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Chad

En 2019, Médicos Sin Fronteras inició varias intervenciones en Chad para controlar la epidemia de sarampión, que no ha dejado de intensificarse desde que se declaró en mayo de 2018.

Mapa de proyectos MSF Chad
154.800  
consultas externas
109.900  
personas con malaria tratadas
11.300  
niños con sarampión tratados
5.600  
niños con desnutrición aguda severa tratados en programas ambulatorios de nutrición
352.500  
vacunaciones de sarampión en respuesta a una epidemia
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En Chad, los brotes de sarampión generalmente comienzan en primavera y terminan con el inicio de la temporada de lluvias en junio, pero el brote de 2018 continuó en 2019 y finalmente se propagó a 75 de los 126 distritos del país.

Nuestros equipos llegaron a Am Timan en enero de 2019, cuando se declaró un nuevo pico. En cuatro semanas, vacunamos a 107.000 niños en esta ciudad y en otras 13 localidades del distrito. También ayudamos a tratar a pacientes con sarampión en el hospital de Am Timan y en tres centros de salud.

En la capital, Yamena, convertimos en unidad de sarampión nuestro centro hospitalario de nutrición (instalado en 2018 para una intervención puntual de emergencia); así pudimos atender a los niños en estado más grave. También dimos tratamiento en 21 centros de salud de la ciudad.

En los distritos de Bongor, Bousso, Ba-Illi y Kouno, en el suroeste del país, y en el distrito de Bodo, en el sur, vacunamos a más de 245.000 niños y colaboramos con cinco hospitales y 66 centros de salud atendiendo a los enfermos. En Bodo, donde el sarampión no era la única enfermedad potencialmente mortal que afectaba a niños menores de 5 años, ofrecimos también tratamiento para la malaria y la desnutrición aguda.

Respuesta a otras emergencias

La desnutrición es endémica en el Sahel, la franja que cruza la zona central de Chad. En los últimos años, varios factores han exacerbado la prevalencia e incidencia de la desnutrición, como la grave inseguridad alimentaria estacional, la pobreza generalizada y una crisis económica que es cada vez más profunda.

El sarampión y la desnutrición son una combinación letal: el sarampión puede empeorar el estado nutricional de un niño y la baja inmunidad causada por la desnutrición agrava el sarampión e incluso agudiza el riesgo de muerte.

En Yamena, los pocos centros que ofrecen tratamiento para la desnutrición severa nuevamente se vieron abrumados entre junio y septiembre por el gran volumen de pacientes. En respuesta a esta situación, volvimos a abrir un centro hospitalario de nutrición en el barrio de Yari. Para cuando lo cerramos en octubre, habíamos atendido a 970 niños con desnutrición severa y complicaciones médicas.

En el suroeste del país, también respondimos a un brote de meningitis; atendimos a más de 750 niños, 245 de ellos entre enero y abril de 2019 en el hospital de Goundi.

Atención médica materno-infantil en Moissala

En 2019, nuestros equipos atendieron a más de 90.600 niños con malaria en centros de salud apoyados por MSF en Moissala, en el sur de Chad; 7.000 de ellos estaban graves y tuvieron que ser ingresados en el hospital de Moissala. También decidimos ampliar nuestras actividades en la zona para mejorar los servicios de salud para mujeres y niños en todos los niveles, desde los centros de salud comunitarios hasta los hospitales. Durante el año, colaboramos en quirófanos y en servicios de maternidad, pediatría y neonatología en el hospital de Moissala, así como en la atención obstétrica en dos centros de salud.

 

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2019; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2019, contábamos con 317 profesionales, entre personal nacional e internacional, y gastamos 9,9 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1981.