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30.04.2020

La COVID-19 no debe bloquear servicios esenciales como la vacunación

No debemos descuidar actividades preventivas como la vacunación de otras enfermedades, pues salvan miles de vidas en todo el mundo. La pandemia amenaza con suspender varias campañas de inmunización: trabajamos para adaptar las medidas actuales a estos servicios tan necesarios.

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Por Chawki Lattar, responsable de vacunación y respuesta a epidemias de MSF España

La Semana Mundial de la Inmunización -que este año se celebra del 24 al 30 de abril-, es una oportunidad para promover y subrayar el uso de los servicios de vacunación que tantas vidas salvan.

Este año, coinciden en plena pandemia global de la COVID-19, y el mundo entero está centrado en ella. Sin embargo, debemos de usar este hecho para recordar, una vez más, que las actividades preventivas, incluida la vacunación, deben reforzarse: el sistema sanitario está saturado con la gestión de los casos de la enfermedad, y un nuevo brote debilitaría aún más el sistema de salud.

La vacunación sigue siendo una de las estrategias más exitosas para controlar y prevenir la propagación de enfermedades infecciosas y puede ayudar a salvar millones de vidas.

Como consecuencia de la pandemia de COVID-19, las actividades de vacunación se han visto afectadas y aumenta su posible interrupción, lo que podría provocar un riesgo de brotes de enfermedades prevenibles como el sarampión, la difteria, el cólera y, fruto de ello, la pérdida de vidas, sobre todo de niños menores de 5 años y grupos vulnerables.

Por todo ello, la COVID-19 no debe bloquear o hacer que descuidemos otros servicios esenciales como la vacunación, ya que juega un papel importante para reducir la mortalidad mundial.

¿En qué países hay actualmente un brote de sarampión?

En el primer trimestre de 2020, más de 150 países han reportado casos confirmados o sospechosos de sarampión. Oscilan entre unos pocos miles en República Democrática del Congo (6.342 casos confirmados), Etiopía (1.204 casos confirmados), Nigeria (2.424 casos confirmados), Bangladesh (1.018 casos confirmados), República Centroafricana (522 casos confirmados) y Burkina Faso (646 casos confirmados). Hay que tener en cuenta que estos datos son los que ha comunicado las autoridades sanitarias para los casos confirmados; el mayor número de casos registrados como sospechosos no se incluyen en las cifras anteriores.         

¿En qué países Médicos Sin Fronteras está llevando a cabo campañas de vacunación?

De los países mencionados anteriormente, MSF estamos preparando o llevando a cabo campañas de vacunación en República Democrática del Congo, República Centroafricana y Burkina Faso. Se han hecho más campañas y, en función de las necesidades, se planificarán más en función del transcurso de la pandemia Covid19.

¿Ha tenido Médicos Sin Fronteras que parar la vacunación en algún país? Si es el caso, ¿cuándo reanudaría la campaña?

Las medidas de prevención causadas por la pandemia actual ((distanciamiento social, confinamiento parcial o total...) han afectado servicios esenciales como las actividades de vacunación pero, de momento todas las campañas de vacunación que habíamos planificado previamente se están realizando o se están preparando (mientras se tomen todas las medidas de prevención necesarias para proteger a nuestro personal y a los pacientes). No obstante, la situación puede cambiar en cualquier momento dependiendo de la situación epidemiológica diaria en un país u otro.

¿ Es posible trabajar con normalidad y vacunar a la población en estos países o la COVID-19 ha cambiado el escenario? Si es así, ¿cómo es ahora?

Fruto de la situación actual mundial por la COVID-19, las actividades de vacunación, como otros servicios sanitarios, se han visto afectados. Actualmente el riesgo de la suspensión de las campañas de vacunación regulares y masivas es mayor que antes, ya que la pandemia ha sobrecargado el sistema sanitario (los recursos se redirigen para controlar la propagación de la enfermedad), y además hay que sumarle los requisitos del distanciamiento social.

Debemos adaptar nuestros parámetros para decidir si se hace o no una campaña de vacunación: en vez de hablar de las necesidades, debemos agregar la evaluación del riesgo-beneficio de tales campañas, lo que complicará más la toma de decisiones.

República Democrática del Congo es uno de los países más afectados por el brote de sarampión. ¿Cómo está actuando Médicos Sin Fronteras allí y cómo actuará en países similares como este? ¿Serán las infecciones de mayores que en 2019?

Desde principios de 2019, República Democrática del Congo se enfrenta a uno de los mayores brotes de sarampión de su historia. Se han puesto en marcha muchos esfuerzos y recursos para controlar la propagación de la enfermedad, pero se necesitan muchos más. MSF somos una de los principales organizaciones del país, especializados en respuesta a emergencias y gestión de brotes.

Desde el comienzo del brote, hemos trabajado y apoyado al Ministerio de Salud para controlar la propagación de la infección, el manejo y vigilancia de los casos. A día de hoy, estamos llevando a cabo una campaña de vacunación.

Con respecto a la segunda mitad de su pregunta, y como resultado de la pandemia, esperamos que el enfoque de las diferentes organizaciones, incluido el Ministerio de Salud, se reoriente para controlar la COVID-19. Esto significará menos recursos (financieros, recursos humanos, experiencia) para continuar concentrándose en el brote de sarampión ya existente. Todos esos factores pueden causar una interrupción de los servicios de inmunización, lo que puede aumentar la probabilidad de enfermedades prevenibles por vacunación como el sarampión y, en consecuencia, una mayor mortalidad para los grupos vulnerables (principalmente niños).

¿Cómo afectará la falta de vacunación masiva contra el sarampión a la vida de millones de niños?

Las campañas de vacunación en general son una de las formas más efectivas para prevenir brotes de enfermedades prevenibles por vacunación. La suspensión o la demora de las actividades de vacunación provocarán el aumento de casos de sarampión en todo el mundo y, en consecuencia, las posibles pérdidas de vidas debido a esta enfermedad.

¿Qué lecciones pueden dejarnos las epidemias de Ébola en la actual COVID-19?

Las siguientes:

- Evitar tanto como sea posible usar los mismos recursos que se han dedicado a responder a un brote específico y usarlos para otro (ejemplo: usar los recursos que se han puesto en práctica para responder al sarampión y usarlos para la COVID-19).

- Mantener el programa de vacunación existente (principalmente actividades de vacunación rutinarias) es esencial para prevenir otras enfermedades prevenibles por vacunación que pueden agotar los recursos del sistema de salud.

- Durante el Ébola, el 10% de los trabajadores de la salud de Liberia fueron infectados por el virus, y esto es algo que está sucediendo ahora con la COVID-19, ya que los trabajadores de la salud representan una parte importante del total de casos (9% en Italia y 14% en España). Esto es un recordatorio de que incluso el personal médico puede infectarse porque carecen de equipos de protección como guantes, batas y máscaras. Todos los recursos necesarios deben implementarse para proteger al personal médico, ya que están en la primera línea para controlar la enfermedad.