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Zimbabue

Pacientes con VIH en tratamiento de primera línea 
35.300
Consultas de salud mental (individuales y en grupo): 
3.600
Víctimas de violencia sexual atendidas: 
1.400
Pacientes con tuberculosis en tratamiento: 
1.400
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En 2000, más del 30% de la población de Zimbabue era VIH-positiva: fue el punto álgido de la epidemia en el país. Hoy, esta tasa se ha reducido al 15%. Es un éxito, aunque persisten lagunas en el tratamiento de algunos grupos de población.

En 2015, Médicos Sin Fronteras siguió dando apoyo al Ministerio de Salud y la Infancia (MoHCC) para alcanzar el objetivo 90-90-90 establecido por ONUSIDA1. Con el fin de mejorar la gestión de grandes cohortes de pacientes estables, MSF ha introducido modelos de asistencia comunitaria en Gutu, Buthera, Chikomba, Epworth, Makoni, Mutare, Mutasa y Nyanga. El trabajo se articula en torno a grupos de pacientes, que se dan apoyo mutuo y se turnan para recoger los antirretrovirales de todos en el centro de salud. Estos grupos han crecido rápidamente y ahora incluyen a más de 5.000 pacientes. MSF también siguió promoviendo la medición rutinaria de la carga viral (que permite verificar si el tratamiento está funcionando), y en 2015 se la realizó a más de 58.400 pacientes.

En el marco de un nuevo proyecto en Mutare, en la provincia de Manicaland, MSF ayudó al MoHCC a desplegar los programas de carga viral y los modelos alternativos de reposición de medicamentos.

La atención pediátrica y a pacientes adolescentes fue otra de las prioridades de MSF: además de asesoramiento para mejorar la adherencia al tratamiento y de organizar y promover los grupos de apoyo, MSF proporcionó tratamiento de segunda línea a los pacientes cuyo tratamiento de primera línea hubiera fracasado.

En la medida de lo posible, MSF también ha apostado por estrategias comunitarias (en lugar de hospitalarias) en la atención a personas con tuberculosis multirresistente: un total de 31 pacientes fueron tratados en Epworth, Buthera y Gutu. Por otra parte, los programas de atención integral al VIH y la TB en Buthera y Nyanga fueron traspasados al Ministerio en 2015.

MSF también apoyó al MoHCC en Epworth y Gutu con servicios de detección de cáncer de cuello uterino.

Violencia sexual

Por otra parte, en 2015, MSF proporcionó tratamiento y apoyo psicosocial a las víctimas de violencia sexual en clínicas de Mbare y Epworth. Estos programas incluyeron actividades de promoción de la salud centradas en la importancia de solicitar atención médica dentro de las 72 horas que siguen a una agresión, con el fin de evitar embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual (VIH y otras). En 2015 se realizaron más de 2.300 consultas solo en la clínica Mbare, y 1.360 de ellas eran nuevas pacientes.

Atención psiquiátrica

MSF siguió proporcionando servicios de diagnóstico, tratamiento y atención a alrededor de 330 reclusos con enfermedades mentales en las prisiones de máxima seguridad y para mujeres de Chikurubi (en Harare). En total, en 2015 realizó más de 1.600 consultas de salud mental.

En colaboración con el MoHCC, MSF puso en marcha un nuevo proyecto de salud mental en el Hospital Central de Harare, que ofrece tratamiento y apoyo a los pacientes de la unidad de psiquiatría.

Agua y saneamiento

A las afueras de Harare, MSF proporcionó agua potable y mejoró las condiciones de saneamiento para más de 30.000 vecinos de varios barrios propensos a brotes de enfermedades como la fiebre tifoidea (que tiene su origen precisamente en las malas condiciones de abastecimiento). MSF rehabilitó 20 pozos y colaboró con otras ONG, como Africa AHEAD, para asegurarse de que esta población sabe cómo protegerse del consumo de agua contaminada tanto en casa como en la calle.

 

1 En 2020, el 90% de las personas con VIH conocerán su estado serológico, el 90% de las personas que hayan dado positivo recibirán tratamiento antirretroviral continuado y el 90% de las personas que reciben ARV habrán alcanzado la supresión viral.

 

Este artículo ofrece una visión general del trabajo de MSF en Zimbabue entre enero y diciembre de 2015; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2015, MSF contaba en Zimbabue con 219 trabajadores, entre personal nacional e internacional, y gastó 10,4 millones de euros en sus actividades médico-humanitarias. MSF trabajó por primera vez en este país en 2000.

Testimonio:

Jabulani Simango*, de 21 años, vive en Epworth.

“Cuando tenía 11 años me puse muy enfermo y me llevaron al hospital en carretilla. Empecé a tomar antirretrovirales, pero no entendía por qué. Mis padres murieron cuando yo era joven y el resto de mi familia no sabía nada del VIH o el sida, así que me recomendaron que me uniese a los grupos de apoyo para jóvenes con VIH. Entonces me di cuenta de que no estaba solo. Había mucha gente de mi edad que era VIH-positiva, y desde ese momento empecé a tomarme en serio el tratamiento. Gente de MSF me visitaba en casa para comprobar que me tomaba la medicación de la forma adecuada. Después de un tiempo, mi estado empezó a mejorar. Cuando empecé a mostrar signos de recuperación, mi familia empezó a aceptar mi situación y a mí como persona. Entendieron que ser VIH-positivo no es el fin del mundo”.

* Nombre ficticio.