Back to top
05.12.2018

Sudán del Sur: asistimos de urgencia a 125 mujeres y niñas violadas y maltratadas

Llegaron a nuestra clínica de Bentiu buscando asistencia de urgencia. Algunas son niñas menores de 10 años y, otras, mujeres mayores de 65 años. Incluso las embarazadas no se han librado de estos brutales ataques. Además de haber sido violadas, las supervivientes fueron azotadas, golpeadas o aporreadas con palos y rifles.

-A A +A

La semana pasada, nuestros equipos brindaron asistencia médica y psicosocial de urgencia a 125 mujeres y niñas que fueron violadas, golpeadas y maltratadas en el condado de Rubkona, en el norte de Sudán del Sur, entre el 19 y el 29 de noviembre.

"Mujeres y niñas han venido en grupos a nuestra clínica en Bentiu desde la semana pasada, tras haber sobrevivido a horribles episodios de violencia sexual", explica Ruth Okello, nuestra comadrona en Sudán del Sur. "Algunas niñas son menores de 10 años y otras mujeres mayores de 65 años. Incluso las mujeres embarazadas no se han librado de estos brutales ataques".

Además de haber sido violadas, las supervivientes fueron azotadas, golpeadas o aporreadas con palos y rifles. También les robaron dinero, ropa, zapatos y cualquier otra cosa de valor que tenían y que necesitaban para mantener a sus familias. Los atacantes incluso incautaron y destruyeron sus tarjetas de racionamiento para distribuciones de alimentos.

Estos incidentes de violencia sexual coinciden con un aumento en los movimientos poblacionales, a medida que las personas intentan llegar hasta las distribuciones de alimentos en la zona. Las mujeres caminan en grupos más grandes por su seguridad pero, a la vez, se enfrentan a cada vez más agresores violentos.

"En más de tres años de trabajo en Sudán del Sur, nunca he visto un aumento tan dramático en los supervivientes de violencia sexual que llegan a nuestros proyectos buscando atención médica", explica Okello. "Durante los primeros 10 meses de 2018, atendimos a 104 supervivientes de violencia sexual y basada en el género, y asistimos a 125 tan solo la semana pasada".

"Los niños, mujeres y hombres del devastado condado de Rubkona necesitan urgentemente seguridad y protección para llegar hasta la asistencia humanitaria, como las distribuciones de alimentos", asevera Akke Boere, nuestra directora de operaciones en el país. "Estos horripilantes ataques muestran que estas personas siguen viviendo en un ambiente extremadamente violento e inseguro".