Back to top
05.09.2018

La importancia de contar con agua limpia y potable

En solo dos años, de 2016 a 2018, las mejoras en agua y saneamiento en Sierra Leona han sido espectaculares. Un paso básico para frenar brotes de Ébola y la propagación de otras enfermedades infecciosas. Lo cuenta Paul Jawor, nuestro experto en la materia.

-A A +A

Paul Jawor es nuestro especialista técnico de agua y saneamiento en Barcelona (WATSAN) y ha trabajado para Médicos Sin Fronteras (MSF) en Sierra Leona en nuestra respuesta al Ébola desde 2016. Como experto en esta materia, asegura que el enfoque de MSF sobre agua y saneamiento y la higiene en los proyectos cumple con estándares aceptables.

“Más o menos durante la misma temporada, cada año, visito los proyectos de MSF en Sierra Leona, en las regiones de Mongo y Kabala, en el norte del país. Desde 2016, mi trabajo busca garantizar que alcanzamos los estándares correctos en agua y saneamiento.

Cuando visité por primera vez al comienzo del proyecto en 2016, las condiciones eran realmente malas. No había agua limpia, y no había suficiente agua disponible. Los deshechos de material médico no se separaban, lo que supone un gran problema, pues los objetos potencialmente peligrosos -como las agujas, por ejemplo- no se eliminan correctamente.

¡También había animales, cabras, perros, gallinas corriendo por el hospital!

El brote mortal de Ébola de 2014-2015 llevó a que muchos miembros del personal médico huyeran o fueran víctimas de la enfermedad. De 1.100 trabajadores de la salud en Sierra Leona, más de 300 estaban infectados con Ébola, y muchas instalaciones médicas estaban escasas de personal. Los servicios colapsaron, especialmente en la región norte, donde el Ébola apareció por primera vez en el país.

En la ciudad de Kabala, queríamos apoyar las instalaciones médicas más necesitadas, sobre todo los servicios de maternidad y pediatría, por lo que comenzamos a apoyar el hospital en Koinadugu, así como algunos centros médicos periféricos y puestos de salud en Mongo. El primer año, los estándares eran mucho más bajos de lo aceptable: las instalaciones médicas deberían alcanzar 100 de puntuación para demostrar que cumplen con los requisitos necesarios propios de un saneamiento e higiene correctos, y Mongo y Kabala obtuvieron 30 y 28, respectivamente. Había mucho margen de mejora.

Cuando volví en 2017, la mejora había sido notable. La zona de gestión de residuos había sido instalada y los puntos de lavado de manos estaban listos. El personal tenía un equipo de protección adecuado en caso de aparición de enfermedades muy contagiosas como el Ébola. Además, el equipo estaba a punto de reemplazar las tuberías de agua que alimentan los centros médicos que respaldamos. El objetivo, suministrar agua potable y desperdiciar menos. Había 48 higienistas capacitados trabajando en las estructuras. El cambio fue muy notable.

En 2018 la cosa mejoró aún más, y eso que en 2017 se dieron los mayores saltos en la normativa. Se completó la zona de gestión de deshechos y estos se separaban y se deponían correctamente. Además, habíamos trabajado en los dos pozos para mejorar el suministro de agua y estábamos inyectando directamente cloro en todo el suministro de agua para garantizar que fuera potable. En el caso del control de vectores -relativo a limitando la propagación de la enfermedad a través de mosquitos, ratas, perros, etc.-, también hubo progresos. Cada cama tenía una mosquitera, había pantallas en las ventanas para evitar que entraran en las habitaciones y, lo más importante, ¡no había más cabras y perros dentro de los edificios!

Fue grandioso ver estas mejoras evolucionar de forma clara y rotunda con el paso de los años. Al cumplir y mejorar los estándares necesarios, garantizamos menos contagio e infecciones para las personas que están en las instalaciones médicas. También aprendimos importantes lecciones para adaptar tanto dentro como fuera de Sierra Leona. Es el caso reciente de la aparición de otro nuevo brote de Ébola en República Democrática del Congo. Si tenemos que responder de nuevo a una emergencia, aquí en Sierra Leona, podremos comenzar desde un nivel aún más alto.