Denunciamos el plan israelí de desplazar por la fuerza a los residentes palestinos de Masafer Yatta

Alrededor de un millar de residentes palestinos van a ser desalojados de sus hogares en la zona de Masafer Yatta, en Cisjordania, según un plan aprobado por el recién investido Gobierno israelí. Médicos Sin Fronteras (MSF), cuyos equipos prestan asistencia médica a las familias palestinas de la zona, condenamos enérgicamente la medida.

MSF
20/01/2023

"Este plan supondría el inminente desplazamiento forzoso de casi toda la población de Masafer Yatta", alerta, David Cantero Pérez, coordinador general de MSF en los Territorios Palestinos Ocupados. "¿Dónde van a ir todas estas familias? Es completamente inaceptable".

En la década de los 80, Israel designó Masafer Yatta, al sur de Hebrón, como zona de tiro y maniobras militares. Desde entonces, las familias palestinas que viven en 12 aldeas dispersas por la región han visto cómo sus hogares eran demolidos en repetidas ocasiones y han vivido bajo la amenaza del desplazamiento forzoso.

Su situación se deterioró aún más en mayo de 2022 tras una sentencia del Tribunal Supremo israelí que eliminó todas las barreras legales al desplazamiento forzoso de las familias palestinas de Masafer Yatta para dejar paso a la zona militar. Funcionarios palestinos han confirmado que la mayoría de los residentes de Masafer Yatta han recibido órdenes de demolición y corren riesgo inminente de ser desplazados a la fuerza.

Isfaya al Fouqa-Masafer Yatta -El equipo de MSF camina con los niños de un pueblo que ha recibido órdenes de demolición.

Las autoridades israelíes han ejercido una presión extraordinaria sobre los residentes de Masafer Yatta para que abandonen la zona. Además de demoler sus casas, han levantado puestos de control, confiscado sus vehículos e impuesto toques de queda y otras restricciones de circulación. Los equipos de MSF que trabajan en la zona han sido testigos de cómo estas medidas, que se han intensificado en los últimos meses, han afectado gravemente a la libertad de movimiento de los residentes, a su salud mental y a su capacidad para acceder a servicios básicos, incluida la atención médica. 

Pacientes y personas mayores denuncian que se les hace esperar horas en los puestos de control y se les obliga a caminar largas distancias para llegar a las clínicas. Los movimientos de los residentes están restringidos incluso durante las urgencias médicas. "Tienes que estar a punto de morir para que te dejen pasar por los controles", dijo un residente al personal de MSF.

"Estas medidas han afectado gravemente a los residentes de Masafer Yatta y han hecho sus vidas insoportables", asegura David Cantero. "Viven con miedo constante. No se puede subestimar el impacto en la salud mental de las familias residentes, especialmente en los niños y niñas. En los periodos en los que se producen más demoliciones de viviendas, nuestro equipo de salud mental recibe a más personas con síntomas de depresión y ansiedad."

Así describía una anciana al personal de MSF el momento en que las autoridades israelíes acudieron a demoler su casa por cuarta vez en dos años: "Sentí que me asfixiaba, que estaba ciega, que tenía las manos atadas. Mis hijos estaban en la escuela cuando comenzó la demolición, salieron a mirar. Estaban conmocionados, en completo silencio".

Casas demolidas en Massafer Yatta

"Eligen el invierno para demoler casas. Esta noche, nuestra familia dormirá en el coche o en una tienda de campaña en medio del frío. Esta noche hará 5 grados", explicaba otro residente a los equipos de MSF.

MSF llevamos a cabo tres clínicas en la zona de Masafer Yatta, donde prestan atención sanitaria básica a las familias residentes. Estas clínicas incluyen apoyo en salud mental y servicios de salud sexual y reproductiva, con especial atención a mujeres, niños y pacientes con enfermedades crónicas. En 2022,  nuestros equipos realizaron 3.066 consultas médicas en la zona.

MSF reclamamos a las autoridades israelíes que pongan fin de inmediato al plan de desalojo y dejen de aplicar medidas restrictivas que impiden a las familias palestinos de Masafer Yatta acceder a los servicios básicos, incluida la atención médica. MSF también hace un llamamiento a la comunidad internacional para que adopte todas las medidas necesarias para proteger a la población de Masafer Yatta y garantizar el respeto de sus derechos humanos.

"El mundo entero debería saber lo que nos está pasando", reclamó un residente al personal de MSF. "Lo único que queremos es vivir en nuestra tierra, en nuestras casas".