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Kirguistán

Mapa de proyectos MSF Kirguizistán
90 
pacientes iniciaron tratamiento para la TB-MDR
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La prevalencia de la tuberculosis resistente a los medicamentos en Kirguistán, una de las naciones más pobres de la región de Asia Central, sigue siendo muy elevada.

En Kirguistán, el sistema de salud es inadecuado y está escaso de recursos, por lo que a los enfermos de tuberculosis resistente a los medicamentos les cuesta mucho conseguir atención gratuita. La resistencia a los fármacos no deja de crecer y, en la actualidad, uno de cada tres nuevos casos identificados presenta una variedad resistente de la enfermedad; asimismo, más de la mitad de los pacientes ya tratados presentan resistencias. La Organización Mundial de la Salud estima que hay unas 2.400 personas con tuberculosis resistente en este país.

En el sur, Médicos Sin Fronteras siguió trabajando en Osh, en el distrito de Kara Suu; allí prestó atención ambulatoria a personas con tuberculosis resistente para reducir su tiempo de hospitalización. Los pacientes asisten a consultas mensuales en una de las tres clínicas especializadas a las que MSF da apoyo. Estas consultas incluyen también apoyo psicológico, para ayudarles a seguir el duro tratamiento (que puede durar hasta dos años). MSF también siguió asesorando al personal del Ministerio de Salud.

De esta forma, solo los pacientes con las formas más graves de la enfermedad son ingresados en el hospital de Kara Suu, que tiene 40 camas reservadas para personas con tuberculosis resistente. En este centro, MSF dio apoyo al Ministerio de Salud en el diagnóstico y el tratamiento, mientras un segundo equipo de la organización aseguraba el seguimiento de los pacientes en el hospital de Osh (especializado en tuberculosis).

En 2016, un total de 90 pacientes fueron inscritos el programa de tuberculosis resistente de MSF.

En diciembre, MSF también inició actividades en Aidarken, en la provincia de Batken. Este equipo desarrolla un programa para personas afectadas por enfermedades relacionadas con la minería o con la contaminación medioambiental.

Este artículo ofrece una visión general del trabajo de MSF en Kirguistán entre enero y diciembre de 2016; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2016, MSF contaba en Kirguistán con 88 trabajadores, entre personal nacional e internacional, y gastó 2,1 millones de euros en sus actividades médico-humanitarias. MSF trabajó por primera vez en este país en 2005.