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06.02.2019

Yemen: no somos responsables del bombardeo de nuestro centro en Abs, sino víctimas

Estamos consternados por las conclusiones de la investigación, que nos señala como responsables porque no tomamos las medidas adecuadas. Es inaceptable y falso. Los hospitales y pacientes nunca deben ser objetivos de guerra.

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Estamos afligidos por varias de las conclusiones del equipo designado por la coalición de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos para investigar el bombardeo de nuestro centro de tratamiento del cólera en Abs (Yemen), el pasado 11 de junio de 2018. Exigimos que se revisen las resoluciones de la investigación y se retiren las alegaciones falsas contra la organización.

En una rueda de prensa celebrada sin anuncio previo el pasado 16 de enero de 2019, el Joint Incidents Assessment Team (JIAT) -la plataforma interna de la coalición para investigar este tipo de hechos- sostuvo varias afirmaciones inaceptables y contradictorias que nos presentan, a Médicos Sin Fronteras, como responsable y no como víctima del bombardeo.

Si bien el informe reconoce que la coalición de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos fue en parte responsable del bombardeo, el documento ni es claro ni atribuye responsabilidades sobre dicho ataque al trabajo humanitario y médico en Yemen.

En su lugar, el informe trata de presentarnos como responsable del mismo y no a la coalición, alegando que no tomamos las medidas adecuadas para evitar el bombardeo.

El informe afirma, por ejemplo, que el centro de tratamiento de cólera no estaba identificado con el emblema de nuestra organización y que tampoco habíamos solicitado que fuera incluido en un listado específico para evitar su bombardeo.

Sin embargo, lo cierto es que el recinto donde se encontraba el centro de tratamiento de cólera tenía visibles tres logotipos distintivos. Además, compartimos su ubicación al menos 12 veces por escrito con las correspondientes autoridades de la coalición.

“Según el Derecho Internacional Humanitario, las instalaciones médicas están protegidas y, aunque no estén señalizadas o se emplacen en ubicaciones geográficas que no se hayan compartido con las partes en conflicto, nunca pueden ser legalmente un objetivo de estas. La responsabilidad de tomar proactivamente todas las medidas necesarias para asegurar que las instalaciones protegidas no son atacadas es exclusiva de los actores armados del conflicto", afirma Teresa Sancristoval, nuestra directora de Operaciones.  "La responsabilidad no puede estar en los civiles ni en el personal médico".

Si bien ningún paciente ni trabajador de MSF murió en el ataque, el centro de tratamiento de cólera quedó inoperativo por los daños sufridos y sin la posibilidad de recibir pacientes en esta área donde viven más de un millón de personas.

Nuestras instalaciones han sido alcanzadas por ataques aéreos de la coalición de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos en cinco ocasiones desde marzo de 2015. Con solo la mitad de las instalaciones de salud en Yemen en pleno funcionamiento, el acceso a nuestros centros médicos es crucial para los más de 11 millones de personas en necesidad aguda, según la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA),  a lo que se suma el riesgo de brotes de cólera y de otras enfermedades fácilmente prevenibles.

Yemen: nuestro hospital de Abs tras el bombardeo