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Líbano

Mapa de proyectos MSF Líbano
342.200 
consultas médicas
7.300 
consultas individuales de salud mental
6.300 
partos asistidos
750 
consultas en grupo de salud mental
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Más de 1,5 millones de sirios han huido a Líbano desde que estalló la guerra en su país en 2011; de hecho, junto con Jordania, Líbano es el país que más refugiados sirios alberga.

Esta afluencia ha sometido a gran presión a la economía y las infraestructuras del país, y esta tensión se nota particularmente en el sector de la salud. El Ministerio de Salud ha dado apoyo a los centros de atención primaria y secundaria para que puedan atender a los refugiados sirios, pero, a pesar de estos esfuerzos, el precio de las consultas, de las pruebas de laboratorio y de los medicamentos sigue siendo una barrera para muchas personas. Por eso, en 2016, seguimos dando asistencia médica tanto a los refugiados sirios y como a los libaneses más vulnerables.

Desde que comenzó la guerra siria, no hemos dejado de reforzar nuestra intervención, proporcionado asistencia de emergencia a los refugiados sirios (independientemente de su estatus legal), a libaneses y libaneses repatriados y a sirios procedentes de los Territorios Palestinos.

Trabajamos en el norte del país, en el valle de la Bekaa, al sur de Beirut y en Saida; en 2016, nuestras actividades consistieron en ofrecer atención primaria, gratuita y de calidad, incluyendo el tratamiento de enfermedades agudas y crónicas, servicios reproductivos, salud mental y promoción de la salud. Nuestros equipos también dirigieron tres centros de salud materno-infantil. Así, en 2016, llevamos a cabo cerca de 350.000 consultas ambulatorias y casi 7.300 sesiones de salud mental, y atendimos cerca de 6.300 partos (2.400 de ellos por cesárea).

Sur de Beirut

Desde septiembre de 2013, gestionamos un centro de atención primaria y otro de salud materno-infantil en el campo de refugiados de Shatila, en el que, a solo cuatro kilómetros de la ciudad, viven más de 30.000 refugiados en condiciones deplorables.

En el campo de refugiados de Burj al Barajne, también en un suburbio del sur de Beirut, abrimos en 2016 un centro de salud, que ofrece salud sexual y reproductiva (incluyendo el tratamiento de enfermedades de transmisión sexual), salud mental y promoción de la salud. En mayo, nuestro equipo puso en marcha un programa de atención domiciliaria para enfermos crónicos con problemas de movilidad.

Valle de la Bekaa

En el valle de la Bekaa, donde se han asentado la mayoría de los refugiados, seguimos prestando atención primaria en cuatro clínicas (en Hermel, Arsal, Baalbek y Majdal Anjar), que atienden a refugiados sirios y comunidad local. También siguieron abiertos los centros de salud materno-infantil de Arsal y Majdal Anjar.

Por otra parte, en diciembre, abrimos un centro de atención para pacientes crónicos en Bar Elías, para mejorar la cobertura de tratamiento de las personas más vulnerables de la zona.

Norte de Líbano

Seguimos trabajando en cinco centros de atención primaria en las gobernaciones de Akar y Trípoli, que ofrecen a refugiados sirios y libaneses vulnerables tratamiento para enfermedades agudas y crónicas, salud reproductiva, consejería de salud mental, vacunas y actividades de promoción de la salud.

En febrero, en respuesta a las crecientes necesidades médicas y sociales de las vulnerables comunidades de refugiados libaneses y sirios que viven cerca de la frontera en el este de Akar, comenzamos a trabajar en Wadi Jaled y Akrum. De febrero a julio, colaboramos con la unidad de traumatismos menores del centro de salud Al Makassed de Hiche. En septiembre, el proyecto cambió de orientación, para centrar su atención en la atención primaria y en especial en las enfermedades crónicas y la salud mental.

Uno de nuestros equipos siguió ofreciendo atención primaria en Ein el Hilwe, el mayor campo de refugiados palestinos del país; en la actualidad están asentadas aquí unas 100.000 personas, entre palestinos procedentes de los Territorios y de Siria y refugiados sirios.

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en Líbano entre enero y diciembre de 2016; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2016, contábamos en Líbano con 403 trabajadores, entre personal nacional e internacional, y gastamos 20,7 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1976.