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Myanmar

En 2019, Médicos Sin Fronteras continuó ofreciendo tratamiento para el VIH y la hepatitis C, y asistiendo a personas vulnerables afectadas por el conflicto.

Mapa de proyectos MSF Myanmar
41.000  
consultas externas
15.100  
personas con VIH en tratamiento ARV de primera línea
430 
personas con tuberculosis iniciaron tratamiento
1.540  
personas con hepatitis C en tratamiento
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Dirigimos proyectos en todo el país, en los que abordamos las brechas en la atención médica en comunidades de difícil acceso y respondimos las enormes necesidades de las personas afectadas por las tensiones interétnicas y el desplazamiento.

Conflicto y desplazamiento

En 2019, más de 50.000 personas fueron desplazadas y muchas murieron, incluyendo niños, como resultado de los conflictos permanentes entre el Ejército de Myanmar y el Ejército de Arakán, un grupo armado étnico del estado de Rakáin. Tras meses de negativa de las autoridades a permitir el acceso de las organizaciones humanitarias internacionales, MSF pudo reanudar sus actividades de ayuda a los desplazados, primero en Buthidaung (en junio) y luego en Maungdaw (en noviembre). Además de organizar clínicas móviles y sesiones de educación para la salud y apoyo psicosocial, nuestros equipos distribuyeron artículos de primera necesidad (mosquiteras, mantas y jabón) y construyeron refugios y sistemas de saneamiento.

Continuamos trabajando en campos de desplazados en el municipio de Pauktaw, en el centro de Rakáin, donde miles de personas de la comunidad rohingya y otras minorías étnicas (como los kaman) permanecen confinadas como resultado de estallidos de violencia anteriores. Asignamos siete clínicas móviles, que ofrecían atención primaria y derivaciones de emergencia, cerca de estos asentamientos y a las aldeas cercanas, así como en Aung Mingalar, un gueto musulmán confinado en la ciudad de Sittwe (donde también tuvimos un programa de salud mental).

MSF habilitó dos nuevos programas en Kachin y Shan, estados vecinos del norte donde hay una gran población de migrantes y desplazados y otros grupos vulnerables a la infección por VIH, como usuarios de drogas y personas que ofrecen servicios sexuales. Nuestros servicios comprenden atención médica general y atención para la violencia sexual, el VIH, la hepatitis C y la tuberculosis (TB).

VIH y hepatitis C

Trabajamos en estrecha colaboración con el Ministerio de Salud para transferir a la sanidad pública a nuestros pacientes con VIH –incluidos los que están coinfectados con hepatitis C, TB y TB multirresistente a los medicamentos–; el objetivo es que pasen al programa nacional de VIH descentralizado, para que puedan recibir atención más cerca de sus casas. En 2019, más de 8.000 pacientes de nuestros proyectos en Kachin, Shan y Yangón pasaron al programa público. En junio, cerramos la clínica de Insein (Yangón) después de una transición satisfactoria.

En Dawei, una ciudad portuaria en Tanintharyi, donde viven muchos pescadores y migrantes, MSF siguió ofreciendo servicios integrales de atención, tratamiento y prevención del VIH a personas en riesgo.

En 2019, MSF también comenzó a trabajar en colaboración con Médicos del Mundo, para atender a pacientes con VIH coinfectados con hepatitis C en Kachin. Nuestro equipo realiza tareas de apoyo técnico, seguimiento y administración de datos.

Atención en comunidades remotas

Nuestros equipos itinerantes brindaron atención primaria a las comunidades rurales de Naga (Sagaing), una remota región empobrecida con pocos centros de salud. En 2019, atendimos 3.250 consultas externas en 15 aldeas, a las que tuvimos que llegar en moto cruzando terrenos escarpados. En estas comunidades, también trabajamos para fortalecer el rol del personal local de salud, promover la educación para la salud y apoyar al Ministerio con diagnósticos más simples y toma de muestras de la TB y la TB-MDR.

 

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2019; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2019, contábamos con 1.005 profesionales y gastamos 13,9 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1992.