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Liberia

En 2020, Médicos Sin Fronteras siguió gestionando su hospital pediátrico en la capital liberiana, Monrovia, e implementó un nuevo modelo de atención para personas con trastornos de salud mental y epilepsia.

Mapa de proyectos MSF Liberia
4.250 
hospitalizaciones pediátricas
2.370 
personas atendidas por trastornos de salud mental o epilepsia
-A A +A

Abrimos el Hospital Bardnesville Junction en 2015, durante la epidemia de Ébola. Con las restricciones de desplazamiento derivadas de la COVID-19, tuvimos que suspender las cirugías pediátricas debido a la dificultad para enviar personal. Reforzamos nuestras medidas de control de infecciones y mantuvimos nuestros servicios de emergencia y hospitalización, y tratamos a muchos niños con malaria y desnutrición.

En los últimos años, este hospital ha sido también un centro de formación pediátrica para el personal médico liberiano. De enero a marzo de 2020, capacitamos a personal médico y de enfermería (incluyendo enfermería de anestesia), aunque tuvimos que suspender estas formaciones debido a la COVID-19.

En abril, para ayudar a prevenir la enfermedad en Monrovia, distribuimos jabón en 78.000 hogares y llevamos a cabo una campaña de promoción de la higiene. Brindamos apoyo técnico en el control de infecciones en el hospital militar de la ciudad, donde los pacientes con COVID-19 eran atendidos por el Ministerio de Salud.

 

Salud mental y epilepsia

Cerca de un 13% de los liberianos padecen trastornos de salud mental y algunos estudios han demostrado una alta prevalencia de la epilepsia. Sin embargo, por lo general, estas afecciones no se tratan, lo que agrava el estigma social. Junto con cinco centros médicos del condado de Montserrado, nuestros equipos dieron apoyo a la atención en salud mental y para la epilepsia mediante diagnóstico, tratamiento y derivaciones. Suministramos los medicamentos esenciales para la salud mental y la epilepsia en estas instalaciones, ya que no suelen estar disponibles en Liberia.

Los riesgos de la COVID-19 nos llevaron a suspender las consultas presenciales con pacientes de salud mental y epilepsia durante unos cuatro meses. En cambio, realizamos consultas telefónicas y organizamos citas mensuales al aire libre para reponerles la medicación. A partir de julio, reanudamos las consultas presenciales y ayudamos a estabilizar a los pacientes a los que no habíamos podido atender por teléfono por no poder localizarlos.

 

 

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2020; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2020, contábamos con 328 profesionales,* entre personal nacional e internacional, y gastamos 6,1 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1990.

* La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.