El proyecto, lanzado en Almaty en 2024, apoya a grupos en situación de vulnerabilidad, como la comunidad kandastar, personas de etnia kazaja que regresaron a Kazajistán tras años o incluso décadas viviendo en el extranjero. Muchas de ellas enfrentan desafíos para integrarse en la sociedad de Kazajistán o sufren problemas de salud mental que se desarrollaron durante su vida de migrantes. La atención especializada ayuda a los miembros de la comunidad Kandastar a superar los desafíos únicos de la reintegración fomentando el bienestar y la adaptación a la vida en Kazajistán.
Nuestras actividades incluyen consultas individuales de salud mental, educación en salud y apoyo con derivaciones médicas, realizadas a través de enfoques basados en la comunidad y cooperación con colaboradores locales. Las actividades externas, incluidas las visitas domiciliarias, y las redes de apoyo mutuo ayudan a generar confianza y asegurar la relevancia cultural.
En Malovodnoye, un asentamiento semirrural en las afueras de Almaty, abrimos servicios comunitarios y de actividades de promoción de la salud para ayudar a las comunidades de Kandastar a tener acceso a atención médica. A lo largo del año, el proyecto ayudó a las personas a superar barreras, como el idioma, el coste y las limitaciones de transporte. El incremento del apoyo entre pacientes y el establecimiento de una junta asesora comunitaria fomentaron la participación de la comunidad y crearon un espacio para que las personas puedan moldear la atención que reciben.
Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2025. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2025, contábamos con 12 profesionales* y gastamos 0,7 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1996.
*La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.