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Egipto

Mapa de proyectos MSF Egipto
Consultas externas: 
12.700
Consultas de salud mental (individuales y en grupo): 
11.200
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Egipto es un país clave de paso y destino para los refugiados y migrantes procedentes de África y Oriente Próximo.

El número de personas que llegan a Egipto ha aumentado considerablemente debido a los conflictos y la inestabilidad que viven países como Siria, Irak, Sudán, Sudán del Sur y Libia. También ha aumentado el número de personas que utilizan Egipto como escala para intentar cruzar a Europa por mar.

En Egipto, además de las dificultades del día a día, los refugiados y los migrantes tienen escasas oportunidades de empleo y sufren problemas de integración. En el Gran Cairo están registrados unos 115.000 refugiados y solicitantes de asilo. Muchas de las personas asistidas por Médicos Sin Fronteras en 2015 habían sido víctimas de la violencia en sus países de origen o durante su trayecto hasta Egipto; la organización les ayuda en su rehabilitación, con asistencia médica y psicológica, fisioterapia y apoyo social, todo ello a través de planes integrales de atención que se personalizaban para cada caso. En 2015, MSF atendió a más de 1.660 nuevos pacientes, el 51% de los cuales había sufrido malos tratos; además, organizó clínicas móviles, que realizaron unas 2.800 consultas médicas y distribuyeron más de 2.300 kits de higiene.

Además de responder a la crisis regional de refugiados, MSF entabló conversaciones con el Ministerio egipcio de Salud y Población y con las demás instituciones médicas nacionales con el fin de establecer proyectos de colaboración en áreas clave de la salud pública. MSF quiere respaldar los esfuerzos nacionales de lucha contra la hepatitis C, y está dispuesta a aportar sus conocimientos médicos y técnicos a las iniciativas ya existentes.

 

Este artículo ofrece una visión general del trabajo de MSF en Egipto entre enero y diciembre de 2015; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2015, MSF contaba en Egipto con 104 trabajadores, entre personal nacional e internacional, y gastó 2,5 millones de euros en sus actividades médico-humanitarias. MSF trabajó por primera vez en este país en 2010.