.

Las ONG siempre deben hacer un esfuerzo para superar las dificultades y las barreras de seguridad para poder llegar a las personas más necesitadas. Las personas viviendo en medio del conflicto se ven directamente afectadas por él a diario. Por ejemplo, los residentes de Taiz, son quienes tienen más necesidades.

La presión ejercida sobre las ONGs por parte de las autoridades es preocupante, tanto para MSF como para la comunidad humanitaria en general. Porque si la ayuda humanitaria no es independiente del conflicto y de los intereses de las partes involucradas, se verá comprometida y puede ser fácilmente manipulada para volverse una parte del conflicto más generalizado. Y es absolutamente necesario evitar esto".

¿Qué necesita suceder para reducir el sufrimiento de la población yemení?

“Para aliviar el sufrimiento del pueblo yemení, primero se necesita una asistencia humanitaria adecuada e independiente en el país, que incluya asistencia alimentaria, apoyo nutricional, servicios de agua y saneamiento, y rehabilitación de las instalaciones sanitarias. Esto es esencial.

En segundo lugar, la población civil necesita protección. Es un derecho fundamental que las personas no sean atacadas durante el conflicto. Y esto debe abordarse a un mayor nivel. Porque todos los días vemos en nuestros hospitales a personas heridas que mueren a causa del conflicto. Estas son personas que simplemente están haciendo su vida diaria. No solo es esencial que los civiles estén protegidos del conflicto, sino también la infraestructura civil (hospitales, escuelas, carreteras, el transporte seguro de mercancías en todo el país para alimentar a la población), todo esto debe protegerse del conflicto en curso”.