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19.10.2022

"¿Cuánto tiempo puede sobrevivir una familia con cinco kilos de arroz?"

Entrevista a Alfarock Ag-Almoustakine, coordinador de MSF en Djibo, Burkina Faso.

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¿Cuáles son tus reflexiones al finalizar tu trabajo en Djibo?

Me ha sorprendido mucho la rapidez con la que se ha deteriorado la situación durante los meses que he estado trabajando en Djibo. La ciudad está sitiada desde febrero. A la población le cuesta adaptarse a los problemas de seguridad. No pueden acceder a sus granjas en las afueras de la ciudad y no pueden atender a su ganado, por la escasez de alimentos y agua. La situación es crítica y muy preocupante, no sólo en Djibo, sino también en ciudades como Pama y Sebba, de hecho en casi todo Burkina Faso. La ayuda debe intensificarse más que nunca, en todo el país. Las necesidades más urgentes son de alimentos, agua y saneamiento, y atención sanitaria".

 

¿Cómo describirías la situación actual?

Djibo lleva ocho meses asediada por grupos armados. Esperamos que todas las partes puedan encontrar una solución para abastecer a la ciudad lo antes posible para evitar una catástrofe humanitaria. La situación de seguridad en Djibo se ha deteriorado mucho desde 2019. Es imposible llegar a ella por carretera debido a los artefactos explosivos caseros, las emboscadas, los atentados y los puestos de control irregulares. Hoy en día es muy difícil abastecer a la ciudad por tierra, y los residentes no pueden entrar y salir de ella sin arriesgar sus vidas. La única forma segura de llegar a Djibo es mediante un vuelo humanitario fletado desde la capital, Uagadugú.

La ciudad en sí también es muy insegura a veces; hay incursiones esporádicas de grupos armados, como ocurrió en junio.

Por todo ello, las necesidades humanitarias se han multiplicado desde julio, que fue la última vez en que la ciudad recibió suministros. Esta situación tiene un gran impacto en sus habitantes, que ahora dependen de los escasos convoyes de suministros escoltados por el ejército. No se puede encontrar nada en el mercado, y el combustible escasea. Todos los residentes se quejan de lo mismo: la escasez de alimentos y los precios inflados de la poca comida disponible.

 

El estadio de Kaya, a las afueras de Uagadugú, aloja a cientos de personas que han huído de la inseguridad y la violencia. Estas personas duermen al raso, y necesitan asistencia.

 

 

¿Qué impacto tiene el asedio en la salud de las personas? 

Las dificultades para conseguir medicamentos y los retrasos en las consultas médicas, a menudo porque la gente no puede pagarlos, han sido un problema durante meses en Djibo. A día de hoy, a causa del bloqueo, los centros de salud también sufren escasez de suministros médicos. La atención a la desnutrición, por ejemplo, se ha reducido durante algún tiempo en el distrito debido a la escasez de alimentos terapéuticos para combatirla.

El equipo médico de MSF ha oído hablar de muertes en la comunidad a través de los trabajadores sanitarios comunitarios de y las organizaciones locales de la sociedad civil. Pero no lo hemos confirmado aún en nuestros datos médicos. No hay duda de que la situación es crítica, pero no podemos confirmarlo, es necesario realizar un análisis más profundo.

El ataque más reciente a un convoy en la carretera de Djibo ocurrió la semana pasada, así que la única opción son los vuelos de UNHAS (el servicio aéreo humanitario de la ONU), pero esto es demasiado limitado teniendo en cuenta las necesidades actuales. ¿Cuánto tiempo crees que puede sobrevivir una familia de seis a ocho personas con un máximo de cinco kilos de arroz? Dos o tres días, quizás. Si no llegan nuevos suministros pronto, la ciudad se quedará sin nada en absoluto. La población necesita que se establezca un corredor humanitario ya. 

 

El estadio de Kaya se ha convertido en un campo para personas desplazadas por la inseguridad y la violencia.

 

¿Cómo afecta el bloqueo a las actividades médicas de MSF en Djibo?

En Djibo, MSF prestamos apoyo médico y quirúrgico al Ministerio de Salud en la sala de urgencias, así como en dos centros de salud. Los principales problemas médicos que atiende nuestro equipo son la diarrea, la desnutrición, la malaria y las infecciones respiratorias, que son consecuencia directa de las precarias condiciones de vida de la población y de la falta de agua potable. De enero a septiembre hemos realizado 41.147 consultas de salud general, hemos vacunado a 6.086 niños contra diversas enfermedades, hemos tratado a 289 niños con desnutrición aguda grave, hemos tratado a 389 niños con desnutrición aguda moderada y hemos realizado 244 intervenciones quirúrgicas de urgencia.

También hemos puesto en marcha actividades de distribución de agua en dos puntos para reforzar el acceso de la población al agua potable. Sin embargo, sigue sin ser suficiente para satisfacer las necesidades de toda la población de la ciudad.

En las últimas semanas, razones de seguridad nos han obligado a reducir nuestras actividades en uno de los dos centros de salud en los que trabajamos. También hemos tenido que reducir nuestras actividades de transporte de agua en camiones, debido a la escasez de combustible y a la falta de seguridad en algunas zonas de la ciudad.

Nuestros equipos también tendrán que adaptarse a la situación actual para poder seguir brindando asistencia sanitaria gratuita a los habitantes de Djibo.