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16.07.2020

La desinformación frena la lucha contra la pandemia de COVID-19 en Colombia

Los rumores y las noticias falsas sobre el coronavirus generan amenazas a nuestro personal médico, y temor en la población que deja de acudir a los hospitales y pone en riesgo su salud.

"Te doy gracias por los servicios que nos brindan y estar con nosotros cuando más lo necesitamos". La pequeña Yulieth Gomez agradece el trabajo de los sanitarios con un mensaje, enmarcado en la campaña 'Unidos somos más'.
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Mientras aumentan los casos confirmados de COVID-19 en Colombia, se ha propagado en el país una epidemia de desinformación que incide negativamente en la respuesta nacional frente a la enfermedad.

En estos más de cuatro meses que han pasado desde la identificación del primer paciente, la población ha recibido mensajes contradictorios o directamente falsos que han circulado en medios de comunicación y redes sociales. Estas informaciones erróneas han generado temor a buscar atención médica y han puesto en riesgo al personal sanitario.

Médicos Sin Fronteras (MSF) somos testigos de esta situación en el municipio Tumaco y en el departamento Norte de Santander, donde hemos reorientado nuestras operaciones de atención primaria y salud mental para apoyar al sistema público de salud en la respuesta frente a la COVID-19.

En el desarrollo de nuestras actividades, hemos podido corroborar la circulación de afirmaciones falsas sobre la existencia de un presunto cártel COVID-19 que habría inventado la enfermedad y pagaría a los médicos millones de pesos por cada paciente fallecido.

Las acusaciones de conspiraciones y de supuesta corrupción han llegado a ser amplificadas sin pruebas desde el Ministerio de Salud, cuyo titular llegó a acusar a los hospitales de mantener a los pacientes en unidades de cuidados intensivos mucho más tiempo del necesario para inflar las facturas médicas.

Tales rumores sin fundamento han dado lugar a amenazas y ataques contra el personal de salud.

En muchos casos, la respuesta limitada de las instituciones de salud alimenta esta situación. “En Tumaco, por ejemplo, la demora en la entrega de los resultados de las pruebas y la falta de claridad sobre el manejo de casos sospechosos de COVID-19 genera confusión y desconfianza en la población”, explica Germán Casas, nuestro presidente en América Latina.

“En Tibú, funcionarios han renunciado tras recibir amenazas de familiares de pacientes que no han sido debidamente informados sobre los protocolos que se deben seguir en caso de confirmación de positivos, tratamiento y fallecimientos”, añade Casas.

Luchar contra una enfermedad poco conocida y altamente contagiosa en medio de un contexto tan distorsionado es un reto mayúsculo. Como organización con una amplia experiencia en epidemias en diversos países del mundo, MSF conocemos de primera mano el papel fundamental que juegan medidas como la distancia física, la higiene de manos, el uso de mascarillas y la correcta circulación de la información en la contención de este virus.

Por eso, al mismo tiempo que brindan apoyo directo en los hospitales, nuestros equipos están enfocando sus esfuerzos en la difusión de mensajes de promoción y prevención cuyo impacto en muchos casos se ve gravemente limitado por la desinformación.

Visita médica con medidas de protección para prevenir el COVID-19

Asimismo, MSF hemos visto cómo este entorno de confusión ha obstaculizado el tratamiento de otras enfermedades debido a que las personas dejan de acudir a los hospitales por temor al contagio.

Así, en los centros hospitalarios de Tibú y Tumaco, se han reducido de forma evidente los pacientes que vienen a urgencias, consultas externas y sala COVID-19. En los servicios del segundo nivel llegan cada vez más casos críticos, y las reanimaciones son más y más frecuentes porque los pacientes acuden en estados muy avanzados de sus patologías.

Por ello, y bajo el lema ‘Unidos somos más’, hemos puesto en marcha una campaña virtual para alentar a las comunidades de Tumaco y Tibú a apoyar a los trabajadores sanitarios a través de las redes sociales, como Facebook y el servicio de mensajería de WhatsApp.

Precisamente estas son las principales plataformas a través de las cuales se ha extendido la mayor parte de la información falsa sobre la pandemia, y es en ellas donde intentaremos contrarrestarla con mensajes que sirvan para aclarar dudas y generar apoyo hacia el personal médico.

Es indignante que más de cuatro meses de la confirmación del primer caso de COVID-19 en el país, haya todavía lugares en los que estemos tratando de convencer a las personas de que esto no es una gripe y que resulta esencial el cuidado propio y de los demás. La población debe poder acudir a los hospitales con confianza, sabiendo que no hay riesgo de contagio”, reivindica Casas.

“Para ello –concluye– Gobierno e instituciones deben hacer más para contrarrestar la desinformación mientras garantizan el cumplimiento de protocolos y la protección adecuada del personal sanitario. Es la forma de prevenir más infecciones y evitar más muertes”.

 

MSF estamos presentes en Colombia desde 1985. En la actualidad, trabajamos en colaboración con autoridades de salud de Norte de Santander, Arauca y Tumaco, con el objetivo de apoyar a las respuestas locales frente a la pandemia de COVID-19. Para ello, hemos ampliado nuestros equipos en terreno y reorientado parte de los servicios para responder a la enfermedad.

Además, en todos nuestros proyectos, MSF seguimos dando seguimiento a los pacientes con enfermedades crónicas, y hemos mantenido las actividades de salud mental y salud sexual y reproductiva dirigidas a refugiados venezolanos y a la población colombiana sin acceso al sistema de salud.