En 2024, más de 7.800 personas refugiadas rohinyás se embarcaron en peligrosos viajes en bote de Bangladesh o Myanmar a Malasia, lo que supone un aumento del 80% en comparación con 2023. Sin embargo, no todas llegaron a Malasia, ya que a muchas las enviaron de vuelta a la fuerza a aguas internacionales, mientras que más de 650 se perdieron en el mar.
El hecho de que Malasia no sea signataria de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y la ausencia de un marco jurídico formal expone a los refugiados a redadas de inmigración, arrestos, detenciones, discriminación y deportación. A pesar de las iniciativas recientes para trasladar a las madres y los niños detenidos de los centros de detención de migrantes a centros especializados, aún no se han implementado soluciones sostenibles a largo plazo ni alternativas adecuadas para la detención.
Los equipos de MSF atienden a las personas refugiadas más vulnerables —mujeres, niños y niñas rohingya sin documentación— mediante 1 clínica fija en el estado de Penang y 6 clínicas móviles en Penang y Kedah. También brindamos atención médica en 2 centros de detención de migrantes en Kedah y Perak. Los servicios incluyen atención médica básica, tratamiento para casos de violencia sexual o de género, apoyo en salud mental y asistencia económica para las personas que necesitan derivaciones especializadas a hospitales del Ministerio de Salud. También derivamos a pacientes, sobre todo mujeres y adolescentes, a ACNUR, ya que el registro en la Agencia de la ONU para los Refugiados permite recibir atención especializada a un precio más asequible. Nuestros equipos informan de una gran demanda de atención prenatal y planificación familiar.
En los 2 centros de detención de migrantes, brindamos atención médica y psicosocial y distribuimos artículos de higiene de primera necesidad, como jabón y toallas sanitarias. También impartimos formación sobre cuestiones médicas y de salud mental para funcionarios de inmigraciones y auxiliares médicos.
La incidencia política desempeña un papel fundamental en nuestras actividades en Malasia. Colaboramos periódicamente con autoridades gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil para poner de relieve la difícil situación de los refugiados rohinyás. Seguimos oponiéndonos a la detención de refugiados en centros de detención de migrantes y pedimos que les den documentos de identidad que les permitan trabajar, acceder a atención médica y estar mejor protegidos frente a la explotación y la discriminación.
Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2024. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2024, contábamos con 70 profesionales* y gastamos 2,7 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 2004.
*La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.