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Níger

En Níger, la situación se volvió cada vez más inestable y violenta en 2019, lo que condujo a más desplazamientos de población, en particular en la zona del lago Chad.

Mapa de proyectos MSF Niger
436.100  
consultas externas
220.300  
personas con malaria tratadas
67.600  
hospitalizaciones, incluidas 53.600 de menores de 5 años
19.000  
niños con desnutrición aguda severa hospitalizados en programas de nutrición terapéutica
28.000  
niños con desnutrición atendidos en programas ambulatorios
7.250  
partos asistidos
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Médicos Sin Fronteras continuó asistiendo a poblaciones refugiadas y desplazadas y a otras comunidades vulnerables, pero la creciente inseguridad restringió gravemente nuestra capacidad de llegar a muchas de las personas que necesitaban ayuda urgente.

Atención médica en zonas de conflicto

En 2019, hubo muchos ataques e incursiones en Diffa, la región del sureste que limita con Nigeria. Los frecuentes asesinatos y secuestros provocaron que miles de personas huyeran de sus hogares, en particular en las regiones de Diffa y Nguigmi.

En respuesta al aumento de las necesidades en Diffa, organizamos clínicas móviles y ampliamos nuestras actividades de nutrición en el hospital de Nguigmi y en dos centros de salud especializados. También ofrecimos asistencia técnica a centros ambulatorios de nutrición que atendían a niños gravemente desnutridos. Nuestro trabajo también se centró en el hospital de distrito, donde colaboramos en la apertura de un quirófano.

El 26 de abril de 2019, un grupo de hombres armados sin identificar atacaron nuestra oficina en Maïné-Soroa (en Diffa), hiriendo de levedad a uno de nuestros compañeros; además, incendiaron cuatro vehículos y dañaron el edificio. Al no garantizarse la seguridad de personal y pacientes, en junio decidimos suspender nuestras actividades. Desde julio de 2017, este proyecto había atendido a personas necesitadas tanto en Diffa como al otro lado de la frontera con Nigeria.

En la región de Tillabéri, que comparte frontera con Mali y Burkina Faso, trabajamos para aumentar la atención médica gratuita para las personas vulnerables, las poblaciones desplazadas y refugiadas y las comunidades locales afectadas por el conflicto; para ello, enviamos clínicas móviles a zonas remotas, administramos vacunas e hicimos pruebas de detección de la desnutrición.

Durante 2019, nuestro equipo en la comuna rural de Ayorou atendió casi 12.400 consultas en los centros de salud de Koutougou y Ayorou, y mediante clínicas móviles en los campos de desplazados de Kongokiré e Igagalan.

Después de los ataques casi diarios perpetrados por los grupos armados, el Gobierno declaró el estado de emergencia en las regiones de Tillabéri y Diffa, y obligó al personal humanitario a usar escolta armada. Esto tuvo un impacto grave en nuestras actividades y redujo aún más el acceso de la población a la atención médica y demás servicios públicos.

Aumentar la asistencia a personas desplazadas

Níger es un país de tránsito importante para migrantes, solicitantes de asilo y refugiados que han sido expulsados de Argelia o retornados desde Libia o que viajan hacia el norte para llegar a Europa. A menudo, estas personas son víctimas de abuso y exclusión social.

En 2019, en la región de Agadez, ampliamos nuestras actividades para asistir a los migrantes deportados a la aldea fronteriza de Assamaka y a los que trabajaban en las minas de Tabelot, en Dirkou, así como a las vulnerables comunidades de acogida.

En Dirkou, creamos un sistema de búsqueda y rescate para los migrantes perdidos o abandonados en el desierto y una línea telefónica directa para que puedan pedir ayuda; además, llevamos a cabo operaciones de búsqueda y rescate en el desierto de Teneré y en Kaouar.

Pico anual de desnutrición y malaria

Todos los años entre julio y octubre, la escasez de alimentos y las lluvias intensas provocan un pico en la desnutrición y la malaria en Níger, en especial en las regiones del sur. Aunque en la última década se han logrado notables progresos en la prevención y el tratamiento de las enfermedades infantiles en Níger, cientos de miles de niños son víctimas de esta emergencia crónica todos los años. Recientemente, la violencia y la creciente inseguridad en Níger y sus países vecinos han puesto una carga adicional en el sistema de salud.

En 2019, MSF colaboró con el Ministerio de Salud Pública para atender a 191.400 niños con malaria y 43.400 casos de desnutrición en Madaoua, Madarounfa y Magaria. La mayoría de los niños que necesitaban atención hospitalaria fueron ingresados en el programa en julio y agosto, al comienzo del pico estacional.

Todos los años, para hacer frente a la afluencia de pacientes, muchos de los cuales llegan en estado crítico, aumentamos nuestra capacidad hospitalaria. En 2019, hospitalizamos a más de 15.300  menores de 5 años (un promedio de 42 por día) en la unidad pediátrica del hospital del distrito de Magaria; durante el pico, tuvimos en cuidados intensivos a 46 niños de media cada día. También atendimos a más de 17.000 niños en la pediatría y el centro de nutrición intensiva del hospital de Madarounfa.

Para reducir la cantidad de pacientes con complicaciones, seguimos centrándonos en el desarrollo de enfoques preventivos y descentralizados. En Madarounfa, hemos ampliado nuestras actividades y ahora no solo damos apoyo durante el pico estacional, sino a lo largo de todo el año, con lo que facilitamos que los niños menores de 5 años reciban a tiempo la atención médica que puedan necesitar. Así, agentes de salud de las propias comunidades trabajaron durante todo el año para evaluar y tratar casos simples de malaria, hacer exámenes nutricionales y controlar la diarrea simple en los niños de sus aldeas.

Esta estrategia de descentralización se implementó principalmente para reducir los ingresos en los centros sanitarios y evitar que los niños mueran en su casa por falta de atención médica. Si los pequeños enfermos reciben atención temprana en sus comunidades, se puede evitar que los síntomas empeoren, y se curan más rápido.

También consolidamos nuestro enfoque comunitario en Magaria, por ejemplo, administrando tratamiento temprano para la malaria, las infecciones respiratorias agudas y la diarrea. Nuestros equipos abrieron 30 centros de tratamiento de la malaria durante el pico estacional.

Brotes epidémicos y otras emergencias

Continuamos apoyando a las autoridades sanitarias con vacunaciones, vigilancia epidemiológica e intervenciones de urgencia para combatir los brotes de enfermedades y otras emergencias, como inundaciones y desplazamientos masivos, por todo Níger.

En 2019, nuestro Equipo Médico de Emergencia para el Sahel (EMUSA) se centró en asistir a poblaciones desplazadas y refugiadas y comunidades locales vulnerables en las zonas de conflicto de las regiones de Tillabéri y Diffa. El equipo también proporcionó asistencia humanitaria y médica después de las inundaciones que afectaron, sobre todo, a los distritos de Kirkissoy, Agadez, Niamey y Bouza, y a la región de Diffa.

En 2019, el EMUSA y otros proyectos regulares también colaboraron con el Ministerio de Salud en campañas de vacunación contra el sarampión en cuatro distritos, uno en Niamey y tres en la región de Maradi; llegaron a 354.200 niños. Además, el EMUSA vacunó contra esta enfermedad a 41.800 niños en Madaoua y a 5.060 en Dirkou.

 

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2019; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2019, contábamos con 1.829 profesionales, entre personal nacional e internacional, y gastamos 28 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1985.

En 2019, MSF España era una de las secciones de MSF con actividades en el país. Si quieres conocer más en profundidad nuestro trabajo allí, consulta nuestro ‘Informe de Misiones’.