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11.03.2020

Cuenta atrás para declarar el fin del Ébola en República Democrática del Congo

El brote se dará por terminado si no se registran casos durante 42 días consecutivos, el 13 de abril de 2020. Identificar y monitorear los contactos ha sido un reto importante para lucha contra la enfermedad. Radiografía del mayor brote de Ébola en el país y la segunda epidemia jamás registrada.

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ACTUALIZACIÓN 24 marzo 2020: según todos los cálculos, y si no hay cambios, el brote de Ébola llegará a su fin el 13 de abril de 2020.

República Democrática del Congo (RDC) declaró su décimo brote de Ébola en 40 años el 1 de agosto de 2018. Ubicado sobre todo en el noreste del país, en las provincias de Kivu del Norte e Ituri, superó los 3.000 casos registrados y se convirtió en el mayor brote de Ébola del país y en la segunda mayor epidemia de Ébola jamás registrada, detrás del brote de África occidental de 2014-2016.

Durante los primeros ocho meses de la epidemia -de agosto de 2018 a marzo de 2019-, se reportaron más de 1.000 casos en la región afectada. Sin embargo, entre abril y junio de 2019, este número se duplicó, con otros 1.000 nuevos casos más en solo esos tres meses.

Entre principios de junio y principios de agosto, el número de casos nuevos notificados cada semana fue elevado, con una media de entre 75 y 100. Pero, a partir de agosto de 2019, la tasa fue disminuyendo lentamente y ‘solo’ se identificaron 70 casos durante todo octubre. Aunque siguió siendo relativamente baja, esta cifra fluctuó a lo largo de finales de 2019 hasta principios de 2020.

Ya en 2020, el número de casos registrados por semana ha disminuido drásticamente, y el último caso

El último caso confirmado se registró el 17 de febrero. La situación continúa mejorando (hasta el 6 de marzo, no se habían registrado casos nuevos durante 18 días consecutivos), sin embargo, el brote aún no ha terminado y existe una necesidad continua de vigilancia.

En el pico del brote, identificar y monitorear los contactos fue un desafío importante, ya que el 40% de los nuevos casos de Ébola nunca se registraron como contactos. Además, los nuevos pacientes con Ébola se confirmaron y aislaron con un retraso medio de cinco días después de mostrar síntomas, tiempo durante el cual ambos pudieron contagiar a otros y no se beneficiaron de tratamientos tempranos, con una mayor probabilidad de supervivencia.

El 11 de junio de 2019, Uganda anunció que tres personas habían sido diagnosticadas positivamente con Ébola: fueron los primeros casos transfronterizos desde que comenzó el brote. Tras varias semanas sin casos registrados, el gobierno de Uganda anunció un nuevo caso, el 29 de agosto. Desgraciadamente, la paciente, una niña, murió.

El 14 de julio de 2019, se confirmó el primer caso de Ébola en Goma, la capital de Kivu del Norte, con 1.000.000 de habitantes. El paciente, que había viajado desde Butembo a Goma, ingresó en el Centro de Tratamiento del Ébola que apoyamos en Goma. Después de la confirmación de los resultados de laboratorio, el Ministerio de Salud decidió transferir al paciente a Butembo el 15 de julio, donde el paciente falleció al día siguiente. El 30 de julio, una segunda persona en Goma fue diagnosticada con Ébola: murió al día siguiente y se anunciaron dos casos más.

Desde entonces, no se han registrado casos nuevos ni en Uganda ni en Goma.

Ante el primer caso encontrado en Goma, el 17 de julio de 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que el brote actual de ébola en la República Democrática del Congo era una emergencia de salud pública internacional.

A mediados de agosto, la epidemia se extendió a la vecina provincia de Kivu Sur, convirtiéndose en la tercera provincia en RDC en registrar casos en este brote, cuando varias personas se enfermaron en Mwenga, a 100 kilómetros de Bukavu, la capital de la provincia.

Desde noviembre de 2019, un aumento de la violencia en las provincias de Kivu Norte e Ituri ha interrumpido la prestación de atención, vigilancia, vacunación, localización de contactos y otras actividades de la respuesta al Ébola, obligándonos a permanecer extremadamente vigilantes sobre el resurgimiento de la enfermedad.

Antecedentes de la epidemia

Las investigaciones apuntan a un posible comienzo del brote en mayo de 2018, casi al mismo tiempo que el brote de la provincia de Equateur, a principios de 2018, aunque el brote no se declaró hasta agosto. No hay conexión o vínculo entre ambos brotes.

La demora en la alerta y la respuesta posterior se pueden atribuir a varios factores, entre los que destacan el colapso del sistema de vigilancia debido al contexto de seguridad (limitaciones en el movimiento y acceso difícil) y una huelga de los trabajadores de la salud del área que comenzó en mayo por falta de pago de salarios.

Una persona murió en su hogar tras presentar síntomas de fiebre hemorrágica. Sus familiares desarrollaron los mismos síntomas y también murieron. Una investigación conjunta del Ministerio de Salud y la OMS dio con seis casos sospechosos más, de los cuales cuatro dieron positivo. Este resultado condujo a la declaración del brote.

Situación actual

Se han registrado casos de Ébola en 29 zonas de salud en tres provincias: Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur, 28 de ellos en Ituri y Kivu del Norte. En los últimos 21 días, solo Beni ha registrado un caso, por lo que es la única zona activa de transmisión actual. Hasta el 6 de marzo de 2020, Mabalako no ha registrado ningún caso nuevo durante 37 días; aparte de Mabalako y Beni, todas las demás zonas de salud previamente activas han pasado el umbral de 42 días sin casos registrados, el doble del período de incubación de la enfermedad.

A partir del 6 de marzo de 2020, no se han registrado casos durante los últimos 18 días consecutivos. El brote se declarará terminado si no se registran casos durante 42 días consecutivos en todas las zonas de salud, justo el 13 de abril de 2020.

Contamos con nuevas herramientas y mejoras en la gestión médica de esta epidemia, en comparación con las epidemias de Ébola anteriores, como los nuevos tratamientos de desarrollo; una vacuna que ha demostrado ser efectiva. Además, los centros de tratamiento del Ébola son más abiertos y accesibles para las familias de los pacientes; y la provisión de un mayor nivel de atención de apoyo. A pesar de esto, el brote actual tiene una letalidad del 66% en el brote actual.

En el pico del brote, muchas personas murieron en la comunidad, ya sea en el hogar o en centros de atención médica generales, y casi la mitad de los nuevos casos confirmados no se pudieron rastrear hasta un contacto existente con el Ébola.