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Líbano

En un año que estuvo marcado por protestas masivas contra el Gobierno libanés, MSF continuó brindando atención médica general y especializada a las comunidades refugiadas, migrantes y de acogida.

Mapa de proyectos MSF Líbano
217.600  
consultas externas
10.700  
consultas individuales de salud mental
4.850  
partos asistidos
8.880  
personas hospitalizadas
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Las manifestaciones que tuvieron lugar en 2019 fueron las más importantes de las últimas décadas, en términos de participantes, propagación geográfica y diversidad. Miles de personas protestaron contra el sectarismo político y la corrupción institucional, que han provocado la paralización de la economía, el aumento del desempleo y la debilidad de servicios básicos como la electricidad y el agua potable. La inestabilidad económica y el estancamiento político dieron lugar a una rápida inflación. Como resultado, las condiciones de vida se deterioraron y los costes de los servicios médicos aumentaron (la Sanidad está muy privatizada y fragmentada y apenas hay atención gratuita), todo lo cual afectó a las franjas más vulnerables de la sociedad, ya fueran libaneses, migrantes o refugiados.

Garantizar el acceso gratuito a atención médica general y especializada de calidad ha sido el objetivo principal de MSF en Líbano desde 2008.

Valle de la Bekaa

En el valle de la Bekaa, una zona con una densa población refugiada procedente de Siria, dirigimos servicios de atención primaria en nuestras clínicas de Arsal, Hermel, Baalbek y Majdal Anjar. Tratamos enfermedades crónicas no transmisibles y ofrecimos salud mental y salud sexual y reproductiva; en Madjal Anjar y Arsal nos centramos además en la salud materno-infantil. En 2019, MSF colaboró con el Ministerio de Salud Pública en su plan de implementación del Programa de Acción para Superar las Brechas en Salud Mental (mhGAP) de la Organización Mundial de la Salud; para ello, incorporamos las actividades de este programa a las clínicas de Hermel y Arsal. El mhGAP quiere ampliar el tratamiento de los trastornos de salud mental, implicando para ello a médicos generalistas con la supervisión y apoyo de psiquiatras.

También dirigimos un programa pediátrico especializado en Zahlé, en el Hospital Elias Hraui (público), que incluye urgencias, cuidados intensivos pediátricos y tratamiento de la talasemia.

En Bar Elias, cuidamos a heridos graves (en especial quemados) y realizamos cirugía electiva esencial a pacientes de todas las edades.

Norte de Líbano y Akar

En Wadi Jaled, ofrecimos atención médica general a las comunidades locales vulnerables, lo que incluyó apoyo en salud mental, tratamiento de enfermedades crónicas no transmisibles y pediatría.

Nuestros equipos en Trípoli y Al Abde continuaron ofreciendo tratamiento para enfermedades crónicas no transmisibles, servicios anticonceptivos y salud mental. Al igual que en Bekaa, colaboramos con el Ministerio de Salud para implementar el programa mhGAP.

En 2019, comenzamos una investigación operacional para evaluar la viabilidad de usar una combinación de medicamentos de dosis fija para pacientes con enfermedad cardiovascular, en especial quienes viven en asentamientos para personas refugiadas.

Sur de Beirut

Nuestros servicios en el sur de Beirut ofrecieron salud sexual y reproductiva, tratamiento de enfermedades crónicas no transmisibles y salud mental, tanto en el campo de refugiados de Shatila como en nuestra clínica familiar en el campo de Burj al Barajne. También trabajamos en la maternidad del Hospital Universitario Rafik Hariri de la capital.

Sur de Líbano

Nuestro equipo en Ein el Hilwe, uno de los campos de refugiados palestinos más poblados, mantuvo su programa de atención domiciliaria para pacientes con enfermedades crónicas no transmisibles; también ayudamos al personal médico del campo con capacitación de respuesta a emergencias, para permitirles estabilizar a pacientes con heridas relacionadas con la violencia

 

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2019; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2019, contábamos con 646 profesionales, entre personal nacional e internacional, y gastamos 30,9 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1976.