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Jordania

Mapa de proyectos MSF Jordania
Consultas de salud mental (individuales y en grupo): 
5.400
Cirugías: 
1.700
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Las restricciones laborales que sufren los refugiados sirios en Jordania, combinadas con la reducción de la ayuda internacional que reciben, les dificultó aún más en 2015 el acceso a la atención médica que necesitan.

Desde que comenzó el conflicto sirio en 2011, Jordania ha recibido a más de 600.000 sirios, según los datos del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Es uno de los pocos países estables de la región, pero este volumen de llegadas ha supuesto una gran presión para el sistema estatal. Desde noviembre de 2014, los refugiados sirios deben pagar por la atención médica en los hospitales públicos; sin embargo, los recursos de los refugiados no dejan de menguar, ya que no se les conceden permisos legales de trabajo en Jordania. Al mismo tiempo, los donantes internacionales han reducido sus ayudas.

Tras constatar la urgente necesidad de tratar las enfermedades no contagiosas, en 2015 Médicos Sin Fronteras amplió sus actividades ya existentes de atención médica a los refugiados sirios y a jordanos vulnerables; este programa siguió centrado en patologías como la hipertensión, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Además, en la gobernación de Irbid, MSF mantuvo operativa la clínica de atención primaria Ibn Sina del Ministerio de Salud, y abrió una segunda, Ibn Rushd, en abril en colaboración con una ONG local. Las visitas a domicilio comenzaron en agosto; en total, en estas dos clínicas se realizaron más de 20.000 consultas con nuevos pacientes en 2015.

Maternidad y atención neonatal

El proyecto de maternidad y atención neonatal de MSF en Irbid se trasladó a un hospital especializado en enero, y en febrero empezaron a practicarse allí las cesáreas de emergencia. Para finales de año, este equipo había atendido a más de 3.900 embarazadas y 3.400 partos. También se llevaron a cabo sesiones de salud mental y psicosocial con casi 275 pacientes: tres de cada cuatro habían sido testigos de una muerte violenta y uno de cada tres había perdido a un pariente cercano y/o había visto cómo su hogar era destruido. En cuanto a la unidad de cuidados intensivos de neonatología, atendió a casi 500 bebés, tras aumentar su capacidad tanto en número de pacientes que pueden ser atendidos (ahora cuenta con ocho camas, cuatro incubadoras y cuatro cunas) como en la gama de servicios disponibles: en septiembre se utilizó por primera vez el tratamiento con presión positiva continua en la vía aérea (CPAP).

Cirugía de urgencia y cuidados posoperatorios

Además, MSF siguió atendiendo a los sirios con heridas consecuencia del conflicto. En el hospital público de Ar Ramtha, en Irbid (en la frontera), y en colaboración con el Ministerio de Salud, MSF ofreció cirugía de urgencia y atención general a los pacientes hospitalizados, así como sesiones de fisioterapia y apoyo psicosocial. En 2015, algo más de 860 pacientes heridos fueron atendidos en urgencias, 315 de los cuales pasaron por quirófano. También se realizaron más de 1.600 sesiones de asesoramiento individual.

Por otra parte, MSF siguió gestionando un centro de atención posoperatoria de 40 camas en el campo de refugiados de Zaatari, en la gobernación de Mafraq, a los que son trasladados los pacientes atendidos en Ar Ramtha y otros hospitales jordanos para que pasen su periodo de convalecencia y rehabilitación. En 2015 se llevaron a cabo más de 1.540 sesiones de apoyo psicosocial.

Cirugía reconstructiva en Ammán

Finalmente, siguió abierto el proyecto de cirugía reconstructiva en Ammán, con servicios de cirugía ortopédica, plástica y maxilofacial, fisioterapia y apoyo en salud mental. Este programa atiende a los heridos de guerra de los países vecinos que de otro modo no podrían acceder a atención especializada; una red de médicos de la región deriva a los pacientes desde Siria (un 58% en 2015), Irak (30%) y los Territorios Palestinos Ocupados (7%).

En febrero, el programa se trasladó a un nuevo hospital, en el que los cirujanos realizaron más de 880 intervenciones. También se inauguró un laboratorio de microbiología con el fin de mejorar la calidad de la atención a los pacientes con infecciones secundarias de sus lesiones. Las infecciones resistentes a los antibióticos son un problema médico frecuente en esta región y se espera que el nuevo laboratorio contribuya a mejorar esta situación.

 

Este artículo ofrece una visión general del trabajo de MSF en Jordania entre enero y diciembre de 2015; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2015, MSF contaba en Jordania con 529 trabajadores, entre personal nacional e internacional, y gastó 12,9 millones de euros en sus actividades médico-humanitarias. MSF trabajó por primera vez en este país en 2006.