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13.10.2017

Honduras: “Pasamos de siete partos al mes a tener más de 30”

Nuestro centro de asistencia materno-infantil en la localidad de Choloma abrió sus puertas en marzo de 2017. Desde entonces, atendemos a más de 20 pacientes al día y hemos conseguido reducir la mortalidad entre las mujeres en edad de reproducción.

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"La verdad es que me daban miedo los médicos", confiesa Lidia Oro, de 37 años, mientras abraza a su recién nacido. "El mayor de mis hijos tiene 22 años. Él y sus hermanos nacieron en casa, atendidos por una partera", añade la mujer que con este último suma ya siete partos. Sin embargo, su séptimo bebé nació en la clínica materno-infantil que apoyamos en la localidad de Choloma, al noroeste de Honduras

El marido de Lidia es conductor de mototaxi y conocía este centro. Sabía también que allí podrían acceder a una asistencia médica gratuita y de calidad, y también era consciente de la edad de su esposa. "Mi marido me dijo que viniera", reconoce Lidia. Y sabiendo que las complicaciones del parto pueden aumentar con los años, Lidia decidió acudir a la clínica. "Vi que brindaban una ayuda muy buena e incluso cuando me hicieron todos los exámenes médicos, incluido el del azúcar, no pagué nada", añade. 

Trabajamos en el centro desde marzo de 2017. Choloma es una región industrial que se está expandiendo rápidamente y ya es la tercera ciudad más poblada de Honduras. Aunque también destaca por sus elevados niveles de violencia. Debido a que hay pocos hospitales cerca, las mujeres del área tenían problemas para acceder a servicios médicos: muy pocas recibían cuidados prenatales y la cobertura de inmunización era baja. Como resultado, se incrementaron tanto las complicaciones médicas de mujeres en edad reproductiva, como la tasa de mortalidad relacionada con los partos. 

Algunas mujeres llegan a la clínica a mitad de parto. "A veces, vienen de lugares lejanos, donde nunca han tenido cuidados prenatales", explica la doctora Diana Castillo, la encargada de supervisar las consultas médicas. "Para muchas mujeres esta es su primera vez en una clínica". 

Complicaciones evitables

La mayoría de nuestras pacientes son mujeres jóvenes. "Vemos a muchas adolescentes de entre 15 y 17 años que vienen a consultas prenatales", dice Castillo. "Frecuentemente son referidas desde otros centros médicos porque esta es la única instalación médica en el área que está abierta las 24 horas". 

Para nuestra organización, Choloma es una prioridad. Antes, las mujeres de la zona iban a dar a luz a hospitales cercanos como el de San Pedro Sula. Pero a menudo llegaban con complicaciones que podrían haber sido detectadas con cuidados prenatales de rutina. El centro en Choloma ha reducido las tasas de mortalidad entre las mujeres en edad reproductiva. 

"Cuando MSF comenzó a hacerse cargo de la clínica, había entre tres y siete partos al mes. Pero el mes pasado fueron 34 las mujeres que dieron a luz en la clínica", apunta Castillo. 

La clínica tiene tantos pacientes que se volvieron a ofrecer servicios médicos las 24 horas del día, siete días por semana. "Actualmente vemos entre 15 y 20 nuevos embarazos por día y realizamos unas 80 consultas diarias", afirma nuestra doctora. Entre estas consultas se incluye el cuidado prenatal y postnatal, la planificación familiar y la atención de emergencia. 

Los efectos de la violencia

Además de la atención médica materno-infantil, proporcionamos atención en salud mental en Choloma. "Sabemos que existen grandes necesidades en este aspecto entre la población del área", comenta Ana María Tijerino, nuestra supervisora local en salud mental.

"Las personas aquí se ven expuestas frecuentemente a situaciones violentas que les causan un gran estrés. Vemos a pacientes que hablan sobre la muerte y el suicidio, sentimientos que tienen un impacto en su vida familiar y escolar, y que derivan del contexto violento. También vemos a pacientes con condiciones muy complejas, que en algunos casos pueden clasificarse como casos psiquiátricos y que requieren atención especializada", explica Tijerino.

Pero los casos no llegan solos a la clínica. Por ello, uno de nuestros equipos se dedica a dar a conocer a la población los servicios de la clínica. Este juega un papel importante para identificar las necesidades de la comunidad y así asegurar que los servicios se adapten a éstas. 

"Es un proyecto ambicioso que busca brindar una atención médica integral en salud reproductiva para Choloma", dice Irene Huertas, nuestra coordinadora en Honduras. "Estamos trabajando en colaboración con el Ministerio de Salud y con las autoridades municipales, y esto ya es un gran éxito en sí mismo. Todos estamos trabajando juntos para proporcionar atención médica de calidad a las mujeres de la región". 

Trabajamos en Honduras desde hace más de 40 años. Este país lleva años de inestabilidad política, económica y social, y presenta uno de los índices de violencia más elevados del mundo. Esto tiene graves consecuencias médicas, psicológicas y sociales para la población. Desde nos hicimos cargo de la gestión de la clínica de Choloma, hemos capacitado al personal médico que trabaja en el lugar, proporcionado suministros médicos y equipo técnico, estandarizado los protocolos de higiene, y realizado mejoras estructurales en el edificio. También implementamos un sistema de triaje y otro de referencias de emergencia para las pacientes que requieren una atención médica más especializada.