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Chad

En 2020, nuestros equipos se centraron en abordar el brote de sarampión que se había extendido por todo el país desde 2018 y en responder a otros desafíos médicos, como la malaria y la desnutrición.

Mapa de proyectos MSF Chad
165.700 
consultas externas
91.800  
casos de malaria tratados
60.700 
personas vacunadas de sarampión en respuesta a una epidemia
20.200 
niños con desnutrición aguda grave en programas ambulatorios de nutrición
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A principios de 2020, grandes franjas del país todavía estaban afectadas por la epidemia de sarampión, especialmente las regiones del sur, que registraron un fuerte aumento de los casos. Durante el primer trimestre del año, el Ministerio de Salud Pública informó de más de 7.400 casos sospechosos.

En el distrito de Beboto, nuestro equipo de respuesta a emergencias colaboró con las autoridades sanitarias locales con tratamiento de pacientes y vacunaciones. Supimos de algunas familias que habían perdido a tres o cuatro hijos a causa del sarampión y que muchos enfermos no buscaban atención o recurrían únicamente a la medicina tradicional. Por eso trabajamos en estrecha colaboración con los líderes comunitarios, para concienciar sobre la importancia de la prevención del sarampión y la disponibilidad de tratamiento gratuito en los centros de salud respaldados por MSF. En el distrito de Kyabé, llevamos a cabo una campaña de vacunación del sarampión y tratamos a niños que padecían otras enfermedades potencialmente mortales, como la malaria y la desnutrición. En el distrito de Goundi, tratamos a niños afectados por el sarampión, pero las restricciones relacionadas con la COVID-19 nos impidieron continuar con las vacunaciones.

En la capital, Yamena, como en años anteriores, apoyamos el tratamiento de niños con desnutrición grave durante el llamado “periodo de escasez”, que se desarrolla entre junio y septiembre. En 2020, los frecuentes desabastecimientos de alimentos terapéuticos preparados nos llevaron a donar suministros.

En Moïssala, nuestros equipos continuaron trabajando para mejorar el acceso de mujeres y niños a todos los niveles de atención, desde las aldeas hasta el hospital. También llevamos a cabo una campaña de quimioprevención de la malaria estacional a gran escala, para reducir los efectos devastadores de las complicaciones de la enfermedad en los niños.

Para apoyar la respuesta de las autoridades a la pandemia de COVID-19, donamos un concentrador de oxígeno al Hospital Farcha de Yamena, para reforzar la capacidad de tratamiento de los pacientes graves. También brindamos apoyo médico y logístico, realizamos sesiones de promoción de la salud y distribuimos mascarillas y otros artículos para ayudar a frenar la propagación del virus.


 

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2020; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2020, contábamos con 330 profesionales,* entre personal nacional e internacional, y gastamos 11,7 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1981.

* La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.