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Kenia

Mapa de proyectos MSF Kenia
Consultas externas: 
281.100
Pacientes con VIH en tratamiento antirretroviral de primera línea: 
24.100
Víctimas de violencia sexual atendidas: 
2.800
Pacientes con tuberculosis en tratamiento: 
730
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En 2015, MSF siguió respondiendo a las necesidades médicas de algunas de las personas más vulnerables de Kenia: los vecinos de los barrios chabolistas, los refugiados, los pacientes con VIH y tuberculosis (TB) y las víctimas de violencia sexual.

Cerca de 345.000 refugiados, en su mayoría somalíes, viven en condiciones precarias en Dadaab, el campo estable más grande del mundo, formado en realidad por cinco recintos. Tras el acuerdo de retorno voluntario de 2013 (firmado por la ONU y los Gobiernos de Kenia y Somalia), los refugiados están siendo alentados a regresar a su país. Aunque la asistencia internacional en el campo ha empezado a reducirse, muy pocos refugiados han aceptado marcharse.

Debido a la inseguridad, Médicos Sin Fronteras retiró a sus trabajadores internacionales de Dadaab en 2011, pero sus proyectos han seguido operativos, de la mano de personal keniano. En el hospital de 100 camas del campo de Dagahaley y en los cuatro puestos de atención primaria del campo, estos equipos proporcionaron servicios de consulta externa, salud mental, maternidad, cirugía urgente y tratamiento del VIH y la tuberculosis (TB). Así fue hasta mayo, cuando la inseguridad obligó de nuevo a evacuar a parte del personal keniano, y dos de los cuatro puestos de atención primaria tuvieron que cerrar. En total, a lo largo de 2015, estos equipos realizaron 182.350 consultas externas y 11.560 hospitalizaciones.

Pacientes con VIH/sida y tuberculosis

En Ndhiwa, en el oeste de Kenia, se estima que el 24% de los adultos son VIH-positivos y el número de personas infectadas no deja de crecer año tras año. A mediados de 2014, MSF inició un programa de cuatro años de duración destinado a prevenir nuevas infecciones por VIH y dar tratamiento, para así reducir las tasas de mortalidad. En 2015, en colaboración con las autoridades locales, este proyecto siguió ampliando el acceso a las pruebas de VIH, a la circuncisión masculina voluntaria y al tratamiento para la Prevención de la Transmisión de Madre a Hijo; además, un equipo de asesores comunitarios cualificados garantizaba el seguimiento de los pacientes con VIH y les ayudaba a adherirse al tratamiento.

En diciembre, MSF completó el traspaso de su longevo programa de VIH y tuberculosis del hospital de Homa Bay; a partir de ahora, el Ministerio de Salud se hará cargo de la cohorte de 7.300 personas que estaban recibiendo tratamiento antirretroviral (ARV), de los cuales 265 lo habían iniciado en 2015. MSF trabaja en el condado de Homa Bay desde 1996, y este hospital fue el primero público que proporcionó ARV gratuitamente en el país.

Asistencia médica en Nairobi

La violencia sexual y de género es un problema soterrado en Kenia y quienes las sufren lo tienen muy difícil para encontrar atención médica especializada en las clínicas y hospitales públicos. En los barrios pobres de Eastlands, en la capital, donde viven 2,5 millones de personas, MSF siguió trabajando en la clínica Lavender House, que ofrece atención médica para las lesiones físicas, profilaxis posexposición para prevenir el VIH y otras infecciones de transmisión sexual, pruebas de embarazo, asistencia psicológica y toma de muestras a efectos legales. Este proyecto cuenta con un teléfono de asistencia, un servicio de recogida en ambulancia (con tres vehículos) y un sistema de referencia para quienes necesiten ayuda social y legal. En 2015, el programa recibió más de 4.200 llamadas y atendió a casi 2.430 personas, la mitad de ellas menores de edad y una cuarta parte menores de 12 años. MSF siguió colaborando con el Ministerio de Salud para que el tratamiento integral de la violencia sexual y de género esté disponible en la sanidad pública.

MSF también dirigió las urgencias de Lavender House, dando atención médica directa o estabilizando a los pacientes antes de trasladarlos a otros centros médicos si lo necesitaban. De hecho, en Easlands solo existe un hospital: el Mama Lucy Kibaki, al que MSF apoyó en el servicio de urgencias con personal adicional, equipamientos, formación y supervisión; en las urgencias fueron atendidas en 2015 más de 25.480 pacientes.

Otro equipo de MSF siguió trabajando en la clínica Green House, también en Eastlands, ofreciendo diagnóstico y atención a los pacientes con TB resistente a los medicamentos. En 2015 empezaron su tratamiento 30 personas con la forma multirresistente de la enfermedad, y otras tres con la forma extrarresistente fueron tratadas con bedaquilina, un nuevo medicamento contra la TB.

En Kibera, el barrio marginal más grande de Nairobi, con 240.000 habitantes, MSF siguió ofreciendo atención primaria integral y tratamiento para el VIH, la tuberculosis y las enfermedades no transmisibles a través de dos clínicas. En 2015, los equipos realizaron 132.500 consultas y atendieron casi 2.470 partos en la maternidad de Kibera South. En los últimos años, el Gobierno de Kenia ha ampliado los servicios médicos públicos disponibles en Kibera, incluyendo para enfermos de VIH y TB, por lo que MSF prevé transferir sus programas al Ministerio de Salud en 2017.

Respuesta a un brote de cólera

Por otra parte, MSF lanzó una intervención de emergencia para ayudar al Ministerio de Salud a hacer frente a un brote masivo de cólera. En Nairobi, los equipos establecieron varias unidades de tratamiento del cólera; solo en el campo de refugiados de Dagahaley, fueron tratados más de 570 pacientes. Para finales de año, MSF había prestado apoyo a 47 centros en 17 condados del país, dando atención médica a más de 8.300 enfermos.

Ataque a la Universidad de Garissa

En abril, militantes de Al Shabab asaltaron la Universidad de Garissa, en el noreste de Kenia, asesinando casi 150 personas, en su mayoría estudiantes. Un equipo de MSF atendió a los supervivientes, entre ellos más de 70 heridos por arma de fuego, por explosiones y por cristales rotos. MSF también realizó consultas médicas y distribuyó agua y alimentos en el aeropuerto de Garissa, donde pasaron la noche alrededor de 300 estudiantes evacuados.

 

Este artículo ofrece una visión general del trabajo de MSF en Kenia entre enero y diciembre de 2015; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2015, MSF contaba en Kenia con 1.175 trabajadores, entre personal nacional e internacional, y gastó 22,7 millones de euros en sus actividades médico-humanitarias. MSF trabajó por primera vez en este país en 1987.