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07.10.2016

En tres meses, los hospitales del este de Alepo han sufrido 23 ataques

Al menos 377 personas han fallecido en las últimas dos semanas a causa de los bombardeos más encarnizados desde el comienzo de la guerra.

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El acceso a la atención sanitaria se ha convertido en un desafío para la población de la provincia siria, sobre todo después de los bombardeos de estas dos últimas semanas, los más feroces desde el inicio de la guerra.

Y es que la búsqueda de tratamiento médico es un peligro en sí misma, como muestra el hecho de que, desde que comenzó en julio el asedio de esta zona de la ciudad, los ocho* hospitales que permanecían operativos hayan registrado al menos 23 ataques.

Las dos principales instalaciones médicas quirúrgicas del este de Alepo que reciben el apoyo de Médicos Sin Fronteras (MSF) y de otras organizaciones han resultado dañadas en cinco ocasiones cada una de ellas. Los daños dejaron uno de estos centros fuera de servicio el 1 de octubre.

En las últimas dos semanas, la campaña de bombardeos se ha cobrado la vida de al menos 377 personas, según la Dirección de Salud (solo contabiliza las víctimas mortales registradas en los centros hospitalarios). Sin embargo, se da la circunstancia de que muchos de los heridos están siendo atendidos en hogares y en estructuras no sanitarias y, por lo tanto, no son contabilizados.

"La situación es insoportable", afirma Carlos Francisco, nuestro coordinador general en Siria. "Los escasos médicos restantes que pueden proporcionar atención vital también se enfrentan a la muerte. Hace solo unos días, un barril bomba mató al director de uno de los centros de salud que apoyamos y a toda su familia, incluyendo los niños".

 

Siete médicos para 250.000 personas

Los siete hospitales en el este de Alepo están saturados y reciben un alto número de heridos de guerra. Los pacientes y heridos mueren, literalmente, en el mismo suelo de los centros. En una zona donde viven unas 250.000 personas, solo hay siete profesionales médicos con conocimientos y capacidad para realizar cirugías en pacientes con heridas de guerra.

"Estamos viendo gran cantidad de personas heridas porque las bombas están cayendo en zonas muy concurridas como colas del pan, aglomeraciones de personas en puntos de distribución de ayuda o calles atestadas", explica el doctor Abu Wasim, gerente de un hospital quirúrgico apoyado por MSF.

La población del este de Alepo padece la falta de productos de primera necesidad a causa del completo aislamiento provocado por el estado de sitio. El combustible también se ha agotado, lo que genera un impacto añadido en el funcionamiento tanto de las ambulancias como de los hospitales.

“Los Gobiernos sirio y ruso han llevado esta batalla a una nueva dimensión", asegura Pablo Marco, nuestro director de Operaciones en Oriente Próximo. "El conjunto de la zona oriental de Alepo está en el punto de mira. Cientos de civiles están siendo masacrados y sus vidas se han convertido en un infierno", añade.

MSF facilita apoyo a ocho hospitales de la ciudad de Alepo. Así mismo, gestionamos seis centros médicos en todo el norte de Siria y asistimos a más de 150 centros de salud y hospitales de todo el país, muchos de ellos en zonas sitiadas.

 
* Eran ocho los hospitales en funcionamiento hasta que dos ataques, el 28 de septiembre y el 1 de octubre, forzaron a cerrar al hospital denominado M10. El 3 de octubre, cuando estaba siendo rehabilitado, un nuevo ataque aéreo golpeó el centro, causando la muerte de varias personas que trabajaban en su mantenimiento.

Alepo: la atención médica bajo asedio