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Zimbabue

En 2019, Médicos Sin Fronteras siguió abordando los vacíos existentes en la atención médica en Zimbabue, donde la falta crónica de financiación de la sanidad ha dado lugar a la escasez de suministros y medicamentos esenciales y al deterioro de los centros de salud.

Proyectos MSF en Zimbabue 2019
13.000  
niñas de entre 10 y 15 años vacunadas contra el virus del papiloma humano
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En 2019, la situación socioeconómica se mantuvo inestable; se calcula que la inflación anual es superior al 500%, y los docentes, médicos y otros funcionarios públicos están tomando las calles para protestar por los salarios. Los arrestos fueron frecuentes y el personal médico hizo una huelga de cuatro meses. Además, una persistente sequía llevó a malas cosechas, lo que hizo que la inseguridad alimentaria fuera un problema real.

Harare

En la capital, proporcionamos salud sexual y reproductiva para adolescentes en nuestra clínica en el barrio marginal de Mbare. En 2019, atendimos a más de 5.900 adolescentes de entre 10 y 19 años, incluidas personas vulnerables con discapacidad. También organizamos una campaña de promoción de la salud en redes sociales, que logró que más personas acudieran a la clínica.

En la ciudad hay brotes frecuentes de cólera y fiebre tifoidea, debido a la poca calidad del suministro público de agua. Para suministrar agua potable a los barrios vulnerables, decidimos probar una nueva estrategia integral de salud ambiental, en la que combinamos nuevas tecnologías de perforación de pozos con el empoderamiento de las comunidades para que elllas mismas los gestionen y los cuiden. En 2019, realizamos tres perforaciones y capacitamos a sus correspondientes ‘clubes comunitarios’ de salud en otros tantos barrios marginales. Esta estrategia también se implementó en Malaui y en Mozambique.

Además, ayudamos en una campaña de vacunación contra la fiebre tifoidea en Harare que llegó a 320.000 personas.

Provincia de Manicaland

En esta provincia, mantuvimos servicios para enfermedades no transmisibles, con un modelo de intervención en clínicas rurales que se basa en el personal de enfermería, de forma a acercar la atención lo máximo posible a los pueblos. En 2019, 3.800 personas con hipertensión y diabetes moderada o grave fueron atendidas en centros apoyados por MSF, entre ellas 120 que necesitan insulina. Después de que el ciclón Idai azotara el distrito de Chimanimani, brindamos apoyo en la estabilización de heridos, atención de salud mental, y agua y saneamiento. También participamos en la vacunación contra el cólera dirigida por la Organización Mundial de la Salud y las autoridades sanitarias.

Provincia de Masvingo

En el distrito de Gutu, realizamos alrededor de 6.000 pruebas de detección del cáncer de cuello uterino en seis centros de salud. Más de 13.000 niñas de entre 10 y 15 años fueron vacunadas contra el virus del papiloma humano, la causa principal de este cáncer. En 2019, además, casi 200 mujeres recibieron tratamiento contra esta patología.

En septiembre, después de tres años de apoyo a las autoridades sanitarias para llevar a más personas el tratamiento del VIH y la tuberculosis en Mwenezi (uno de los distritos rurales más remotos del país), traspasamos el programa al Ministerio de Salud y Cuidado Infantil. En el momento del traspaso, más de 1.000 pacientes recibían tratamiento del VIH. También serán atendidas ahora por el Ministerio las 289 personas inscritas en el nuevo modelo de administración del tratamiento, de la que se encargan agentes de salud capacitados en las comunidades.

Asistencia a migrantes retornados

Proporcionamos servicios médicos a casi 2.500 migrantes retornados en un centro de recepción en Beitbridge; en su mayoría, estas personas venían del centro de detención de Lindela, en la vecina Sudáfrica. También trabajamos en pasos fronterizos informales, donde atendimos a más de 2.600 pacientes.

 

 

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2019; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2019, contábamos con 140 profesionales, entre personal nacional e internacional, y gastamos 6,6 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 2000.