Brindamos apoyo pediátrico en Kiribati tras la salida del último pediatra en el país

Médicos Sin Fronteras (MSF) brindamos apoyo pediátrico en Kiribati, un remoto país del Pacífico Central que carece de pediatras especializados.

MSF
28/03/2023

Con una de las tasas de mortalidad de niñas y niños menores de cinco años más altas a nivel mundial, el Ministerio de Salud y Servicios Médicos de Kiribati solicitó apoyo pediátrico temporal a Médicos Sin Fronteras. El objetivo era dar tiempo al país para contratar a una persona para el puesto de pediatra consultor tras la marcha del último que quedaba. 

A raíz de esta petición nuestra compañera, la pediatra australiana Joanne Clarke, ha estado trabajando en el hospital nacional de referencia, el Hospital Central de Tungaru, desde que llegó a la capital de Kiribati, Tarawa, a mediados de enero.  

El apoyo llega en un momento en que el país se enfrenta a un aumento de casos de desnutrición aguda grave entre niñas y niños. 

La doctora Clarke ya había trabajado para MSF en Sudán del Sur y Afganistán, y explica que es difícil no darse cuenta de la estrecha relación entre el creciente impacto de la crisis climática en Kiribati y el deterioro de la salud de las niñas y niños del país.  

La doctora Meritima, pediatra residente de Kiribati, examina a Nei Aam, de cinco meses, ingresado con bronquiolitis en el Hospital Central Tungaru de Tarawa. También está presente la madre del bebé, Bwaurina Tekiaa, y la pediatra de MSF, Joanne Clarke.

 

“La invasión del mar en Tarawa en particular significa que incluso en la capital las personas viven en condiciones cada vez más hacinadas e insalubres”. 

“La alta salinización del agua hace que las personas no puedan cultivar verduras frescas o acceder fácilmente al agua potable y, a su vez, la mala alimentación contribuye a un alto índice de diabetes, que coexiste con tasas cada vez mayores de desnutrición, especialmente en las niñas y niños” .

La doctora Clarke comenta que, debido al bajo nivel freático y a los pozos a nivel del suelo, las fuertes lluvias recientes provocaron un brote de diarrea pediátrica que ponía en grave peligro a algunas niñas y niños con desnutrición.  

“Las niñas y niños con desnutrición son tan vulnerables que basta un episodio de diarrea para que lleguen al punto de necesitar atención hospitalaria”.  

La asistencia médica humanitaria que MSF brindamos en Kiribati se formalizó en octubre del año pasado: apoyamos los servicios de salud materna y neonatal en la isla principal, Tarawa, así como en las remotas Islas Gilbert del Sur.  

Como el país ocupa una inmensa extensión geográfica -la mayor parte oceánica- Kiribati tiene una de las tasas más bajas de acceso a la atención médica primaria, lo que hace que las mujeres embarazadas y las niñas y niños sean particularmente vulnerables.  

La lejanía del país también ha supuesto una barrera para el equipo médico de Kiribati que desean acceder a la formación de posgrado y actualizarse en áreas especializadas como la pediatría, a las que solo se puede acceder en el extranjero y es muy costoso.