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Líbano

Mapa de proyectos MSF Líbano
Consultas externas: 
342.100
Partos (incluyendo cesáreas): 
2.300
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Desde que comenzó la guerra en Siria en 2011, más de 1,5 millones de refugiados sirios y refugiados palestinos procedentes de Siria han llegado a Líbano. Pero es un país pequeño y esta presión le está causando muchas dificultades para responder a las necesidades humanitarias y médicas más urgentes.

Tras cinco años de conflicto, la mayor parte de los refugiados siguen dependiendo en gran medida de la ayuda humanitaria para su supervivencia diaria. Al no existir campos de refugiados oficiales, muchas familias se ven obligadas a vivir en asentamientos informales, como garajes, parques, antiguas escuelas o edificios a medio construir.

Estas condiciones de hacinamiento, cobijo insuficiente y alimentación y agua de mala calidad tienen graves consecuencias en la salud de los refugiados, que tampoco reciben la atención médica que necesitan. En 2015, MSF les siguió ofreciendo asistencia gratuita, incluyendo el tratamiento para enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión y el asma; también priorizó a las mujeres embarazadas, muchas de las cuales no han recibido atención especializada ni supervisión prenatal de ningún tipo.

Valle de la Beká

En esta región, cerca de la frontera siria, MSF atiende a los refugiados sirios y a las personas más vulnerables de la comunidad libanesa; en 2015, les siguió proporcionando servicios de asistencia sanitaria básica, salud sexual y reproductiva, promoción de la salud, salud mental y tratamiento de enfermedades crónicas. Estos equipos trabajaron en las clínicas en Baalbek, Majdal Anjar, Aarsal y Hermel; a lo largo del año, llevaron a cabo 126.000 consultas externas y atendieron casi 770 partos.

Beirut

MSF también siguió trabajando en el campo de Shatila, un asentamiento de refugiados palestinos establecido en 1949, que acoge ahora además a los palestinos recientemente llegados desde Siria y a también a los propios refugiados sirios. MSF centró sus actividades en los refugiados no registrados y que por tanto no recibían ayuda oficial, y en los que, aun estando registrados, sufrían necesidades médicas excluidas de los criterios de elegibilidad del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados. MSF también ofreció atención primaria a menores de 15 años, tratamiento de enfermedades crónicas, apoyo en salud mental y servicios de maternidad (atendiendo unos 170 partos al mes). Además, un sistema de referencia deriva a otras instalaciones a los pacientes que necesitan atención especializada, por ejemplo mujeres con embarazos de alto riesgo o partos complicados que requieren cesárea.

Norte de Líbano

El norte de Líbano también acoge a un gran número de refugiados sirios. Un equipo de MSF siguió operativo en el barrio de Abu Samra de Trípoli, con servicios de salud reproductiva, tratamiento de enfermedades agudas y crónicas, vacunaciones rutinarias y asesoramiento.

Otros equipos de MSF trabajaron en los distritos de Yabal Mohsen y Bab el Tabané de Trípoli, donde se han intensificado los enfrentamientos entre las comunidades locales. MSF dio tratamiento para enfermedades agudas, servicios de salud reproductiva y asesoramiento. En la clínica de Yabal Mohsen, también dio apoyo en las cirugías de estabilización de pacientes que necesitan ser derivados al hospital.

En enero de 2015, MSF distribuyó artículos de primera necesidad para el invierno a los refugiados sirios asentados en Akkar, un distrito montañoso en el noreste del país, en el que se había producido una gran tormenta y las temperaturas habían caído bajo cero. MSF entregó estufas, combustible y mantas a  900 familias (4.700 personas). Muy pocas organizaciones trabajan en esta área y los refugiados temen ser devueltos a Siria.

A partir de abril, MSF intervino también en la ciudad de El Abdé, proporcionando tratamiento para enfermedades agudas y crónicas y atención pre y posnatal.

Líbano Sur

Tras años de trabajo en la zona de Sidón, en 2015 MSF traspasó su programa de salud mental para la población palestina a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA). El equipo de MSF pasó a centrarse entonces en prestar atención médica a los palestinos del Líbano, los refugiados palestinos recién llegados de Siria y los propios refugiados sirios, con una atención especial a los menores de 15 años. En el marco de este nuevo programa, MSF dio apoyo a tres centros de salud, ofreciendo tratamiento para las enfermedades agudas y crónicas, atención de salud mental y salud materno-infantil y materna. También puso en marcha un sistema de derivación para los pacientes que requerían atención especializada.

 

Este artículo ofrece una visión general del trabajo de MSF en Líbano entre enero y diciembre de 2015; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2015, MSF contaba en Líbano con 343 trabajadores, entre personal nacional e internacional, y gastó 27,1 millones de euros en sus actividades médico-humanitarias. MSF trabajó por primera vez en este país en 1976.

Testimonio

Mahmud Meteb al Ahmad, de 55 años de edad, es un refugiado sirio procedente de Alepo. Recibe tratamiento para la diabetes y la hipertensión en la clínica de MSF en El Abdé, en el norte del Líbano.

“Llevo tres años viviendo en una tienda de campaña con mi mujer y nuestras cinco hijas. Este año el invierno ha sido muy duro, parecía que el viento iba a arrancar la tienda y llovió tanto que el suelo se erosionó. Tuvimos que quemar ropa y plástico, cualquier cosa que nos diera calor. Dependíamos completamente de la ayuda humanitaria, porque incluso la construcción y el trabajo agrícola, de los que vivimos el resto del año, quedaron interrumpidos”.