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29.09.2017

Siria: los bombarderos aniquilan los servicios médicos en el noroeste del país

Una vez más, exigimos a las partes en conflicto y a sus aliados que no ataquen las instalaciones sanitarias. Desde hace 10 días, los bombardeos son cada vez más intensos en las gobernaciones de Idlib y Hama.

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En los últimos diez días, se ha producido una fuerte intensificación de los ataques en el noroeste de Siria, principalmente en la gobernación de Idlib y en el norte de la gobernación de Hama. Esto está provocando el cierre de los hospitales; bien porque han sido bombardeados o bien porque temen serlo, dejando a los pacientes con cada vez menos opciones de recibir atención médica de urgencia en el momento en que más se necesita.

El pasado martes 26 de septiembre, alrededor de las 6.30 de la mañana (hora local), el hospital Hama Central/Sham -apoyado por nuestra organización- fue alcanzado por un ataque aéreo quedando fuera de funcionamiento. Afortunadamente no se produjeron víctimas mortales.

Unos cerrados, otros desbordados

Además, otros tres hospitales fueron atacados y quedaron fuera de servicio el 19 de septiembre en la gobernación de Idlib, y dos importantes hospitales en el distrito de Jisr al Shugur fueron evacuados la noche del 27 de septiembre por temor a que fueran bombardeados. Esta situación deja al resto de las instalaciones médicas de la región desbordadas y luchando para hacer frente a la gran afluencia de heridos.

El hospital Hama Central/Sham es una de las principales estructuras médicas en el sur de Idlib y en el norte de Hama. Se había convertido de facto en la única instalación de toda el área que aún podía realizar cirugías vitales, ya que todos los demás hospitales habían sufrido daños o habían sido evacuados. Desde el ataque del martes por la mañana, la capacidad para brindar asistencia médica de urgencia se ha reducido drásticamente, situación que se repite en toda la región.

"Esperábamos que antes o después se produjese un nuevo ataque", explicó el director del hospital que apoyamos. "Desde que abrimos en 2012, este hospital ha sido golpeado por más de 10 ataques aéreos en diferentes momentos del conflicto”

Otros seis hospitales y centros de salud que apoyamos en las gobernaciones de Idlib y Hama han recibido un total de 241 heridos del 20 al 27 de septiembre. Además, según estos hospitales, 61 personas habrían muerto. Solo uno de estos hospitales recibió 99 heridos entre el 20 y el 21 de septiembre, e informó de un total de 21 muertos en sus instalaciones. Al día siguiente, tuvo que evacuar a todos los pacientes y reducir sus actividades, ya que sus trabajadores tenían miedo de poder pasar a ser un objetivo. Los otros cinco hospitales y centros de salud permanecen operativos, pero se encuentran bajo el temor constante de ser bombardeados.

Mujeres y niños

Un porcentaje inusualmente elevado de heridos corresponde a casos graves: 100 severos, 93 moderados y solo 48 leves. “Esto coincidiría con lo que oímos acerca de que los heridos que han sufrido heridas menos graves se alejan de los hospitales, ya que temen ser bombardeados allí”, explica Brice De le Vingne, nuestro director de Operaciones. 129 de los pacientes heridos (más del 50%) son mujeres y niños menores de 15 años, lo que indica que estos bombardeos han producido un significativo número de víctimas civiles en los bombardeos.

Hemos estado aportando suministros médicos adicionales a los hospitales que aún están en funcionamiento para ayudarlos a mantener los servicios básicos de primera necesidad. Sin embargo, este apoyo tiene solo un efecto limitado, ya que lo más importante para que las instalaciones puedan permanecer abiertas es que el personal y pacientes logren sentirse seguros en su interior.

Hospitales en peligro

"Es evidente que, en este momento, los hospitales no están a salvo de los bombardeos en Idlib y esto es algo que no por repetido deja de resultar indignante", afirma De le Vingne. "El miedo está causando que los hospitales cierren o reduzcan los servicios, y el impacto de esto recaerá en todos los enfermos, en los heridos, en las mujeres embarazadas; en todos los que necesitan atención médica”, añade.

Bajo el Derecho Internacional Humanitario, las personas que necesitan atención médica, ya sean combatientes o civiles, deben tener acceso a esa atención y las instalaciones médicas que les brindan tratamiento no pueden ser atacadas.

Las partes en conflicto y sus aliados políticos y financieros deben cumplir con los compromisos que han asumido en la Asamblea de Naciones Unidas y en las resoluciones del Consejo de Seguridad. “Si las partes en conflicto y sus aliados realmente de verdad quisieran cumplir con sus responsabilidad para evitar ataques a las instalaciones sanitarias, podrían hacerlo sin problemas”, concluye nuestro director de Operaciones.

Apoyamos al hospital Hama Central/Sham con donaciones médicas regulares desde 2014, a pesar de no ser la principal organización de soporte. Operamos directamente cuatro instalaciones de salud y tres equipos móviles en el norte de Siria, y trabajamos de manera asociada con otras organizaciones en cinco instalaciones más. En las áreas del país donde no podemos estar directamente presentes, proporcionamos apoyo a distancia a otros 73 centros médicos. No hay personal nuestro en las instalaciones que apoyamos a distancia. Nuestras actividades en Siria no incluyen áreas controladas por el grupo EI, puesto que no se han obtenido garantías de seguridad e imparcialidad de sus líderes. Tampoco podemos trabajar en áreas controladas por el Gobierno, ya que a pesar de haber solicitado innumerables veces el permiso desde el inicio del conflicto, no se nos ha concedido el acceso. Para asegurar la independencia de presiones políticas, no acepta fondos de ningún Gobierno para llevar a cabo nuestro trabajo en Siria.