Indonesia: recuperar el acceso a la atención sanitaria tras el terremoto de Flores
El terremoto de magnitud 7,7 que sacudió la isla de Flores dejó miles de personas afectadas y graves daños en viviendas e infraestructuras sanitarias. Con nuestro apoyo, la organización local YMSFI ha llevado atención médica y apoyo psicosocial a comunidades aisladas. La respuesta también ha permitido reforzar los servicios sanitarios en centros de salud y hospitales dañados por el seísmo.
El 15 de agosto de 2026, un terremoto de magnitud 7,7 sacudió las aguas frente a la isla de Flores, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, en Indonesia. Durante los días y semanas posteriores se produjeron miles de réplicas, aumentando el miedo y la incertidumbre entre las comunidades afectadas.
En los días posteriores al terremoto, la organización local Yayasan Mahajana Sosial Fondasi Indonesia (YMSFI), con nuestro apoyo, puso en marcha una respuesta específica y de corta duración. En colaboración con trabajadores sanitarios locales, YMSFI se centró en ayudar a las comunidades afectadas a seguir teniendo acceso a atención médica y psicosocial, al tiempo que apoyaba a los servicios sanitarios locales que habían sufrido interrupciones.
Uno de los principales focos de la respuesta fue el distrito de Cibal Occidental, que cuenta con una población aproximada de 17.000 personas. El terremoto no solo destruyó viviendas y dejó personas fallecidas o heridas, sino que también causó graves daños al centro de atención primaria de salud de Wae Codi, que atiende aproximadamente al 80% de la población del distrito.
“Cuando ves la magnitud de los daños, entiendes lo difícil que es la situación tanto para los trabajadores sanitarios como para la comunidad a la que atienden. Aunque el edificio ya no es seguro para su uso, el personal reanudó los servicios médicos al día siguiente del terremoto y continuó atendiendo a los pacientes desde tiendas de campaña temporales instaladas en un campo de fútbol cercano”, explica el presidente de YMSFI, el Dr. Lukman Hakim Bauty.
Para apoyar al centro de salud y llegar a las personas que viven en zonas más remotas, YMSFI trabajó junto con trabajadores sanitarios locales para organizar clínicas móviles en las aldeas de Timbu, Golo Lanak y Wae Codi. En estas zonas, los daños causados por el terremoto habían dejado a las comunidades aisladas de servicios esenciales y de atención sanitaria. El equipo realizó 737 consultas médicas.
Entre los problemas de salud tratados con mayor frecuencia se encontraban las infecciones de las vías respiratorias altas, los dolores corporales, musculares y articulares, y las enfermedades digestivas. YMSFI también llevó a cabo actividades de apoyo psicosocial para 130 niños y niñas de entre 4 y 13 años, además de sesiones básicas de psicoeducación dirigidas a mujeres de entre 35 y 45 años en Timbu y Wae Codi.
Posteriormente, los equipos regresaron a estas aldeas para vigilar la evolución de las enfermedades transmisibles, incluidas las infecciones respiratorias. Sus conclusiones tienen como objetivo servir de base para las recomendaciones al Centro de Atención Primaria de Salud de Wae Codi sobre las medidas necesarias para ayudar a prevenir posibles brotes.
“Incluso después de que el terremoto dañara las instalaciones sanitarias, la población seguía necesitando tratamiento, medicamentos y atención habitual. Nuestra prioridad ha sido mantener en funcionamiento los servicios sanitarios para las comunidades afectadas, al mismo tiempo que apoyamos a los trabajadores de la salud que están en primera línea, a pesar de que ellos mismos también están sufriendo las consecuencias del desastre”, afirma Lukman.
La respuesta se desarrolló en un contexto de necesidades generalizadas en toda la región afectada. A fecha de 9 de septiembre de 2026, la Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia informó de que 135 personas habían fallecido, mientras que 1.764 habían resultado heridas o habían enfermado. Más de 60.000 personas continuaban desplazadas, mientras que 98.986 viviendas habían sufrido daños y 157 instalaciones sanitarias se habían visto afectadas.
A unas dos horas de Wae Codi se encuentra el Hospital General Regional de Ruteng (conocido localmente como RSUD Ruteng), el principal hospital de referencia para tres regencias del oeste de la isla de Flores: Manggarai, Manggarai Occidental y Manggarai Oriental. El hospital quedó completamente dañado por el terremoto. Para mantener los servicios sanitarios esenciales para las comunidades de los alrededores, el hospital estableció estructuras temporales, convirtiéndose así en otro de los principales focos de la respuesta de YMSFI.
En el RSUD Ruteng, YMSFI proporcionó sesiones básicas de apoyo psicosocial tanto a pacientes como a trabajadores sanitarios. Además, trabajadores sanitarios del RSUD Ruteng y del centro de atención primaria de salud de Wae Codi recibieron formación para proporcionar primeros auxilios psicológicos y gestionar el estrés.
En las salas temporales del hospital, el equipo distribuyó 150 kits con artículos esenciales a pacientes y cuidadores. Estos incluían productos de higiene, esterillas para dormir y mantas, además de artículos adaptados a las necesidades de pacientes de maternidad, pediatría y cuidados intensivos, como compresas, mantas para recién nacidos y pañales.
YMSFI centró su apoyo en los pacientes y cuidadores del RSUD Ruteng, muchos de los cuales se enfrentaban a condiciones especialmente difíciles tras el terremoto y necesitaban asistencia urgente.
YMSFI también está apoyando mejoras en materia de agua, saneamiento e higiene (en las instalaciones temporales del RSUD Ruteng. Este apoyo incluye la instalación de 4 letrinas con fosas sépticas, 31 puntos de lavado de manos y 30 depósitos de agua con una capacidad de almacenamiento de aproximadamente 2.200 litros, destinados al uso del hospital. Estas medidas contribuyen a mantener unas condiciones seguras y dignas para los pacientes, cuidadores y trabajadores sanitarios.