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04.11.2019

Aumentan los secuestros y la violencia extrema hacia migrantes en la frontera sur de México

Los supervivientes que hemos atendido nos han contado cómo les extorsionaron en casas abandonadas donde fueron obligados a quitarse la ropa, fueron atados con lazos durante horas, y expuestos a la intemperie a altas temperaturas.

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Nuestros equipos en Tenosique, en Tabasco (México) son testigos de un incremento en el número de secuestros, así como un recrudecimiento en los niveles de violencia que enfrentan los migrantes y refugiados en la frontera sur de México.

Testimonios recogidos en las últimas semanas por nuestros compañeros que brindan atención médica y psicológica a migrantes que transitan por el sureste de México dan cuenta de secuestros, tortura, violencia extrema, tratos crueles y agresiones sexuales con fines de extorsión a los que esta población está siendo expuesta.

En menos de un mes, brindamos atención a 11 migrantes que fueron víctimas de secuestro y  tortura. Esta cifra es igual al número total de casos de secuestro atendidos en los primeros ocho meses del año en ese punto de atención. Los supervivientes narraron en consulta médica y psicológica haber sido llevados a casas abandonadas donde fueron obligados a quitarse la ropa, fueron atados con lazos durante horas, expuestos a la intemperie a altas temperaturas y bajo las inclemencias del tiempo a cambio de que proporcionaran los números de teléfono de sus familiares.

“Con el fin de extorsionar a sus familiares, los someten a golpizas. Atendimos pacientes que recibieron impactos de arma de fuego, agresiones con armas blancas, agresiones sexuales y otras torturas como descargas eléctricas en áreas genitales y el ano. Varios de ellos relataron que fueron obligados a presenciar violaciones a sus compañeros. Lo que estamos viendo es un crecimiento exponencial de los secuestros en esta área y un aumento en la crueldad y los métodos de tortura que emplean los grupos delictivos que operan en esta zona”, menciona Gemma Pomares, nuestra responsable de actividades médicas en Tenosique.

En los últimos días, advertimos que las políticas sistemáticas del Gobierno mexicano basadas en la criminalización, persecución, detención y deportación en aras de contener los flujos migratorios hacia la frontera norte condena a la población migrante a la clandestinidad y a tomar rutas cada vez más peligrosas. 

Estas medidas están exponiendo a más mujeres, niños y hombres a bandas criminales que operan con impunidad a lo largo del territorio mexicano y en particular en la ruta de Guatemala a Tenosique y, como ya hemos denunciado, en las ciudades tamaulipecas de Nuevo Laredo y Matamoros en la frontera con Estados Unidos.

“Era cuestión de tiempo para que los altos niveles de violencia que ven nuestros equipos en la frontera norte contra la población migrante y refugiada se trasladara al sur del país.  Lo que estamos viendo son las consecuencias humanitarias del endurecimiento de las políticas migratorias, diseñadas para infligir un mayor sufrimiento a las miles de personas que buscan desesperadamente salvar sus vidas. La falta de protección y crueldad con la que están siendo tratados es inaceptable”, afirma Sergio Martín, nuestro coordinador general en México.

Desde 2012, ofrecemos cuidados médicos y psicológicos a migrantes y refugiados, principalmente de Honduras, Guatemala y El Salvador a lo largo de la ruta migratoria mexicana. Brindamos asistencia en los estados de Baja California, Tabasco, Veracruz, Tamaulipas, Oaxaca, Chiapas, Hidalgo, Estado de México, San Luis Potosí, Jalisco y Ciudad de México.