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30.04.2019

Vivir en una clínica móvil

Cinco días, tres equipos. En Guerrero (México), cada lunes salen tres clínicas móviles para atender a poblaciones confinadas, víctimas de la violencia. Les ofrecemos servicios médicos y de salud mental. Descubre nuestro viaje.

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Son tres los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) que cada lunes salen de Iguala de la Independencia para llegar a diferentes municipios de Guerrero, en México. Uno de ellos, ave exploratoria, se dirige a lugares en los que se han producido eventos recientes de violencia o que han quedado confinadas para evaluar las necesidades médicas y de salud mental, que existan.

Los otros dos equipos, cada uno en una ruta, llegarán a pueblos ya evaluados con anterioridad a los que ofrecerán servicios médicos y de salud mental. El objetivo de nuestros equipos en Guerrero es llegar a las poblaciones afectadas y ofrecer acceso a servicios médicos básicos.

“Nos encontramos en ocasiones poblaciones confinadas, que no pueden trasladarse a centros urbanos mayores por la presencia de actores armados o porque la tensión existente los bloquea”, explica nuestro coordinador de proyecto en Guerrero, Serge St-Louis.

Los equipos regresan a las comunidades cada mes hasta que la situación de confinamiento se relaja o cuando el personal sanitario de la Jurisdicción puede acceder y la emergencia ha finalizado. En todo caso, se sigue haciendo un seguimiento en la zona por si fuera necesario regresar.

“Trabajamos en cooperación con la Secretaría de Salud para seleccionar los lugares con centros de salud que no funcionan por razones de violencia. Para acceder a las mismas, comunicamos las propuestas de desplazamientos de nuestras clínicas móviles, a las autoridades municipales, locales, o comités de salud si los hay. Nos aseguramos, que todos los actores están al corriente de nuestra llegada y entienden nuestra neutralidad, imparcialidad e independencia”.

Los equipos (de unas ocho personas cada uno) están integrados por médicos, psicólogos, enfermeras, conductores-logistas, promotores de salud y ofrecen atención médica y psicológica.

“Nuestra voluntad es llegar lo antes posible a las comunidades afectadas, y prevenir así el desarrollo de patologías más graves, tanto en el aspecto físico como en el mental. Y en el caso de salud mental procuramos evitar que haya una normalizaciones de emociones, que haya duelos patológicos, que se acaben desarrollando trastornos depresivos o ansiosos…”, explica Carlos Arias, nuestro experto médico en la zona.

Entre los servicios que ofrecemos se incluye el seguimiento a mujeres embarazadas y posparto, servicios de planificación familiar, atención psicosocial y préstamos especial atención a los casos de violencia sexual.

En 2018, nuestros equipos visitaron 26 comunidades afectadas por la violencia. La gran mayoría de ellas en Tierra Caliente, Norte y Centro. En 2019, iniciaron asimismo actividades Costa Grande y  Montaña.

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