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03.08.2017

La sitiada población de Raqa, sin atención médica urgente

Los civiles enfermos y heridos de la ciudad en el norte de Siria se enfrentan a grandes dificultades para conseguir atención médica vital a causa de los combates para ganar el control de esta localidad.

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"En la ciudad de Raqa, si no mueres debido a los ataques aéreos, lo harás bajo el fuego de mortero. Si no son los morteros, te matarán los disparos de un francotirador. Si este no termina con tu vida, morirás a causa de un dispositivo explosivo. Y si a pesar de todo llegas a vivir, estarás sitiado por el hambre y la sed dado que no hay comida, ni agua, ni electricidad", nos relató un paciente de 41 años que presentaba heridas de metralla en el pecho y que huyó de Raqa después de perder siete miembros de su familia.

"Los pacientes nos cuentan que un gran número de enfermos y heridos están atrapados dentro de Raqa donde padecen una falta de acceso casi total a la asistencia sanitaria y las posibilidades de escapar son escasas”, explica Vanessa Cramond, nuestra coordinadora médica para Turquía y el norte de Siria. "El pasado 29 de julio, en el lapso de unas pocas horas, nuestro equipo trató a cuatro personas, incluyendo un niño de 5 años, que sufrieron heridas de bala mientras huían de la ciudad de Raqa. Estamos extremadamente preocupados por las vidas de aquellos que no pueden escapar", añade Cramond.

Contrabando para huir

El limitado número de pacientes que hemos tratado y que han logrado huir de la ciudad de Raqa afirma que la única manera de salir es recurriendo al contrabando, lo que se traduce en peligrosos retrasos en el acceso a un tratamiento médico que resulta urgente.

"Algunos de nuestros pacientes han estado atrapados tras las líneas de frente durante días o incluso semanas", expone Cramond. "Si tienen suerte, habrán recibido algunos cuidados médicos básicos dentro de la ciudad, pero cuando llegan a nuestros hospitales, a menudo sus heridas presentan infecciones graves y pocas veces es posible salvar sus extremidades".

Desde junio, nuestros equipos médicos en el noreste de Siria han tratado a 415 pacientes de Raqa y de las localidades vecinas. La mayoría son civiles con heridas provocadas por artefactos explosivos improvisados, minas terrestres, municiones sin detonar, metralla y disparos.

Más allá de la ciudad, en la gobernación de Raqa, muchas personas están regresando a sus aldeas, pero los efectos del conflicto son omnipresentes. Ciudades y pueblos están repletos de restos explosivos de guerra como artefactos explosivos improvisados, trampas explosivas y munición sin detonar.

"El número de dispositivos explosivos residuales en estas localidades es tan elevado que está impidiendo que la gente pueda recuperar su vida normal", denuncia Cramond. "Por ejemplo, en Hazima, al norte de la ciudad de Raqa, nuestros equipos restablecieron la semana pasada los servicios médicos en una escuela, pero se vieron forzados a suspender la atención tras constatar que el edificio estaba sembrado de minas y trampas explosivas”.

Proteger y evacuar a los civiles

MSF somos una de las pocas organizaciones médicas que están respondiendo a las necesidades de los residentes de la gobernación de Raqa y del noreste de Siria. En colaboración con las autoridades sanitarias locales, gestionamos ocho ambulancias cercanas a la línea de frente, con puntos de recogida al norte, este y oeste de la ciudad de Raqa.

También apoyamos un puesto médico avanzado fuera de la ciudad donde los pacientes son estabilizados antes de ser trasladados al hospital en Tal Abyad / Kobane, ubicado a más de 100 kilómetros de distancia.

Nuestros equipos también gestionan una clínica en el campo de Ain Issa, y trabajan en varias áreas recientemente accesibles en el noreste de Siria que estaban bajo control del Estado Islámico hasta fechas recientes.

Pedimos a todas las partes en conflicto y a sus aliados que garanticen la protección de los civiles y permitan el acceso a la atención sanitaria y la evacuación médica de los heridos.

Es vital facilitar el acceso al noreste de Siria a las organizaciones internacionales de desminado para que los desplazados puedan volver a sus hogares de manera segura y las organizaciones de ayuda humanitaria puedan proporcionar la asistencia urgente que sus habitantes tanto necesitan.