Declaración #NuestraLíneaRoja

  • Invitamos a las organizaciones del ámbito de la salud y de la sociedad civil a sumarse a #NuestraLíneaRoja

    Manifestamos nuestro más firme compromiso con la protección de la población civil y la misión médica en contextos de crisis, guerras, conflictos y violencia extrema, condenando enérgicamente los ataques a las instalaciones y servicios médicos y al personal sanitario que prestan asistencia en estos contextos, así como los ataques contra la población civil.

    En el ámbito de las crisis humanitarias, la atención médica es un derecho que no debe ser puesto en peligro por ningún motivo. Actualmente, nos encontramos ante una situación crítica en la que, lejos de disminuir, los ataques contra hospitales, clínicas, ambulancias y personal médico no cesan, afectando a miles de personas en situación de vulnerabilidad que carecen de acceso a la asistencia médica básica en momentos de extrema necesidad.

    Según datos de Organización Mundial de la Salud (OMS) solo en 2024, se registraron más de 1.500 ataques contra la misión médica.

    Los ataques -ya sean deliberados, resultado de acciones militares indiscriminadas, o de errores- privan a la población civil de un servicio esencial cuando sus necesidades son extraordinarias como consecuencia de la violencia directa o del deterioro de las condiciones de vida. El problema va más allá de la destrucción física de instalaciones médicas, pues implica el desmantelamiento de sistemas enteros de atención sanitaria, cuyas consecuencias se extenderán durante generaciones.

    La protección de la misión médica, así como a la población civil, debe ser una prioridad global que afecta no solo a las organizaciones humanitarias que operan en zonas de conflicto, sino también a los principios humanitarios fundamentales, a la ética médica y a la dignidad humana. En virtud de los compromisos adquiridos por la comunidad internacional, no podemos permitir que se sigan socavando los principios fundamentales del Derecho Internacional Humanitario.

    Por ello, Médicos Sin Fronteras lanzamos la iniciativa #NuestraLíneaRoja para exigir la protección de la misión médica y la población civil, y hacer un llamamiento al Gobierno de España y la comunidad internacional para:

    1. Exigir una mayor rendición de cuentas en relación con los ataques contra los servicios de salud, promoviendo investigaciones independientes y acciones claras que combatan la impunidad.
    2. Los mecanismos existentes para garantizar la protección efectiva del personal sanitario y de las infraestructuras médicas en zonas de conflicto de acuerdo con las resoluciones 2286 (2016) y 2573 (2021) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

    3. Fortalecer la diplomacia humanitaria, haciendo un esfuerzo decidido por excluir de las legislaciones antiterroristas las actividades humanitarias estrictamente imparciales, a fin de garantizar el acceso a la asistencia médica sin trabas.

    España, como Estado miembro de la ONU y de la Unión Europea, tiene la responsabilidad de liderar la protección del derecho internacional humanitario en tiempos de crisis y conflicto, y por ello instamos al Gobierno a adoptar medidas concretas para el cumplimiento efectivo de las resoluciones 2573 (2021) y 2286 (2016) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y que estas se traduzcan en acciones claras que garanticen la protección del personal sanitario y humanitario, y de la población civil en zonas de guerra, conflicto y violencia extrema.

    Unidos y unidas en la defensa del derecho internacional humanitario y los valores de humanidad.

    Si sois una organización sanitaria o de la sociedad civil española, estáis de acuerdo con la declaración de #NuestraLíneaRoja por la protección de la misión médica y la población civil y os queréis sumar, podéis hacerlo cumplimentando este formulario de adhesiones. ¡Gracias!