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Filipinas

Personal sobre el terreno 
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MSF trabajó por primera vez en Filipinas en 1987
El 8 de noviembre, el tifón más grave del que se tiene noticia histórica arrasó parte de Filipinas, matando a 6.000 personas y desplazando a cerca de cuatro millones.
El Haiyan mató a miles de personas y desplazó a más de cuatro millones de supervivientes. © Julie Remy

Cuando la ayuda internacional empezó a llegar, ya estaba en marcha una masiva respuesta local. El primer equipo de Médicos Sin Fronteras (MSF) llegó a Cebú el 9 de noviembre. El Haiyan había destruido hospitales y clínicas y desbaratado el sistema público de salud: urgía atender a los heridos y proporcionar ayuda en amplias áreas del país. MSF decidió cubrir los vacíos identificados en materia de atención médica urgente y rehabilitación de estructuras sanitarias.

Inicialmente gran parte de la asistencia se concentró en la ciudad de Tacloban y sus alrededores (en la isla de Leyte), una zona gravemente afectada por el tifón. El aeropuerto y el hospital seguían funcionando parcialmente. Los destrozos en las carreteras, la falta de combustible y la saturación de los aeropuertos plantearon enormes problemas logísticos y el retraso de la asistencia a los filipinos, sobre todo durante los 10 primeros días. Dado que en Tacloban ya trabajaban muchas organizaciones, MSF optó por desplazarse a otras zonas —mediante camiones, barcas, aviones y helicópteros— para evaluar las necesidades. Los equipos iniciaron de inmediato las actividades médicas y las distribuciones de artículos de primera necesidad en comunidades de Leyte, Samar y Panay, así como en islas más pequeñas de los alrededores.

Al principio, la atención prestada por MSF consistió sobre todo en cirugía y cura de heridas; al cabo de varias semanas, seguían llegando pacientes con heridas infectadas. También resultó crucial la atención a pacientes crónicos (diabetes, hipertensión, enfermedad renal) así como la atención psicológica a quienes habían perdido a familiares, amigos y pertenencias.

Damnificados por el tifón en la isla Gigante Norte hacen cola para recibir material de abrigo y kits de cocina e higiene. © Laurence Hoenig/MSF

Isla de Leyte

En Tacloban, MSF levantó un hospital hinchable de 60 camas, con urgencias, consultas externas, quirófano y servicios de salud mental. Los equipos organizaron clínicas móviles en diferentes barrios para atender a quienes no podían acudir a los centros de salud. En el distrito de Palo, MSF trabajó en la ciudad de Tanauan y en Talosa, distribuyendo artículos de primera necesidad a 3.000 familias. En Burauen, otro equipo apoyó al hospital de distrito para que pudiera proporcionar una adecuada atención médica y psicológica: MSF aportó personal y suministros y aseguró la disponibilidad de agua potable y la eliminación de residuos. Además, distribuyó artículos de primera necesidad (tiendas, kits de higiene y mosquiteras) y suministró agua potable. Más de 25.200 personas recibieron atención médica y 11.470 atención psicológica, y se distribuyeron artículos básicos a 48.500 personas.

Panay y las islas frente al litoral

Desde sus bases en los municipios de Carles, Estancia y San Dionisio, los equipos de MSF asistieron a las poblaciones de 21 islas del litoral. MSF rehabilitó 13 estructuras de salud a lo largo de la costa de Panay y en las islas cercanas; en estas últimas, además, vacunó a 4.650 niños contra la poliomielitis y a 14.990 contra el sarampión. También distribuyó 11.000 kits de artículos básicos y alimentos para 11.000 familias, así como 1,2 millones de litros de agua.

El tifón causó un vertido de petróleo en el puerto de Estancia. Un equipo proporcionó atención médica y distribuyó artículos de primera necesidad y unas 1.500 tiendas a los damnificados instalados en un centro de evacuación; también asistió a las familias vulnerables de los alrededores.

MSF traspasó sus actividades en Panay al Ministerio de Salud en enero de 2014. Para entonces, había realizado 12.675 consultas médicas y dado apoyo psicológico a 3.290 personas.

Este de la isla de Samar

El tifón causó daños irreparables en el Hospital Felipe Abrigo de Guiuan. A modo de solución temporal, MSF instaló una tienda-hospital de 60 camas, con quirófano, paritorio, maternidad y sala de aislamiento. Además, se prestó atención médica en varios centros rurales de salud, y se realizaron clínicas móviles en las islas más pequeñas al sur de Guiuan. Muchas personas padecían ansiedad, por lo que se organizaron sesiones de apoyo psicosocial (individuales y en grupo). Por su parte, los especialistas en agua y saneamiento aseguraron la adecuada eliminación de residuos y el suministro diario de agua potable para 20.000 personas. También se distribuyeron tiendas, utensilios de cocina, materiales de abrigo y kits de higiene en las comunidades aisladas de las islas de Manicani, Homonhon, Sulangan y Victory, así como materiales para que los vecinos pudieran reconstruir sus casas.

A lo largo de enero de 2014, fueron cesando muchas de estas actividades, aunque MSF mantuvo una importante presencia en las zonas donde los servicios de salud eran escasos o no estaban totalmente rehabilitados. En estos emplazamientos, MSF siguió trabajando en hospitales hinchables, proporcionando cirugía, atención hospitalaria y apoyo psicológico.