Entre enero y junio de 2025, el tránsito de personas por Guatemala continuó en su camino hacia el norte para llegar a Estados Unidos. Muchas llegaban exhaustas y traumatizadas después de largos viajes por América Central y del Sur, habiendo experimentado incidentes de violencia, robo y violencia sexual a lo largo del camino. Otras necesitaban atención por infecciones respiratorias, afecciones de la piel, enfermedades crónicas no tratadas y enfermedades gastrointestinales relacionadas con el agua no segura.
Nuestros equipos trabajaron en Esquipulas, cerca de la frontera con Honduras, y en Tecún Umán, en la frontera con México, donde ofrecimos atención médica general, apoyo psicológico, consultas de trabajo social y actividades de promoción de la salud. También atendimos a víctimas y supervivientes de violencia sexual, proporcionando tratamiento preventivo para infecciones, anticoncepción de emergencia y atención de salud mental. Muchos pacientes retrasaron la búsqueda de ayuda debido al miedo, al estigma o la incertidumbre sobre sus derechos mientras viajaban por el país.
Sin embargo, para mediados de año, la cantidad de personas que cruzaban estos puntos de frontera había disminuido significativamente tras los cambios en las políticas migratorias de Estados Unidos y, en ocasiones, muchas de las personas que atendimos habían sido reportadas recientemente.
En octubre, después de observar que los cruces se habían reducido de manera significativa, cesamos las actividades en ambos lugares. Esta decisión no reflejó una reducción de las necesidades de salud, sino el cambio en la dinámica migratoria y el aumento de los desafíos para llegar a las personas en situación de necesidad.
Aunque ahora las personas que viajan hacia el norte a través de Guatemala son menos, y algunas han regresado a sus lugares de origen, muchas permanecen varadas en el país con acceso limitado a servicios médicos. Continuaremos evaluando la mejor manera de asignar nuestros recursos para responder a las brechas en la atención médica en Guatemala a medida que la situación evoluciona.
Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2025. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2025, contábamos con 32 profesionales* y gastamos 1,4 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1984.
*La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.