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22.09.2016

Tres meses abandonados sin agua, comida ni atención médica

Desde el cierre de la frontera de Jordania con Siria, el pasado mes de junio, miles de desplazados y heridos de guerra sirios se encuentran varados en el ‘berm’, una zona desértica sin atención médica y de condiciones extremas. Urgimos poder acceder a la zona para ofrecer asistencia médica continuada.

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Más de 75.000 sirios, tres de cada cuatro mujeres y niños, se encuentran desde junio atrapados en el 'berm', un área desértica en la frontera del noreste de Jordania con Siria a la que no se nos permite acceder. Los casos de desnutrición y diarrea son severos y se preven nuevos brotes de enfermedades.

Durante el breve lapso de tiempo que hemos podido operar en la zona, de mayo a junio pasados, nuestro equipo médico comprobó las enormes necesidades médicas de la población. Especialmente preocupante es el caso de niños que sufren de desnutrición y diarrea. Además, recientemente hemos recibido informes de brotes de enfermedades. Sin embargo, dado que no se permite acceso alguno a las organizaciones humanitarias, no es posible diagnosticar las patologías ni los pacientes pueden recibir tratamiento.

“Hay informes no verificados de un nuevo brote de una enfermedad respiratoria que se manifiesta con una tos persistente; estos informes recogen la muerte de varias personas”, afirma Natalie Thurtle, responsable de nuestro equipo médico en la zona. “En un contexto donde no hay vacunaciones, existe el riesgo de que pudiera ser tos ferina. Estos casos solo pueden ser diagnosticados y tratados teniendo acceso físico a estos pacientes”, añade Thurtle.

 

Pedimos la eliminación de restricciones

Un ataque con coche bomba cerca del 'berm' el 21 de junio hizo que Jordania cerrara completamente sus fronteras con Siria obligándonos tanto a MSF como a otras organizacione humanitarias a cesar todas nuestras operaciones en el 'berm' después de tan solo 23 días. El cierre de la frontera ha agravado la ya difícil situación humanitaria de unos desplazados sirios abandonados sin agua ni comida suficientes y viviendo en condiciones insalubres. A pesar de que han recibido algunas limitadas distribuciones de agua y un único suministro alimentario, no han dispuesto de atención médica de ningún tipo desde junio.

“Los sirios atrapados en el 'berm' viven en condiciones extremas en un desierto que carece de toda vegetación, donde las temperaturas alcanzan los 50 grados centígrados en verano y donde los inviernos son muy duros y fríos”, explica Luis Eguiluz, coordinador general de MSF en Jordania. “Como primera medida, necesitan recibir ayuda humanitaria completa y continuada, incluyendo el acceso sin trabas a atención médica vital y de calidad”, subraya.

A la vista de la desesperada situación en el 'berm', instamos al Gobierno de Jordania a eliminar las restricciones a la ayuda humanitaria y a permitir que nuestros equipos médicos tengan acceso al 'berm' para poder evaluar directamente las necesidades médicas de las personas atrapadas en esta franja del desierto.

Recalcamos que no apoyaremos ninguna propuesta que implique que los desplazados sirios sean rechazados o devueltos a Siria o que no contemple la provisión imparcial de atención médica de calidad. Reiteramos nuestro llamamieto a encontrar una solución a largo plazo a la situación humanitaria de los sirios confinados en el 'berm'.

 

Heridos de guerra bloqueados

En el otro extremo de la frontera sirio-jordana, a más de 250 kilómetros al oeste del 'berm', heridos de guerra en el sur de Siria ven cómo se les sigue denegando el acceso nuestro programa de cirugía de emergencia en la ciudad jordana de Ar Ramtha. Entre septiembre de 2013 y el cierre de la frontera en junio de este año, más de 2.400 sirios heridos fueron atendidos en dicha unidad. Sin embargo, en la actualidad, los quirófanos y las salas de espera están casi vacíos.

“En estos momentos, nuestro hospital está casi vacío. Solo tenemos nueve pacientes cuando sabemos que los heridos están a tan solo cinco kilómetros de aquí, pero no pueden recibir tratamiento a causa del cierre de la frontera”, asegura Michael Talotti, coordinador de proyecto de MSF. “Nos sentimos impotentes sabiendo que el número de víctimas no deja de crecer y, sin embargo, las urgencias y los quirófanos continúan en silencio”.

Desde el 21 de junio, MSF ha documentado 56 casos de sirios heridos de guerra que requerían una evacuación médica de emergencia a quienes se les ha denegado el permiso para cruzar la frontera y entrar en Jordania. Once de ellos eran niños de entre tres y 14 años.

Solicitamos de nuevo al Gobierno jordano la reanudación inmediata de las evacuaciones médicas de heridos de guerra a través de las fronteras del noroeste del país para que tengan así la oportunidad de recibir una atención médica vital de la que carecen en Siria.